viernes, 22 de mayo de 2020

[Análisis] Utawarerumono: Prelude to the Fallen

La saga Utawarerumono era conocida en reducidos círculos de aficionados a las Novelas Visuales de la primera década del 2000. Con un primer título lanzado en el año 2002, esta serie combinaba una interesante trama de revolución política y social en una región similar al antiguo Japón pero con personajes que mostraban algunas características animales entre sus filas. Su otro gran aliciente es que no se quedaba únicamente en como una novela de puro texto, también ofrecía la opción de gestionar nuestro grupo y combatir en las batallas como si un RPG estratégico se tratase, por lo que el juego logró captar el interés de bastantes jugadores en ese círculo que fantradujo el título original.

La saga siguió creciendo desde ese periodo, completando una trilogía con sus secuelas Utawarerumono: Mask of Deception y Utawarerumono: Mask of Truth o incluso un spin-off estilo musou llamado Utawarerumono Zan, los cuales sí recibieron localización al inglés y pudimos disfrutar hace unos años en occidente, ya en Vita y PlayStation 4, sin la carga erótica que sí tenían las versiones originales en Japón. Esto nos dejó a ese juego original lanzado en el año 2002 con ports a PlayStation y PSP absolutamente perdido en el tiempo, dejando a la trilogía "coja" tanto para los nuevos jugadores como para todos los occidentales.

Para solucionar esa situación, Aquaplus decidió lanzar un remake de ese primer juego para PlayStation 4 y Vita con el subtitulado de "Prelude to the Fallen", adaptándolo a las mejoras técnicas y jugables de sus últimas versiones. Esta es la versión que nos va a llegar a nuestros sistemas el próximo 26 (América) o 29 (Europa) de mayo y la que hemos tenido la oportunidad de analizar:

La historia nos pone en la piel de Hakuowlo, quién sufre amnesia. La joven Eruruu, la heroína del juego, le encuentra herido e inconsciente en un bosque cercano a su aldea y lo lleva a su casa para curarle junto a su hermana. Tras despertar, nuestro protagonista no sólo descubre que le faltan sus recuerdos, si no que lleva puesta una extraña máscara que, por una razón desconocida, no se puede quitar. Además, la gente de ese pueblo tiene orejas y colas de rasgos animales, siendo él el único sin esas características.

Gracias a la hospitalidad de las gentes del lugar, un pueblo perdido en las afueras, Hakuowlo se empieza a recuperar junto a la familia de Eruruu y, para compensar el trato recibido, intenta ayudar ofreciendo sus conocimientos para el progreso de la aldea, por ejemplo, en el campo de la agricultura. Por desgracia, estos progresos empiezan a llamar la atención de la capital y traerá el conflicto con ello. Utawarerumono es una historia de enfrentamientos político-sociales, que no podemos desarrollar por aquí sin entrar en el terreno de spoilers, aunque es posible explicar que el ritmo argumental combina situaciones de batalla con muchos otros momentos más relajados, y va alternando entre diferentes tonos, en función del momento de la historia en que nos encontremos.

Uno de los puntos fuertes de este título es el trabajo que hay en el desarrollo de personajes. No sólo podremos ver sus evoluciones personales, sino también como se relacionan entre ellos y crean vínculos. Aunque Hakuowlo tenga el papel central, hay varios personajes que serán relevantes en esta aventura y también tendrán su crecimiento a lo largo de la trama. De hecho, gran parte del juego se basa en mostrarnos este día a día, dejando los conflictos momentáneamente de lado, lo que en términos de anime podríamos considerar como "slice of life".

Seguramente muchos estaréis dudando por el hecho de que existan dos títulos más que continúan los acontecimientos de esta historia, pero podréis jugar sin preocuparos por ello ya que este juego se presentó con una trama autoconclusiva. La existencia de Mask of Truth y Mask of Deception sirve para expandir y explorar aún más el mundo planteado por ese título original y hace que sus personajes vuelvan a aparecer, pero como tal es una historia que se entiende al completo por sí misma. Si acaso, hay algunos cabos por atar, pero no serán tan serios como para necesitar las secuelas... aunque probablemente, si os gusta esta trama, os quedaréis con ganas de jugar los siguientes.

