jueves, 10 de octubre de 2019

Los spin-offs del género RPG

Cuando hablamos de spin-off en cualquier otro medio, lo normal es encontrarnos una trama alternativa en la que alguno de los personajes principales o secundarios de la historia principal se convierten en los nuevos protagonistas de sus propias aventuras, dejando atrás el planteamiento original, que sólo se recuerda de forma puntual. Curiosamente, esto no es tan habitual en los videojuegos, donde hay casos muy contados donde haya ocurrido (Mario y Donkey Kong yendo en caminos separados, Miles Edgeworth en Phoenix Wright, Zack y Vincent de Final Fantasy VII con sus propios juegos...) y lo normal, cuando hablamos de un spin-off, es probar adaptar una serie a un estilo de juego diferente.

En ese término sí que tenemos infinidad de ejemplos incluso dentro del propio género RPG, ya que técnicamente se podrían considerar a sagas como Persona o Trails como spin-offs con voz propia que surgieron de las originales Shin Megami Tensei y The Legend of Heroes. Hoy en día, con la expansión del género RPG, básicamente muchas series han pasado a ser un spin-off de sí mismas adaptadas a nuestro género, como puede ser Assassin's Creed o vamos a ver a Yakuza. No son pioneras en eso, Mario tiene una serie de spin-offs completa dedicados a este género y, lamentablemente, con poco futuro actualmente por la caída de sus desarrolladores.

¿Cuál suele ser la tendencia? ¿Hacia dónde se suelen mover los RPGs? Esto es algo que depende de cada estudio y las tendencias del mercado, pero comprobemos algunos ejemplos de estas particulares visitas a otros estilos diferentes:

Este es, sin duda, el movimiento más habitual de las mayoría de desarrolladoras, que exploran estilos diferentes dentro del mismo género. La ventaja de este método es que pueden aprovechar un estilo similar de personajes y evolución que, simplemente, se juega de forma ligeramente diferente. Podemos tener spin-offs dentro del mismo subgénero que solo quieren contar una historia diferente, como los ya comentados de Shin Megami Tensei, que tiene varios: la pareja Digital Devil Saga sobre guerras de pandillas tomadas por los demonios en un páramo, que eventualmente les lleva a combatir contra los propios dioses; el comentado caso de Persona, con adolescentes en un ambiente estudiantil y un mundo alternativo plagado por demonios (sombras) contra las que sólo ellos pueden combatir; Devil Summoner: Soul Hackers centrado en la revolución de un grupo contra una IA super-controladora...

Y ocurre en otras sagas, ya que Final Fantasy tiene Mystic Quest, Four Heroes of Light, Dimensions, World of Final Fantasy... La serie Dragon Quest cuenta con sus spin-offs también de combate por turnos centrados en la captura y entrenamiento de monstruos (la sub-serie Dragon Quest Monsters), Suikoden tiene a Tierkreis y el nunca lanzado en occidente Tsumugareshi Hyakunen no Toki, Pokémon exploró conceptos más serios ya abandonados y la sub-serie sin capturas llamada Ranger, Atlus colaboró con Intelligent System para el crossover Tokyo Mirage Sessions #FE o, si preferís el caos, tenemos el loco ejemplo de la serie Shining, en el que la franquicia general ha ido mutando entre subgéneros sin ningún pudor. Pero, en general, cuando se producen spin-offs dentro de la propia saga estarán disponibles en otros estilos:

Se puede considerar como "el regreso a los orígenes", la forma más pura del género RPG en los videojuegos, dejando las complejas tramas en un segundo plano para embarcar a los jugadores en la exploración de mazmorras y los combates contra multitud de enemigos, con una simple excusa con la que seguir fortaleciéndonos para avanzar. No obstante, especialmente en Japón, la corriente de Rogue se expandió con un estudio tan importante como Chunsoft y su saga Mystery Dungeon o Mundo Misterioso, que cuenta con sus propia serie de spin-offs en diferentes franquicias, como Dragon Quest, Etrian Odyssey o Pokémon en los Mundo Misterioso.

