martes, 7 de marzo de 2017

El coleccionismo de videojuegos retro en el género RPG (II)

Un cariñoso saludo a todos y a todas, lectores y lectoras de Destino RPG. Hace ya un año y medio publiqué una entrada sobre el coleccionismo de videojuegos retro, orientándola un poco al género RPG para no desencajar con la temática de nuestro querido blog. Ciertamente es algo que escribí simplemente por gusto, tratando un tema que me interesaba (y me interesa) personalmente, pero sin esperar que causara excesivo interés general. Sin embargo, la publicación tuvo bastantes comentarios, por lo que debió parecer aceptable.

El caso es que el otro día estaba grabando el capítulo 3x06 del podcast La taberna del androide (el cual, por cierto, os recomiendo bastante, no porque salga un servidor) y nos salió un programa con bastantes tintes retro. Tras el mismo, tuve la ocasión de disfrutar de una cena y charla con FZero y Profesor Falken (de nuestro blog amigo Con F... de freak!) sobre el mundillo del coleccionismo retro. Me pegó la nostalgia y, al volver a casa, me releí la entrada que publiqué hace ya tantos meses y recordé que prometí una especie de segunda entrega si la cosa gustaba.

Así que, con muchísimo retraso, pero también con mucho cariño, os traigo esta segunda parte sobre el tema, cogiendo los apartados que dejé pendientes en su momento (y que dejaba caer al final de aquella primera entrada) y añadiendo algunos más que puedan ser de interés. Recordad que este artículo será altamente personal, tampoco pretende ser instructivo más allá de dar mi visión sobre los temas tratados y, nuevamente y sobre todo, está hecho para mi disfrute primero... y el del resto después. Avisados quedáis. :P

Retomando el tema donde lo dejamos, en el coleccionismo de juegos retro es habitual que la persona decida, eventualmente, hacerse con algunos títulos de otras regiones, especialmente si esos títulos no aparecieron en su momento en el lugar de residencia. Esta tradición incluso viene de largo, pues desde hace mucho tiempo existen los accesorios que permiten jugar a juegos NTSC en consolas PAL (por poner nuestro caso más común) o también las modificaciones de las mismas máquinas que posibilitan lo mismo o incluso añaden opciones adicionales (selección de región, de hertzios, etc.).

Si nos enfocamos al género RPG, esto cobra si cabe más protagonismo, pues muchos de los juegos interesantes o incluso considerados por algunos como obras maestras del estilo jamás aparecieron por nuestras tierras. La lista es realmente larga, pero bajo el prisma del coleccionista son las generaciones de los 16 y 32 bits las que más juegos en esta situación tienen (o que más gustan al aficionado). Así pues, con la intención de no alargarnos en exceso y siguiendo el esquema de la primera entrega, hablaremos de algunos casos concretos y emblemáticos de dos consolas que contaron con varios RPGs bestiales que se quedaron en región NTSC en su lanzamiento original: Super Nintendo y PlayStation.

Antes de entrar en materia, cabe hacer algunas apreciaciones. Los videojuegos japoneses normalmente son bastante más asequibles al bolsillo coleccionista que los mismos títulos en versión NTSC USA o PAL (cuando las hay) u otros similares de dichas regiones. No sabría explicaros exactamente porqué, tal vez porque son más accesibles dado que se conservan (y por tanto se encuentran y se venden) más en cuanto a cantidad que piezas de nuestro mercado... o tal vez por el hecho del idioma, que hace que sean menos codiciados por injugables para muchos por este motivo. Recordad que esto funciona bajo la ley de la oferta y la demanda del momento. En cambio, cuando hay un producto que llegó a mercado NTSC USA, esta versión suele salir bastante más cara que la japonesa, aproximándose a los precios que movemos en Europa o incluso superiores para juegos de similar género/valoración.

