viernes, 26 de mayo de 2017

Los RPGs con los que comenzamos en el género

Hay una especie de mística en lo que se refiere a los primeros momentos que, como jugadores, dedicamos a descubrir el mundo de los videojuegos. Capacidades como la memoria, la coordinación, la salud cognitiva, la toma de decisiones a toda velocidad... Todos esos aspectos son difíciles de asumir directamente y llevan un tiempo de aprendizaje hasta que, por fin, podemos enfocar un videojuego con las capacidades suficientes para poder superarlo.

Por supuesto, hay títulos más adaptados que otros para facilitar su accesibilidad y que hasta jugadores noveles puedan ser capaces de superarlos, pero al final cada jugador entra al mundo de los videojuegos por una puerta diferente y, desde ahí, ha sido capaz de adaptarse. Lo mismo se podría decir del género RPG concretamente, donde la mayoría hemos empezado sin saber exáctamente que estábamos ante un juego de ese palo y nos hemos encontrado multitud de barreras concretas que presenta este género para nuevos jugadores.

En esta entrada queremos repasar algunos de los RPGs con los que comenzaron algunos de nuestros colaboradores, analizando la problemática que supusieron para un jugador muy infantil, chocando con los problemas concretos que les presentaron estos títulos y cómo las fueron superando.

El que fue el primer RPG por turnos de una gran generación, tanto por la expansión de PlayStation como por ser el primero con ese estilo de combate que contó con una gran distribución en Europa, presentaba múltiples problemas para los jugadores noveles.

Personalmente, recuerdo que me indignaba eso de recibir daño en el turno enemigo sin que pudiera hacer nada para evitarlo y, desde luego, elementos tan pésimamente explicados como el sistema de enlace de materias o los límites y cómo cambiarlos fueron un auténtico galimatías para una gran parte de los jugadores que empezaron por este título.

En el caso de Nayimi, ella jugó a la versión de PC de Final Fantasy VII (que tenía ligerísimas ventajas técnicas... y problemas en ciertas escenas) con 13 años y, en general, recuerda que las materias azules (las de apoyo) nunca las llegó a comprender en sus primeras partidas. Igualmente, la compleja trama (por sus múltiples cambios) de Sephiroth y Jénova también se le escapó en gran medida.

Guarda especial odio por la parte de la Puerta Diabólica, el que todos consideran como el jefe más duro del primer CD (y quizás de todo el juego, puesto que es fácil llegar corto de nivel) que le hizo tener que entrenar por la zona durante varias horas (por eso pasamos casi todos la primera vez, me temo), pero a pesar de todo fue el título que hizo que se enamorase del género y quisiese volver a jugar a juegos de este estilo.

Desde luego, la popularidad de la saga Final Fantasy logró que muchos comenzaran por esta serie, como fue el caso de Sergio, que recuerda probar la versión de PC de Final Fantasy VIII con su hermano, cuando sólo tenía 5 o 6 años. Entre las anécdotas de esos primeros momentos, llegó a borrarle la partida a su hermano por error, algo que acabó en peleas y borrados mutuos en venganza.

Esto llegó a provocar que no llegase a completarlo en esa época (hasta hace unos años no fue capaz de completar una partida), aunque en realidad lo que más le gustaba era la ambientación del Jardín de Balamb y cuando "esos hombres de gorros amarillos" lo ocupaban todo se perdía en la historia y dejaba de tener interés. Eso sí, el momento de ser perseguido por la araña mecánica es un momento que nunca podrá olvidar por el estrés que le suponía.

Es un título donde le encantaba combatir, el diseño y la ambientación, pero en la trama se perdía completamente. No llegaba a los extremos de Pokémon Rojo, que lo llegó a jugar sin saber leer, por lo que siempre lo considerará como su primer RPG real y el que hizo que se enamorase del género.