Otras sagas han preferido seguir por su propio camino, como es el caso de los Final Fantasy Crystal Chronicles, Dungeon Crawlers realizados en tiempo real donde el gran aliciente está en las opciones multijugador. En el caso de Persona, simplemente tuvieron que recurrir a su equipo de Etrian Odyssey para desarrollar una mezcla de ambos estilos con los Persona Q. Y, bueno, Pokémon tiene tantos spin-offs que hasta podríamos considerar a los Stadium como una especie de Dungeon Crawlers estilo coliseo. Dentro de los Tales of, los crossovers eran el gran aliciente de sus Tales of the World, Dungeon Crawlers de Acción con personajes originales y clásicos de la franquicia compartiendo grupo.

Aquí es donde podríamos englobar a las muchas sagas actuales que han ido tomando elementos de progresión clásicos del género RPG (experiencia, niveles, habilidades, equipo...) y no podríamos considerar a juegos como Final Fantasy XV, ya que no tiene ninguna consideración de spin-off y es, a todos los efectos, un título de la serie principal aunque haya cambiado el estilo de la misma desde combates por turnos a la más pura acción. Curiosamente, Final Fantasy Crystal Chronicles: The Crystal Bearers (Wii, 2009/10) sí se podría considerar como un doble spin-off de acción tanto de la franquicia Final Fantasy en general como de los Crystal Chronicles en particular, al ser muy diferente de los clásicos Dungeon Crawlers de la sub-saga. Acercándose a Monster Hunter, tenemos el planteamiento de Final Fantasy Explorers, que tenía muy buena pinta y luego... meh, no estuvo mal del todo.

En otras sagas, tenemos casos como los divertidos intentos de Dragon Quest con su mascota Slime (Limo), Pokémon tiene sus Rumble como principales ARPGs -que también podríamos considerar como Dungeon Crawlers- y Shin Megami Tensei tiene a su propio protagonista en estos menesteres: Raidou Kuzunoha, un invocador infiltrado en una agencia de detectives del Japón de los años 30, que luchará junto a sus demonios contra diversas organizaciones en los diferentes casos que debe investigar.

También podríamos incluir en este estilo la corriente de los Musou, juegos de acción y una mínima estrategia en los que debemos combatir contra oleadas de enemigos hasta llegar a su jefe. Tales of the Heroes: Twin Brave (PSP, nunca lanzado en occidente) sería el ejemplo de los Tales of, pero por aquí conocemos más a los que realiza Omega Force (Dynasty Warriors), que han tomado series como The Legend of Zelda, Dragon Quest, Fire Emblem y próximamente Persona para crear su propio título con elementos que recuerden a dichas franquicias. Utawarerumono cuenta con el suyo propio, pero al pesar de las similitudes sí que lo desarrollaron internamente y no a través de la compañía afín a Koei Tecmo.

Suelen ser poco frecuentes porque su público se considera menor al de los RPGs por turnos clásicos o debido a que suelen ser bastante más complicados de equilibrar, pero hay bastantes ejemplos, algunos de los cuales son incluso de los más importantes del subgénero, como podrían ser los Final Fantasy Tactics y Shin Megami Tensei: Devil Survivor.

Otras propuestas, sin embargo, tuvieron un resultado menos exitoso, como sería Wild Arms XF, Suikoden Tactics o Pokémon Conquest, quienes no solo quedaron lejos de los números de sus sagas principales, que es lo habitual en casi cualquier spin-off, sino que además llegaron a ser un empujón más para el hundimiento de sus series o, todavía a día de hoy, son de los spin-offs con peor resultado de sus franquicias. Es decir, en este subgénero o tocas el cielo (que tampoco está demasiado alto) o el infierno. ¿Qué tal lo hará Digimon Survive?

Sin duda alguna, la apuesta más arriesgada para realizar un spin-off manteniéndote en el género RPG, ya que sólo un pequeño porcentaje de estos títulos logra sobrevivir más de tres-cuatro años e incluso grandes titanes se han visto obligados a pasar a modelos gratuitos para sobrevivir... o acabar de hundirse. Final Fantasy, aunque estuvo al borde del precipicio con el horrible lanzamiento original de Final Fantasy XIV Online, ha logrado el éxito en sus dos spin-off que entrarían en este subgénero. Y, sí, aunque sean títulos que cuentan como numéricos para la saga principal, también tienen la categorización de "Online", por lo que serían a la vez spin-offs.