Comenzando con "el cerebro de la bestia", me vais a permitir que hable primero del grandioso Chrono Trigger. La maravilla del dream team de la época es muy asequible... siempre que nos conformemos o busquemos específicamente la edición japonesa. Por entre 25 y 50€, como máximo, será normal encontrarlo completo y en muy buen estado. En cambio, si queremos hacernos con la versión NTSC USA en idénticas condiciones, vamos a tenernos que rascar mucho más el bolsillo, con precios similares a los que Terranigma PAL España alcanza por estos lares: de 150€ para arriba, pudiendo llegar a los 300 pavazos (otra cosa es que luego se venda). Casi nada. Para este caso, cabe mencionar incluso que algunos montan una ROM (el archivo del juego, por así decir) con alguna fan-traducción aplicada (española, francesa...) y la insertan en un cartucho que funciona en la máquina en cuestión, vendiéndolo después así pelado, con una pegatina que simula las de los juegos de la época. Esto nos puede salir por unos 30-35€ y ocurre también con otros títulos (como los siguientes de Super Nintendo).

Otro gran RPG que no llegó a traspasar nuestras fronteras pero que sí tuvo versión en inglés (americana) fue Super Mario RPG, el juego que en parte sembró (o recibió) el cisma entre Squaresoft por aquel entonces y Nintendo. De forma muy similar a Chrono Trigger, por la primera aventura rolera de Mario se paga entre 25 y 50€ en su versión japonesa... y de 160€ para arriba por la NTSC USA completa y en buen estado. De ahí, podemos subir hasta donde queráis sin muchas dificultades.

Un caso parecido es el de Final Fantasy VI, renombrado como Final Fantasy III en su día en el mercado occidental... americano. Sé que soy repetitivo, pero nuevamente la versión japonesa completa y en buen estado nos va a costar entre 25€ y el doble, dependiendo de donde tiremos. En cambio, si deseamos la versión americana, podemos empezar a preparar entre 110€ y más de 200, situándose en principio como el más barato de los tres que llevamos hasta el momento.

Pero hay otros grandes juegos del género en Super Nintendo que jamás llegaron a Europa en su plataforma original, aunque no son tan caros como los tres mitos que hemos expuesto en los párrafos anteriores. Por ejemplo, Tales of Phantasia, en su versión japonesa (la única disponible para esta plataforma), puede salirnos por unos 40€ más o menos, completo. Secret of Mana 2 (Seiken Densetsu 3) ronda los 20€ en versión japonesa sabiendo buscar, precio que se multiplica por tres o incluso más para la versión americana. Mother 2 (Earthbound) es otro donde se ven diferencias notables: 20€ la versión japonesa completa aproximadamente, y entre 40-50€ por el cartucho pelado americano, imaginad si se encuentra con todo.

Voy a aprovechar para hacer un pequeño inciso antes de cambiar a PlayStation. En la edición anterior os hablé de algunos de los juegos del género que más han aumentado su valor en el mercado retro y que habían salido en Europa, pero seguramente me dejé el caso más exagerado. Rememorando para este artículo e investigando un pelín, veo que Soul Blazer, de Quintet y entrega inicial de la "trilogía" que compone con Illusion of Time y el excelso Terranigma, sí nos llegó a Europa, aunque se considera relativamente raro. Por ese motivo, su precio de salida, estando completo, está en 180€ para empezar a hablar. Ahí queda eso, tres veces más caro que cuando salió y teniendo en cuenta que está desprecintado y es de segunda mano.

Y ahora sí, vamos a pegar el salto a la otra plataforma que contó con una gran cantidad de joyas del género que no llegaron al Viejo Continente: PlayStation. Cabe decir que, por norma general, los juegos de la primera consola de sobremesa de Sony no se han encarecido tanto como los de Super Nintendo, tal vez porque el tema de las cajas de cartón en buen estado, como dije en la primera entrega, es cosa seria en cuanto a coste. Eso sí, a veces es incluso más complicado (que ya es) encontrarlos impolutos en comparación a los de Super Nintendo, ya que si bien el cartón se degrada, el plástico de las cajas de los juegos de PSX debe ser uno de los peores materiales conocidos por el hombre (se quiebra a simple vista). El hecho de que el CD aparentemente se estropee también más que el cartucho (rayas y marcas de uso) no ayuda.