Utawarerumono es un híbrido entre Novela Visual y RPG estratégico por casillas, aunque probablemente sea más justo considerarlo principalmente como una novela donde tendremos que combatir nosotros mismos. Esa primera sección es donde se desarrolla la trama e interacciones sus personajes, con escenas estáticas en 2D en las que cambiarán sus sprites dependiendo de su estado de humor. La labor de decisión del jugador no dividirá la trama del juego, que será bastante fija  y simplemente podremos ver alguna escena antes que otra. No tendremos grandes desvíos o un sistema de rutas, la historia es la que es.

La movilidad entre menús es bastante cómoda, con una rueda de destinos a los que dirigirnos y un tamaño de textos bastante accesible. Realmente será un título relajado que, eventualmente, nos llevará a batallas fijadas por la trama, aunque existirá la opción de entrenar y repetir combates para aumentar el nivel del grupo o lograr más objetos y equipo. Es decir, no busca complicarnos en exceso las opciones como RPG táctico, lo que hará que la combinación de ambos estilos no se pueda voltear para "hacerlo más un título estratégico". Tendremos una Novela Visual de trama fija que seguir y bastantes batallas que combatir, pero si esperáis un SRPG excesivamente elaborado, aquí no lo encontraréis.

De esta forma, antes de cada batalla tendremos acceso al menú de gestión, donde podremos gestionar a nuestro grupo y decidir su equipo. Ya en el escenario será importante decidir la formación, con personajes marcados argumentalmente que deberán combatir obligatoriamente en cada batalla y otros tantos huecos abiertos para que usemos al aliado que nos parezca más oportuno. Hay más libertad de lo que podría parecer por esta descripción, no os preocupéis, sólo nuestro protagonista será siempre obligatorio.

Una vez empiece la batalla, las unidades alternarán sus turnos en función de la velocidad, un parámetro oculto para el jugador, aunque dispondremos de una barra de turnos que nos indicará el orden de actuación de cada participante en la batalla. Nos moveremos por cuadrículas y, siempre que estemos en el rango adecuado, podremos atacar a los rivales. El posicionamiento será importante, pues atacar lateralmente o por la espalda da bonificaciones de daño y/o posibilidad de acertar con nuestros golpes o habilidades. También tendremos que tener en cuenta la afinidad elemental de los personajes y enemigos, que afecta notablemente al daño infligido si el rival tiene un elemento con ventaja o desventaja.

El sistema de combate no es muy elaborado, aunque incluye un curioso elemento de tempo que quizás os podría recordar a títulos como The Legend of Dragoon o Lost Odyssey, con el que podremos aumentar el zeal que genera cada personaje si pulsamos los botones en momento justo. Cada aliado tendrá su propia combinación de golpes y correspondiente combo de pulsaciones que irá aumentando conforme vayamos avanzando en la aventura, aunque en general no será demasiado extensos y como máximo llegarán a cinco golpes. Además, no tendremos que preocuparnos en exceso, ya que el título nos permitirá dar marcha atrás algunos turnos si no nos gusta cómo está resultando la batalla, sin ningún tipo de límite.

Aparte de eso tendremos una serie de opciones especiales, que requieren al mencionado zeal, una barra especial que se llena al atacar y recibir daño. Si se cumplen ciertos requisitos, podremos hacer ataques combinados con un aliado si ambos personajes guardan una buena relación. Estas técnicas causarán daño en área y varios efectos extra, por lo que será muy importante decidir cuándo y dónde usarlas. Si la barra de zeal está al máximo también tendremos la opción de consumirla de golpe para ganar un finalizador de combo, el cual causará un daño muy elevado sobre el pobre enemigo que lo reciba. También tendremos algunos hechiceros que podrán lanzar conjuros, pero su uso está muy restringido en el juego.

Para ganar combates, generalmente habrá que acabar con todos los enemigos, pero en ocasiones los objetivos cambiarán a derrotar al jefe, a llegar a X casilla, a sobrevivir unos turnos… nada particularmente extraño en el género, pero que por lo menos hace que ciertas batallas ofrezcan algo de variedad. Cuando la contienda termine, todos los personajes, incluso los que no participan, recibirán experiencia que les permitirá subir de nivel para incrementarles su salud máxima y quizás aprender nuevas técnicas, combos, habilidades pasivas, conjuros si es un mago... La única ventaja de los combatientes será la ganancia de BP, unos puntos que sólo ganarán ellos y que nos permitirá modificar sus parámetros básicos (ataque, defensa y defensa mágica) con total libertad, si bien el gasto requerido en cada parámetro varia por personaje, lo que nos indica cual seria su crecimiento recomendado.