Mucha peor suerte corrieron proyectos como Tales of Eternia Online (2006-2007), Ys Online (2009-2012) y Grandia Online (2009-2012), entre tantos otros ejemplos, ahogados en Japón donde esta clase de títulos no tiene demasiado público y, en occidente, no serían lo suficientemente reconocibles. Que se mantengan aún con vida, teóricamente tenemos a The Legend of Heroes: Akatsuki no Kiseki (2016), The Elder Scrolls Online (2014) y alguno de Ultima Online (1997) todavía seguirá vivo, aunque sea de forma más o menos extraoficial. Por supuesto, no podríamos olvidar a Dragon Quest X (2012), que sigue fuerte en Japón aunque técnicamente no se podría considerar como spin-off porque no hay ningún indicativo en su nombre a pesar de que es un MMORPG con cuotas mensuales y, el año que viene, (crucemos los dedos) se nos viene Phantasy Star Online 2 (2012).

Aunque no sean precisamente lo mismo, los Gacha también podrían ser incluídos aquí por ser proyectos que necesitan la conexión online y la necesidad de una comunidad. Así, podríamos comentar que prácticamente todas las series niponas tienen uno, con Fire Emblem Heroes, Final Fantasy: Record Keeper, Brave Exvius y alguno más, DX2: Shin Megami Tensei LiberationStar Ocean: Anamnesis, los de los Tales of que vienen y van, el reciente Pokémon Masters... teniendo en cuenta la excelente relación entre inversión y potenciales ganancias, son una clase de juegos que prácticamente cualquier franquicia debería intentar aprovechar, tocando hasta occidente con ejemplos como The Elder Scrolls Blades.

Ya empezamos a movernos de forma bastante más loca, pero curiosamente con tradición en el género: pasar de RPGs a Lucha no tendría mucho sentido, ya que supone trasladarse de títulos más o menos parados y con mucha trama a los frenéticos combates uno contra uno (o por equipos) donde lo que importa es el equilibrio, la precisión de los controles para ejecutar habilidades y el modo competitivo. Final Fantasy es, de nuevo, la reina en esta parcela, ya que abrió la lata con la colaboración de los personajes de la saga Final Fantasy en su Ehrgeiz (PS, 1998-2000), hasta darle el protagonismo absoluto a los protagonistas y villanos de su saga con los Dissidia. Estos títulos de lucha de campo abierto en 3D tuvieron un buen resultado, pero la relativa cercanía de 012, que resultaba básicamente una "Versión+" con nuevos personajes y reequilibrado, unido al hundimiento de PSP, le acabó jugando una mala pasada. El intento de revivir la saga en esta generación con Dissidia Final Fantasy NT, donde contábamos con batallas de tres contra tres, quedó también lejos de los números esperados, pero aún así se considera bastante rentable.

Otros éxitos serían Persona 4: Arena, realizado por Arc System Works, los reyes actuales de los juegos de lucha de combos en 2D tras el brutal éxito de Dragon Ball Fighters Z y Pokken Tournament, que apoyado por el empuje de la propia franquicia cuenta con uno de los mayores picos de visionado gracias a que sus torneos mundiales PvP se juegan en el mismo recinto que las finales del resto de juegos de la serie. Otras propuestas como Tales of VS o Ys vs. Sora no Kiseki: Alternative Saga, que enfrentaban a personajes de la serie Tales of y de Trails in the Sky contra Ys, respectivamente, ni llegaron a salir de Japón. El siguiente que se nos viene es Granblue Fantasy Versus y, al contar con el sello de Arc System Works, puede ser también un pelozado.

Normalmente considerados como minijuegos dentro de muchos RPGs aunque, en más de un caso, han contado con versiones extendidas más o menos oficiales. Con el éxito de Hearthstone se pudieron considerar una tendencia hace unos años, aunque ahora el mercado tiene varios dominadores demasiado fuertes como para lograr un impacto y esta proliferación se ha detenido. Curiosamente, podemos considerar dos vertientes: la antigua como títulos como Dragon Quest Monsters: Battle Road (2007), Pokémon Trading Card Game (1998-2000) y Gensō Suikoden Card Stories (2001), principalmente anclada en Japón... y la actual, de propuestas como Gwent (20018-19) o The Elder Scrolls Legends (2017), proveniente de occidente.