En este caso, comenzaremos por un gran RPG, pero bastante incomprendido o no apto para todo el mundo: Xenogears. La obra que tenía que dar comienzo a una especie de macro-saga es bastante querida por el público y eso se deja ver en su precio de compra-venta. Como era costumbre con Super Nintendo, la versión japonesa nos puede salir tirada de precio, 13€ en el momento de escribir estas líneas y puede ser vuestra. Para la versión americana ya tenemos que aflojar más la pasta: por unos 60-70€ podemos conseguir una copia si somos avispados, en buen estado general. Sin embargo, alerta, porque hay un truquito aplicable a casi todos los juegos de PSX de esta entrada: la colección Greatest Hits, una especie de juegos platinum con un reborde verde en el lateral que los diferenciaba como de gama "barata" (por contra, las ediciones normales recibían el nombre de "black label", por dar algún dato más). Es impresionante ver como pasamos de 70€ a 20 sólo por ser de esta edición.

El de Valkyrie Profile es un caso muy similar al de Xenogears. Por el título de Tri-ace se paga poco y nada en versión japonesa: alrededor de 10-15€, un poco más si se encuentra precintado, algo no del todo difícil con artículos nipones. Actualmente en versión americana parece que es difícil encontrarlo por menos de unos 120€, pero recuerdo que hace no demasiados años (un par de ellos), podía encontrarse por una cantidad semejante a la que hemos expuesto en Xenogears,

Otro juego bastante querido por estos lares y que tiene cierta cabida en este mercado es Final Fantasy Tactics (el cual también contó con versión Greatest Hits actualmente tirada de precio). Nuevamente, y sé que me repito, la versión japonesa es fácilmente encontrable por unos 15€, en perfecto estado. Para la NTSC USA, no tenemos que rascarnos tanto el bolsillo como con los anteriores, pudiendo conseguirse completa y en buen estado por unos 50€, algo más si no somos hábiles buscando. Un precio más o menos comparable al que tenía de salida.

Siguiendo con la estela de los Final Fantasy, me vais a permitir que haga un pequeño inciso personal sobre una pieza que sólo salió en Japón y que tuvo un momento de gran apogeo hace ya unos cuantos años, para haber acabado devaluándose bastante hoy en día. Hablo de Final Fantasy VII International. Estas versiones, muy habituales en los Final Fantasy de PlayStation e incluso PlayStation 2, consistían en lanzamientos japoneses de las ediciones occidentales, que generalmente incluían algunas mejoras o modificaciones jugables menores respecto a las originales. Esto solía causar cierta ambigüedad aquí en Europa en su momento, pensando que eran versiones muy mejoradas o con cosas extra. Lo cierto es que Final Fantasy VII International incluye un 4º CD donde nos muestran diversa información, animaciones de combate y otros aspectos del juego, en un perfecto japonés que lo puede hacer complicado de navegar, pero poco más. En los buenos tiempos, yo he llegado a importar este juego para gente por 90€ o más (sin especular nada por el camino). Actualmente, para que veáis lo que son las cosas, se puede conseguir sin demasiado esfuerzo, en estado impoluto, por 30-40€, una devaluación semejante a la que han vivido los propios títulos de PlayStation europeos de esta saga con el paso del tiempo.

Y cerramos este apartado de la entrada con el que, a mi parecer, compone el triunvirato de RPGs NTSC fundamentales para PlayStation (aunque sea por fama y difusión), junto a Xenogears y Valkyrie Profile: Chrono Cross. La segunda (o tercera, si contamos Radical Dreamers) iteración de la serie Chrono, es quizá el juego por el que más se suele pedir en versión Greatest Hits, rondando los 20-25€. Como de costumbre, la versión japonesa se puede encontrar en buen estado por unos 15€, mientras que una versión "black label" nos puede salir por unos 45-50€ mirando bien, lo que curiosamente lo sitúa como más barato en esa faceta que los otros dos juegos nombrados.

