jueves, 20 de agosto de 2020

El pequeño paso en Digimon Story: Cyber Sleuth

Si hay un aspecto en el que Japón todavía se encuentra a mucha distancia de occidente, y cada vez empieza a ser más disonante, es en su forma de considerar logros sociales que se han ido alcanzando (aunque todavía quedan muchísimos años de trabajo, mal que nos pese), sobre todo en la igualación de las mujeres -muchos estereotipos son todavía más evidentes en títulos nipones- y en la lucha LGTB Q+, algo evidente en una región tan tradicional donde, a pesar de ser el país con más porcentaje de homosexualidad de toda Asia, el matrimonio entre personas del mismo sexo sigue prohibido y no existen derechos civiles para las circunstancias que rodean a la discriminación por este aspecto.

Por esta razón las referencias a la homosexualidad en los títulos desarrollados en Japón resultan más llamativas, no sólo por el hecho de que existan en sí, que debería ser algo lógico para una industria que dista muchísimo de esos tiempos oscuros donde muchos proyectos se quedaban en el país porque era suficiente a nivel de ventas y no existían distribuidoras capaces de llevar ese juego a otras regiones. Ahora, Japón ha dejado de ser suficiente mercado para buena parte de los títulos de un cierto nivel -salvo gachas y proyectos semi-independientes-, por lo que tratar temas sociales de la actualidad en una trama, de una forma u otra, se encontrarán con estas problemáticas y deberían ser comentados con un punto de vista que no sea "excesivamente japonés".

No han sido pocos los momentos y comentarios vertidos en un videojuego en base a una traducción fiel con respecto a lo que se decía en Japón y cómo se tuvo que adaptar (a veces a posteriori) en occidente por lo poco apropiadas que eran. En Persona 5 se bromeaba con la comunidad drag, casi como si fueran acosadores de menores y sus comentarios se modificaron en Persona 5 Royal, las escenas transfobicas de Deadly Premonition 2 llevaron a disculpas de su creador y a buscar la forma de modificarlas, ya hace años que el asunto sobre el uso de una droga para alterar las preferencias sexuales de un personaje en Fire Emblem Fates -que no era tal cual- supuso una polémica enorme... es literalmente imposible equilibrar a un juego a las sensibilidades de todos los países, pero también se debería hacer un esfuerzo por no instigar, defender o justificar comportamientos nocivos desde juegos que van a tener un impacto en la sociedad. Y, evidentemente, aquí no nos referimos a la representación de los mismos, que es algo lícito e incluso lógico, pero no es lo mismo reflejar que unirse al criterio que es intrínsecamente perverso

En este aspecto, los títulos de más herencia manganime suelen mostrarse bastante más tradicionales, recurriendo habitualmente a protagonistas masculinos que sólo tienen a chicas como potencial interés romántico. Fiel a la tendencia de los propios jugadores, eso es innegable, pero por fortuna ya cada vez es más habitual ver opciones de avatares femeninos en los títulos donde ese aspecto no tiene importancia para el desarrollo de la trama. Evidentemente, es un mayor problema en otros juegos donde eso sí es relevante, con casos tan brillantes como el de la ruta femenina con una completa readaptación en Persona 3 Portable, pero en la mayoría de esos casos se opta por suprimir la variedad (el protagonista chico sólo puede tener relación romántica con chicas y a la inversa) o bien se elimina esta posibilidad por completo para no tener que lidiar con el problema. Aunque hay salvedades, como la inclusión del matrimonio igualitario en el remake de Story of Seasons: Friends of Mineral Town, los comentarios de apoyo a la diversidad en Animal Crossing y otros tantos juegos que tienen el "factor social" más arraigado.