En el caso de Afrael, lo jugó alrededor del año 2000 junto a su primo, aunque ambos contaron con la guía oficial de Piggyback como soporte, lo que les ayudó a comprender mejor todos los aspectos del título, como usar "Extraer" sobre todos los enemigos (se les pasó hacerlo una vez y perdieron a Sirena, obligándoles a reiniciar la partida) o volverse locos con el Triple Triad, del que recuerda especialmente cómo se volvieron locos con la regla "Suma".

Este título hizo que se enamorase del género, siempre probando a cada nuevo Final Fantasy junto a su primo en una primera partida conjunta, lo que hizo que la octava entrega todavía la considere como uno de sus RPGs favoritos.

En muchos casos, el descubrimiento del género se debió más a casualidades que a otra cosa. En el caso de Zeromus, Final Fantasy Mystic Quest (Legend en Europa y USA en Japón), no confundir con el título de Game Boy, se convirtió en el primer juego que pudo considerar como propio, ya que aunque había jugado a varios títulos como Pokémon gracias a sus amistades, este lo descubrió en su recién regalado ordenador, perdido entre las carpetas de un emulador de Super Nintendo.

Zeromus recuerda que el vibrante color y la Banda Sonora supusieron un salto técnico considerable frente a los juegos que conocía de las portátiles, aunque no tardó en tener problemas con los controles y, sobre todo, por el idioma: era un título en inglés. Se llevó días practicando hasta que pudo comprender cómo se combatía o cambiaba el equipamiento, mientras que algo tan básico como guardar no lo entendió hasta que completó por enésima vez la primera mazmorra.

Otros aspectos, como el control manual de los compañeros o el uso de diferentes conjuros, directamente, ni los llegó a asimilar para completar el título. Eso sí, la batalla final fue todo un crecimiento personal, no solo por la constancia que necesitó para afrontar tan duro combate con las condiciones particulares con las que luchaba, sino porque varias de las formas del enemigo definitivo eran las de una araña, que le daban pavor, de forma que tuvo que superar sus miedos para vencer en este título, lo que le llevó casi un año completo.

Entre otros aprendizajes de esta obra que le sirvieron en su vida diaria estuvieron que le abrieron la puerta al género y, sobre todo, que expandieron su conocimiento del inglés, cuando todavía en el colegio estaban a un nivel muy básico. No considera que el título sea comparable a los reyes del género en la consola, pero sí que fue capaz de introducirle el gusanillo del género, lo cual hace que siempre lo recuerde con cariño.

Tenía sólo 10 años cuando Zero jugó a su primer RPG: Final Fantasy IV, en su versión de Nintendo DS, lo que le produjo un gran choque ya que, hasta el momento, sólo había jugado Aventuras Gráficas y Plataformas.

El concepto de "gasto" fue uno de los mayores impactos con este género: gastar PMs para ejecutar conjuros, objetos para curarse, salud tras combatir contra los enemigos... Lo llegó a abandonar en el primer jefe debido a esto, pero tras reiniciar la partida meses después logró comprender la variedad de mecánicas que ofrecía. Eso sí, el tener que recurrir a habilidades y no poder reiniciar el combate tras ser derrotado, sino regresar al punto de guardado previo, le siguió molestando durante todo el desarrollo.

A pesar de ello, logró completar un título tan difícil como este en unos tres meses, ya que se enamoró del mismo por la combinación de historia interesante y elaborada de sus adoradas Aventuras Gráficas y, a la vez, podía derrotar monstruos, que siempre era un aliciente. Todavía hoy en día considera a Final Fantasy IV como uno de sus favoritos.

Antiguamente, la consideración de lo que era un RPG era mucho más laxa, por lo que muchos jugamos a títulos considerados como RPGs que, en la actualidad, difícilmente serían considerados como tal y se echarían al cajón de los títulos de Aventura.