Como veis, el mercado retro de Super Nintendo y PlayStation no sólo es interesante cuando hablamos de productos de la región PAL, sino también cuando nos movemos a la parte NTSC. Se trata de dos máquinas que tuvieron un catálogo impresionante, pero más alucinante todavía, sobre todo para nuestro género predilecto, si atendemos al gran número de títulos que no nos llegaron por aquí. También os seré franco y hay que tener vista: el hecho de que estos juegos fueran inaccesibles durante cierto tiempo, siempre tiende a aumentar su valor en el mercado retro, como no podía ser de otra forma. Sin embargo, la gran posibilidad de conseguirlos con la apertura del mercado, internet y estas cosas, causa que se puedan haber devaluado algo con respecto a hace unos años, especialmente cuando hablamos de PlayStation.

He estado dudando hasta última hora si meter a Game Boy Advance en esta entrada o no, ya que es una máquina que, si bien cuenta con bastantes RPGs muy dignos, no tiene una gran tradición entre el coleccionista retro más habitual. No obstante, es una portátil que me enamoró en su día, precisamente por el hecho de poderte llevar una especie de Super Nintendo en el bolsillo y que coleccioné durante un tiempo. Por ese motivo, y también porque algunos de los poquitos juegos que nombraremos tienen gran tradición en nuestra comunidad, me he decidido a incluirla.

Veréis, en general no hay demasiados juegos de Game Boy Advance que hayan aumentado con el paso del tiempo su valor por encima del que tenían en el momento de su lanzamiento. Sin embargo, sí es reseñable que haya muchos que, estando desprecintados y de segunda mano como es evidente, hayan conservado precios muy cercanos o calcados a los que tenían cuando la máquina estaba en boga, especialmente si atendemos a que ya han pasado unos años. Por tanto, es una máquina bastante ideal para el que quiera empezar a coleccionar, ya que ofrece un catálogo muy interesante, por precios que son relativamente razonables y no se van a las locuras. Siempre (y repito) en general, recordad que puede haber excepciones. Además, ni siquiera necesitamos la consola original, porque cualquiera con una Nintendo DS muerta de risa puede aventurarse a jugar sus cartuchos gracias a la retrocompatibilidad.

Posiblemente uno de los juegos estandarte (no tanto como otros, pero sí señalado) de este blog sea Final Fantasy Tactics Advance, al que dedicamos uno de nuestros Vamos a Jugar conjuntos. Por la aventura de Marche se pagan entre 25€ si buscamos un mínimo y 40€ por su edición española completa y en buen estado, siendo una excelente manera de disfrutar de este título en condiciones "originales".

Siguiendo con los Final Fantasy, nos movemos a los títulos que posiblemente tengan más tradición entre los coleccionistas de esta portátil. Como sabéis, Game Boy Advance contó con la suerte de disponer de la trilogía para Super Nintendo al completo entre su catálogo, todos ellos con bonitas traducciones al castellano y algunas mejoras o añadidos de contenido. Estas reediciones tienen la vitola de ser de los títulos más deseados de la máquina entre los coleccionistas. Por cualquiera de ellos, aunque el más demandado suele ser el VI, se puede empezar a hablar a partir de 40€, aunque no es demasiado habitual conseguirlos por ese precio. En general, se venden completos por entre 60 y 80€, dependiendo del caso, lo que no implica que los podamos conseguir algo más baratos como digo si negociamos bien o tenemos paciencia, habilidades que todo buen coleccionista retro debería tener en su arsenal. Los mismos precios son aplicables para Final Fantasy 1 & 2 Dawn of Souls, reedicion en el mismo cartucho de los dos primeros juegos de la saga en esta misma consola.