Evidentemente, todos estos juegos juegos suben y bajan con las expansiones o el interés de su propio público y sus correspondientes desarrolladoras, pero también podríamos considerar aquí a la vertiente japonesa estilo Monopoly de títulos como los Itadaki Street, que unieron a Final Fantasy y Dragon Quest incluso antes de la fusión entre Squaresoft y Enix.

El uso del tempo y el ritmo en las pulsaciones no es demasiado ajeno en muchos RPGs, que también suelen incluir minijuegos de ese estilo, pero lo que sí es curioso es que contemos con varios títulos centrados en mantener el ritmo siguiendo las melodías de diferentes títulos, principalmente los que cuentan con un estilo musical altamente definido, como el que impone Shoji Meguro en la saga Persona (con la subserie Dancing), Nobuo Uematsu y varios más en Final Fantasy (Theatrhythm) y Koichi Sugiyama en Dragon Quest (también con su Theatrhythm, solo que éste no llegó a occidente).

Cabría preguntarse el por qué desde Bandai Namco no han creado el suyo de la serie Tales of contando con Motoi Sakuraba, sobre todo teniendo en cuenta que es de las compañías legendarias para los juegos de baile con su participación en The Idolm@aster, por ejemplo. Pero se ve que prefieren mantener el tono cercano al RPG en sus franquicias.

Entramos en el territorio desconocido, donde las grandes sagas ponen su título y personajes al servicio de proyectos de todo tipo, por lo que le prestaremos especial atención a las grandes locuras de dos de las más importantes en Japón: Dragon Quest y Pokémon. De los primeros, tenemos a su sorprendentemente sólido intento de crear un Minecraft de estilo propio, Dragon Quest Builders, ya con dos entregas y un rendimiento realmente bueno. En el lado inverso tenemos a su proyecto para apoyar a Wii con el infame Dragon Quest Swords, un título de acción sobre raíles donde golpeábamos haciendo movimientos con el Wiimote, que funcionaba fatal. 

En Pokémon muchos podréis recordar infinidad de propuestas de todo tipo: juegos de pinballs realmente buenos, proyectos de crianza tipo Tamagotchi y reconocimiento de voz a finales de los 90 con Hey You, Pikachu!, juegos fotográficos en Pokémon Snap, infinidad de juegos de puzles, carreras con Pokémon Dash, retos de escritura y deletreo con Typing Adventure, Detective Pikachu, Magikarp Jump, Pokémon Camp... son casi tan versátiles como Mario.

Precisamente, Dragon Quest y Pokémon comparten también una entrega para móviles que nos hace andar por la ciudad para lograr los objetivos. Pokémon Go fue EL bombazo del año 2016 y todavía hoy en día tiene millones de jugadores, mientras que en Japón acaba de estrenarse con un éxito impresionante Dragon Quest Walk, que tiene un planteamiento similar. ¿Qué otra saga se atreverá con un spin-off de este estilo si ve la oportunidad de mercado?


Y aquí cerramos este repaso a algunos ejemplos de spin-offs dejando un "¿Sabías que...?", ya que la saga Suikoden cuenta con dos Novelas Visuales oficiales, Gensō Suikogaiden, ambas disponibles en PlayStation y, por supuesto, nunca publicadas fuera de Japón. Teniendo en cuenta que este subgénero se encuentra en auge en occidente, ¿os gustaría ver Novelas Visuales bien elaboradas alrededor de franquicias conocidas? Con esta pregunta, lo dejamos por hoy. Esperamos que os haya gustado este recorrido.

1 comentario:

  1. En realidad es más comprensible de Lo que parece en paso de RPG por turnos a lucha. Hay elementos comunes a nivel temático,narrativo e incluso en mecánicas entre ambos géneros, por lo que la transición al menos de RPG a lucha no se siente tan forzada como parece. En sentido opuesto por otro lado...

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