Esto resulta más complejo en argumentos clásicos del género desarrollados en Japón, donde la trama principal suele estar fijada y, por tanto, todo lo relacionado con el o la protagonista está ya escrito en piedra. Los ejemplos donde hay elección de pareja romántica suelen estar muy definidos y, por supuesto, no concebían relaciones con alguien del mismo sexo. De hecho, y al contrario a lo que se muestra en los ejemplos de Stardew Valley heredado por Story of Seasons, donde no hay diferencia en las conversaciones de amistad o romance con potenciales parejas, sean de distinto o mismo sexo, nos encontramos a ejemplos como los de Fire Emblem, donde se limita enormemente la cantidad de opciones posibles en los juegos donde esto es posible (básicamente, los actuales). En lugar de jugar con la tranquilidad que ofrecería la bisexualidad para que cada jugador opte por la pareja que considera más adecuada, prefieren canonizar que sólo algunos podrían serlo, como si tuviera que prevalecer su opción de diseño sobre la libertad de los jugadores y hubieran puertas que no se debiesen abrir.

En una compañía con muchísimo más recorrido (y, sobre todo, RPGs) como Square Enix es posible encontrar pequeños reductos a estas ideas, a pesar de que no presentaban opciones románticas a elección del jugador. Ejemplos potenciales como Bartz (Final Fantasy V), las referencias directas en el Mercado Muro (Final Fantasy VII, mucho más claras en el Remake), la relación entre Fang y Vanille de Final Fantasy XIII o la apertura a las bodas entre parejas del mismo sexo en Final Fantasy XIV consolidan esta modernización de la compañía en este tema. De hecho, hasta una saga tan clásica como Dragon Quest nos dejó a un personaje tan querido como Servando, que simplemente os invitamos a conocer en Dragon Quest XI. ¿Pero qué ocurre en la otra gran desarrolladora y distribuidora japonesa de RPGs? ¿Cómo se ha abierto Bandai Namco a este tema? Pues la verdad es que, más allá de interpretaciones con más fe que realidad intencional por parte de los desarrolladores, básicamente no habían existido movimientos en este aspecto... hasta que llegó Digimon Story: Cyber Sleuth.

A pesar de que la franquicia Digimon parecería orientada al mismo público que Pokémon, la realidad siempre la ha situado para uno un tanto más mayor, principalmente adolescente, lo que se demuestra especialmente en estos dos títulos es que ha existido una idea consciente de reflejar la sociedad japonesa adolescente de forma mucho más adecuada, con una traducción al inglés plagada de manierismos y expresiones clásicas de una población de esta franja de edad. Y, claro, en esta tesitura, también han sabido dar unos primeros pasos para mostrar representatividad a la comunidad  LGTB Q+, aunque de forma muy puntual, tampoco nos volvamos locos. El personaje que leéis en la imagen superior, que aparece en una misión de Cyber Sleuth, nos explica directamente que es gay y que, por tanto, que una digimon se pusiera celosa por si salía con alguna chica no le iba a afectar lo más mínimo.

En ese mismo título, además, se nos deja caer que un personaje femenino (Fei) guarda sentimientos románticos por otra chica, Yuuko, con los divertidos (y clásicos) momentos de enfado si algún otro personaje del juego trata de calentar el ship. ¿El problema? Este tipo de potencial relación siempre choca con ese gran tono de grises donde Yuuko no refleja ningún tipo de reciprocidad (más allá de la simple amistad), como podría ocurrir en muchos ejemplos de este estilo de la escena manganime, donde existe una adoración casi romántica por un "jefe" incluso con parejas del mismo sexo que se quedan en agua de borrajas y muchos fanfics. No obstante, ese título tuvo una "secuela", o más bien una entrega complementaria que se produce en la misma zona, al mismo tiempo, pero con otro grupo de protagonistas: Digimon Story: Cyber Sleuth - Hacker's Memory (incluído también en la edición Complete), donde el cebo para una relación romántica homosexual es todavía más evidente, pero no se atreven a acabar de dar ese paso.

Ese personaje es Yu, principal amigo de nuestro protagonista (siempre masculino, no hay elección en esta entrega como si nos dejaban jugar como una chica en la otra), con el que nos reunimos varias veces en un café, de aspecto endeble (o afeminado, para los más simples), se ruboriza ante muchas de nuestras perlas y en el que no podemos profundizar mucho más sin entrar en spoilers de la trama. En este caso la verdad es que cuesta incluso interpretar que no hay sentimientos románticos - incluso obsesivos- para Yu hacia nuestro personaje y lo mejor es que se nos permite la reciprocidad en varias respuestas. Hay una misión concreta en la que tenemos una cita por diferentes lugares románticos de la ciudad "porque un amigo estaba buscando ejemplos donde ir con su novia", en la que tenemos que actuar como "la chica" para integrarnos en ese rol, si bien al final los roles se acaban revirtiendo, para disgusto de nuestro compañero.