¿Y qué pasa con los, posiblemente, más queridos RPGs de Game Boy Advance para muchos de nosotros? Hablo obviamente de los dos Golden Sun, para quien no me haya pillado ^^u. Pues sin llegar a los precios del párrafo superior, han mantenido relativamente bien su valor de lanzamiento: suelen rondar también los 35-50€, siempre completos y dependiendo de su estado. Tengo la impresión general de que el segundo vale algo más que el primero, pero no me hagáis mucho caso. De todas formas, ojo, porque con suerte se pueden cazar en estado muy aceptable por entre 25 y 30€, buscando con cariño y sin prisas.

Como de costumbre, el hecho de que estos juegos no estén completos rebaja muchísimo su precio. Por casi cualquiera de estos títulos en cartucho pelado y mondado no pagaremos más de 5-10€, siendo fáciles de encontrar incluso en tiendas físicas como las grandes compañías de compra-venta de segunda mano (véase Cash Converters). Como podéis comprobar, el cartón de la caja y el papel del manual valen entre 20 y 50€, según el caso.

Otra sección que he estado dudando si meter o no, pero dada la tradición que tienen estos artículos en este género rolero, me he decidido a comentar brevemente. No sé si recordaréis que con el lanzamiento de Final Fantasy VIII nos llegó la primera semilla de una práctica muy extendida hoy en día: la de las guías oficiales o semi-oficiales, dedicadas en exclusiva a un juego y que se vendían a parte de las revistas de la época (las cuales ya incluían pequeñas guías en sus páginas o como apéndices propios). Hoy en día es fácil encontrar esta clase de guías por parte de empresas como Prima o Bradygames y para casi cualquier género videojueguil, pero en nuestro país Piggyback fue la pionera que yo recuerde y, al principio, de una manera claramente ligada al RPG.

El tema es que hay gente a la que le gusta (me incluyo) coleccionar estas guías, independientemente de que luego las vayan a acabar usando o no para jugar al juego. Suelen estar bien hechas, tienen como un aire de producto "premium" y sobrio que se aleja de las revistas de la época (especialmente si hablamos de Piggyback hace años) y, en ocasiones, incluyen ilustraciones o información adicional más allá del típico recorrido y demás, lo que aumenta su valor como lectura (sí, hay locos como yo a los que nos gusta leernos las guías de los videojuegos).

El caso es que, una guía oficial de estas (y algunas que no lo son), a poco que se conserve en buen estado general (es fácil que tenga algún fallito y no estén impolutas, pero mientras no se caigan a cachos, me refiero), siempre costará dentro del mundillo más de lo que valía en su momento. Sí, señores, es imposible prácticamente encontrar guías de este estilo más baratas que de salida o igual. Para el que las comprara en su momento, suponen una buena plusvalía o un elemento interesante en su colección. Esto es aplicable hasta a las guías dedicadas de revistas como Planetstation o Playmanía, aunque el mayor incremento se ve en las guías más oficiales, principalmente Piggyback.

Sería un poco largo y también aburrido ir guía por guía hablando de precios, pero pongamos algunos ejemplos rápidos. Al principio, las guías de Piggyback rondaban los 5-6€ de precio de venta al público o incluso algo menos en las primeras ediciones. Hablo de guías como por ejemplo la de Final Fantasy IX o la de Kingdom Hearts (y de las que adjunto fotos en este artículo). Estos artículos han multiplicado en mucho su precio y es prácticamente imposible encontrar una de ellas por menos de 20-25€. Eso ya estaría multiplicando por cuatro o cinco su valor.

Pero es que no es raro verlas pasar de los 30 y 40€, especialmente si hablamos de la guía de Final Fantasy VIII, que se ve que no estábamos muy avispados por aquella época y tienen cuatro gatos. Ahora que estas guías oficiales valen unos 20€ de salida no parece una gran plusvalía, pero si comparamos con el precio de antes, sí lo es. Incluso algunas que se estaban vendiendo al peso y en liquidación, como la de Final Fantasy III de Nintendo DS (ultra rebajadas un tiempo en tiendas Game), ahora no bajan de los 25€ por norma general allá donde las veáis. Interesante, desde luego.