Es decir, que si habéis jugado a los Mask, podréis intuir que este título nos ofrecerá un sistema simplificado con respecto a ellos, que evidentemente mejora al original de antiguos sistemas operativos o PlayStation 2/PSP, pero tampoco llega a la expansión de opciones que ofrecían los juegos más recientes. Si toda la saga se considera una mezcla de Novela Visual y SRPG, esta es la entrega que se centra más en su primera faceta, por lo que si buscáis un buen RPG estratégico puede que este título se os quede algo corto.

Gracias a esta simplicidad como SRPG, se puede considerar que su dificultad no es nada compleja, sobre todo si tenéis algo de experiencia en este subgénero. Es fácil vencer incluso sin recurrir al uso de objetos y con el sistema de reversión de turnos o la posibilidad de volver a luchar batallas pasadas, es complicado quedarnos en desventaja. De hecho, en todo momento se nos dejará abierta la opción de modificar la dificultad del juego entre Normal y Difícil, por lo que resultará muy accesible.

Respecto a la duración, en Normal, sin repetir batallas, el título nos puede durar en torno a unas 30-35 horas, quizás más o menos dependiendo de vuestra velocidad de lectura. En Difícil, al ser las batallas algo más largas y requerir algo de entrenamiento, esos números pueden aumentar, pero hay que tener en cuenta que el 80% del juego es lectura y eso no varía. También tendremos la opción de Nuevo Juego +, conservando nivel y objetos de nuestra partida anterior... algo que no aportará nada nuevo salvo que queramos completar algún Trofeo o volver a disfrutar de la historia venciendo más rápido cada batalla.

Aunque esta revisión usa el mismo motor gráfico de sus secuelas, evidentemente su nivel visual no es nada del otro mundo. Claramente, es muy superior a lo que teníamos en su versión básica, pero estos sencillos modelados en 3D quedan muy por debajo de las capacidades de PlayStation 4 y quizás incluso de PlayStation Vita. Los diseños en 2D para nuestros personajes sí son perfectos ya que para ellos no pasa el tiempo, aunque sí podremos observar una mejora de calidad con respecto a esa versión de comienzos de los dosmiles, sobre todo en las escenas y muchos diseños fijos, bastante más sólidos en esta revisión.

Por supuesto, en menús e interfaz el título también ha dado un salto de calidad enorme (aunque, claro, el original lo jugamos fantraducido), resultando más accesible, dinámico y mucho más bonito. Musicalmente el título raya a un buen nivel, sin grandes alardes. Sus más de cuarenta temas originales se pueden alternar con remezclas actuales y nuevas composiciones que se hicieron para la secuelas, por lo que tendremos bastantes opciones. El doblaje, únicamente disponible en japonés, es adecuado y los textos están sólo disponibles en inglés.

Utawarerumono: Prelude to the Fallen se queda medio paso atrás de sus secuelas, Mask of Truth y Mask of Deception, ya que aunque se han actualizado muchos de sus elementos, la base data del 2002 y muestra una mayor tendencia como Novela Visual que como RPG estratégico, donde se queda como un título muy simple, aunque sin llegar a ser malo o aburrido.

Para los que hayan completado los títulos disponibles en occidente, esta entrega permitirá completar la trilogía y conocer el inicio de todos los acontecimientos que se narran en los juegos posteriores. Si eres nuevo en la serie, resulta un perfecto punto de entrada, ya que no sólo nos cuenta el comienzo de la historia, también se cierra sin necesitar secuelas (ideal si no te ha acabado encandilando demasiado) y deja una base jugable, sobre todo como RPG estratégico, que se mejora en los dos MaskEsperamos que el análisis os haya resultado interesante y, como siempre, si tenéis preguntas o queréis compartir vuestras impresiones, podéis usar los comentarios, nuestras Redes Sociales y/o pasaros por nuestro canal de Discord.

Utawarerumono: Prelude to the Fallen sale a la venta para PlayStation 4 el próximo 26 de mayo en América y el 29 en Europa. La versión de PlayStation Vita lo hará en las mismas fechas, pero sólo en formato digital. Eventualmente, probablemente el juego será porteado a PC. Este análisis ha sido posible gracias a una copia ofrecida por NIS.

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