Y... podríamos comentar algo más o cómo la trama pega un volantazo a última hora incluso tras la más evidentes de las revelaciones, pero, como indicamos antes, sería entrar en un importante spoiler del juego. La sensación general es que da un poco de pena y, en parte, también se entiende que en parte se busque limitar esta opción por razones, pero es que el propio juego nos dejaba en un diálogo seguir adelante para incorporar forzosamente un "era broma" tras el mismo. Un "casi" que evidentemente se puede corregir tras el final del juego en las ideas de los jugadores que hayan decidido abordar esta opción, porque, lamentablemente, no nos dejan tener a una pareja homosexual en este juego, aunque sí tener a un protagonista abierto a ello. Un paso realmente importante tanto para Bandai Namco como para la franquicia Digimon que se podría consolidad con en futuro Digimon Survive, en el cual cada vez cargamos más esperanzas, no sólo porque puede ser el que logre equilibrar mejor las necesidades de la franquicia como RPG, sino porque, también, por su capacidad de plantearse en la parte social como una Novela Visual podrían abordar de nuevo -y más claramente- la representación LGTB Q+

3 comentarios:

  1. Wait... Bartz es gay ? Recién me entero xD
    Buena entrada. La verdad en mi opinión si las empresas japonesas no fuesen tan estructuradas en su ''relación sociedad real-videojuegos'' sería un gran potencial para toda la diversidad de fans... sobre todo por eso de ser el país con mayor porcentaje de homosexualidad de Asia. Ojo, también están los gamers que ese tema les resulta disgustante, pero bueno, hay de todo. Lo bueno es que de a poco se va viendo en el mundo la diversidad de la gente. Igual falta mucho para considerarse algo común y silvestre.
    Un juego que por recomendación de ustedes jugué es De Fobos y Deimos, esta muy bueno la verdad. Siempre me gustaron juegos así, no solo por lo de movimiento LGTBQ, sino diversidad respecto a lo racial, feminismo, entre otros temas...
    Bueno, me estoy saliendo del rollo jajaja Excelente Adell. Abrazo !

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  2. Creo que en lugar en de caer en estereotipos, deberían tomar una decisión sobre lo que quieren hacer, si quieren representarlos adecuadamente o simplemente no presentarlos y listo.
    Otra cuestión es que el tema central son los Digimons, no estas relaciones, por lo que quizás lo abordaron un poco de "costado".
    Paralelamente hay quienes abordan estas cuestiones adecuadamente y quienes se quedan a medio camino solo para contentar a a determinados sectores, no olvidemos que pareciera ser que hubo cierta "polémica" con el echo de que la protagonista del nuevo Assasin Creed fuera mujer, e incluso sacaron artículos diciendo que eso NO era progresista, perdón pero la verdad es que buena parte del publico, poco y nada le importa si es o no es progresista y quienes se quejan ni son tantos y muchos de ellos probablemente ni jueguen el titulo en cuestión.

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  3. Perdi la fe en los juegos ninpones de esperar cosas diferentes e interesantes, tanto en gameplay como en narracion.
    A nivel de gameplay de rpg basicamente son hack n slash bastante simplones o rpg turn-base, a mi personalmente me encantan pero para la persona que no les gusta esta en un problema importante puesto que basicamente todos son muy similares.
    A nivel de narracion son terribles, yo no entiendo si se pierde mucha "calidad" en la traduccion o no pero es que la forma de contar historias a nivel general es simplemente sosa. En ningun momento hay un arco narrativo que te cuente una historia madura y realista, en el mejor de los casos de una historia madura la tienen que relacionar siempre con un suceso fantastico como si en un mundo normal no pasaran cosas horribles.

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