Y, vuelvo a insistir, esto no es aplicable sólo a guías tipo Piggyback, pues algunas de revistas de la época también han aumentado su precio. Sin ir más lejos, por la guía de Nintendo Acción para Pokémon Rojo/Azul se pagan unos 16-20€, algo bastante alejado de las 695 pesetas (unos 4€) que valía en su época. Con los juegos es más fácil encontrar gente que no conoce bien su valor o quiere deshacerse de esas "cosas viejas", pero esto no suele ocurrir con las guías, dado que el que las conserva y las quiere vender sabe bien lo que se pide por ellas, al ser un material más específico y también valorado entre los coleccionistas. Por supuesto, guías oficiales extranjeras valen más, si cabe.

No quería terminar esta entrada sin dedicarle también un espacio a esto, especialmente porque es algo que he experimentado más a fondo después de haber escrito la primera entrega y que nunca me había planteado. Existen los coleccionistas de sistemas (o máquinas) más que de videojuegos, sí, aunque igual no sean tan comunes como los que simplemente adquieren juegos y más juegos. Sin embargo, pueden poseer colecciones espectaculares y muy bonitas de verse. El ya citado Profesor Falken, parte de mi inspiración para escribir estas líneas, es uno de ellos y cuenta con una colección que tal vez pueda ser vista como humilde por algunos pero que, para mí, es fantástica.

No nos vamos a detener mucho más en ello, ya que podría dar para otra entrada completa seguramente y yo no soy un especialista en este campo, pero hay gente que compra consolas y las intenta tener en el mejor estado posible. En general, las máquinas más populares o que todo hijo de vecino ha tenido son relativamente baratas de comprar, muchas veces más que uno de los videojuegos para el sistema. El problema, como pasa con los cartuchos o discos, es encontrar el set completo, con su caja, sus manuales de instrucciones, etc. Buscar una plataforma retro con su paquete en buen estado de conservación es más difícil y mucho más caro. Tal vez porque hay muchas menos disponibles, por ese afán de tirar las cajas de las máquinas (yo ya no tiro ni una. por si las moscas).

Esta gente, además, suele tener cierta habilidad para restaurar dichas máquinas, dejándolas como de fábrica a base de mucho esfuerzo y paciencia, con bastante pericia también. Poder lucir una o varias estanterías donde están todas tus máquinas, impolutas, es algo bastante satisfactorio y muy atractivo de ver para el ojo ajeno. A veces también se hacen modificaciones para mejorarlas (como dije al principio, selector de región, hertzios y cosas así), aunque habrá muchos que dirían que eso es imperdonable.

Los accesorios pueden ser otra parte importante de esta ecuación, llegándose a pagar buenas sumas por algunos. Obviamente, también hay máquinas más raras o particulares que otras, más escasas, o con vitola de leyenda (hola, mítica Neo Geo AES), que llevan su precio de compra-venta a los cientos de euros... en ocasiones más que cualquier máquina actual que os planteéis. Los entendidos dicen que una consola bien conservada no se deprecia demasiado, y no les suele faltar razón, sobre todo según de la que hablemos.

Dentro de este apartado, me gustaría introduciros también los flashcarts o cartuchos Everdrive. Cuando uno colecciona sistemas, no queda tanto dinero para videojuegos para todas las máquinas. O a lo mejor sólo coleccionas de una consola pero llega un momento donde lo que te falta ya es tan ridículamente caro (sobre todo, de nuevo, si hablamos de Neo Geo y sus juegos de miles de euros) que es imposible prácticamente afrontar la inversión. En cualquiera de esas dos situaciones y, de hecho, en algunas otras, entran en juego estas pequeñas maravillas.

Son objetos controvertidos, ya que se mueven a caballo entre la emulación y la "experiencia" auténtica que tantos coleccionistas a veces persiguen. Para los no entendidos, un flashcart o cartucho Everdrive (este nombre vendría de una de las marcas más famosas) es un elemento que suele simular la forma de los cartuchos (normalmente son para estas consolas y no para las de disco) de la máquina en cuestión, pero en la que podemos cargar todas las ROMs (o juegos en bruto) que queramos o la capacidad de almacenamiento (hoy en día tarjetas Micro SD) nos permita. Luego este cartucho se conecta a la consola en el modo usual y podemos jugar a los juegos que lleva cargados sin mayor problema. Habitualmente funcionan bajo un sistema de menús muy similar al que nos pueden plantear la mayoría de emuladores.

Como podéis ver, la polémica está servida. Si se supone que uno es coleccionista o adora una máquina... ¿no debería buscar la experiencia más realista posible y huir de estos inventos? ¿No se parece esto demasiado a utilizar emuladores, algo que los propios coleccionistas suelen denostar? Obviamente hay variedad de opiniones, aunque mucha gente defiende que realmente estás viviendo la experiencia original, en su consola y con su mando, y lo único que haces es no tener ese cartucho concreto del juego tal en físico, pero lo cargas y lo haces funcionar en su hardware primigenio.

El caso es que es una opción más y permite tener una flexibilidad de catálogo que, seamos sinceros, normalmente no consigues ni siendo el mayor coleccionista del mundo. Hay piezas demasiado raras, demasiado escasas o demasiado caras y en algunas ocasiones ésta puede verse como la única manera de catarlas o disfrutarlas. Si uno no es demasiado purista, puede tener su interés. Supongo que el hecho de que se haya puesto de moda que los bares vintage o sitios para jugar retro (los hay) utilicen esta clase de cartuchos no suele ayudar a su no difusión.

En fin, con ello acabamos esta entrada, que espero que haya sido de interés para algunos, ya sea para informarse más sobre el tema o por puro entretenimiento. En esta ocasión tengo la impresión de no haber volcado tanto mi experiencia personal como en la primera, tratando quizá los temas desde un punto de vista más objetivo o moderado y menos implicado.

Sin embargo, son temas que me apetecía sacar a la palestra, dentro de un ámbito que como sabéis me fascina bastante, como es el videojuego retro. Esta vez sí que me llevo la sensación de haber cubierto absolutamente todo lo que quería cubrir y no haberme dejado nada en el tintero. Tal vez el diccionario de términos retro, pero es cierto que de manera orgánica se presentan varios en estas líneas y se explican, siendo una recopilación aséptica algo más aburrido de leer y por ello menos intencional por mi parte. Si causa interés, se puede mirar.

Así pues, no dudéis en dejar vuestras impresiones en los comentarios, si nos acercamos al número y calidad de los mismos que en la primera edición ya sería un gran éxito mental para mí. Si se os ocurren otros temas que debiéramos tratar sobre el asunto, no dudéis en exponerlos y veremos qué se puede hacer.

Por último, a veces se me pregunta qué se puede hacer para saber cosas de la historia de nuestro mundillo, conocer el ámbito retro o simplemente saber más sobre juegos antiguos o descubrir algunos que se nos hayan pasado por alto. Obviamente internet nos puede proporcionar cualquier información imaginable pero, si os gusta leer, hay lecturas interesantes (muchas en inglés, eso sí). Entre estas lecturas, me veo obligado, por cariño personal, a incluir una revista en papel que se edita en España (veremos lo que dura) y que es bastante buena: Retrogamer, proveniente de su edición inglesa. Es cierto que es carilla y que los temas que trata cada número no siempre interesan, pero es revista recomendada ^^.

Y, ahora sí, cierro este segundo paseo por el mundo del coleccionismo retro. Mis agradecimientos por llegar hasta aquí, gente.

1 comentario:

  1. Recuerdo tener la guía de Final Fantasy VIII y que desapareciera de mi casa sin razón aparente. Sigo dolido, pero me duele aún más que ahora cueste 40 eurazos :(

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