M2Hero recuerda jugarlo allá por 1996-97, un par de años después de su lanzamiento original, ya que se lo prestó un amigo y nunca logró completarlo, ya que tuvo que devolverlo antes de que pudiera superar sus retos de habilidad. De hecho, a pesar de ser considerado como un título sencillo (el pequeño Adell se lo completó junto a su hermano pequeño en un fin de semana) todavía no ha sido capaz de completarlo, por problemas de emulación en un puzle concreto.

Por supuesto, viniendo de probar la franquicia The Legend of Zelda, con la que guarda bastantes similitudes jugables, no recuerda haber tenido problemas con sus mecánicas o trama, ya que, de hecho, había superado previamente algún título de Link, a lo que había que añadir que Soleil nos llegó traducido al español, por lo que todavía le resulta más raro que no haya sido capaz de completarlo.

Sin embargo, a pesar de ser el primer título considerado como RPG al que jugó, M2Hero cree que el que le hizo enamorarse del género como tal fue Final Fantasy VII, aunque tiene a esta mítica aventura como su favorito personal absoluto del catálogo de Megadrive.

Otro detalle interesante de muchos de los primeros títulos que recibimos en la infancia era que teníamos sólo ese título por delante durante varios meses, por lo que difícilmente llegábamos a desestimarlos y a base de constancia seguíamos adelante con ellos, incluso aunque nos costasen un poco más.

Eso le pasó a Macrox, que a pesar de todo no lo consideró como un título difícil de entender en sus mecánicas de combate, aunque sí en aspectos tan clásicos del género como el tener que hablar con una persona concreta para poder avanzar en la historia. También comenta que tuvo problemas en el uso del scroll cuando, en una mazmorra, avanzaba por la derecha y salía por la izquierda, lo cual hizo que se perdiese muchísimas veces.

Pero lo que sin duda logró fue hacer que Macrox se enamorase de este género: un mundo colorido, donde la historia era interesante, los personajes tenían su personalidad, sentimientos, lloraban, amaban... Fue un descubrimiento porque lo que ofrecía este título iba más allá de lo que podía encontrar en otros géneros. ¡Y además en español! Huelga decir que le guarda un gran cariño, incluso aceptado que, realmente, hay muchos títulos superiores.

Especialmente recomendable para que los infantes descubran este género.

Desde luego, pocos dudarían que Pokémon es una saga muy apta para introducirse en el género RPG, si bien en en el caso de Luxar lo hizo a través de su spin-off tipo Dungeon Crawler con solo cinco años.

Recuerda con especial cariño el test de personalidad, que le hizo empezar como un Charmander... lo cual no le hizo demasiada gracia y se llevó varios intentos hasta lograr que le saliese Pikachu. También se emociona con los combates más duros, como el de Groudon.

Al no ser un título con mecánicas demasiado complejas ni una gran dificultad, entiende que pudiese completarlo, pero no que con esa edad fuese capaz de asumir todas sus mecánicas y afrontar casi todos sus retos. De hecho, de niño le parecía que le faltaba complejidad, puesto que él quería tener sus correspondientes evoluciones, como pasaba en la serie de televisión.

Eso sí, a pesar de todo no considera que fuese de los que le hiciesen enamorarse del género RPG y ese honor se lo lleva Final Fantasy IV en su versión de Nintendo DS, que nunca ha llegado a superar pero fue el acicate suficiente para que intentase descubrir más juegos de ese estilo.

Aunque Drive ya había tenido un primer flechazo con Legend of Dragoon, que vio una semana de vacaciones en casa de un amigo y que ni llegó a jugar, el primer RPG que jugó y completó fue este Pokémon Edición Amarilla, que recibió como fan de la serie y eso le provocó sus primeros choques con el título.

Que ataques tan efectivos en la serie como Impactrueno o Ataque Rápido no funcionasen contra ciertos pokémon fue toda una pesadilla, haciendo que se atascase brutalmente contra Brock en el primer gimnasio. No solo eso: se perdió en el monte Moon, descubriendo una salida rara que ya es incapaz de encontrar, se saltó secciones completas del juego, completó medallas desordenadamente, le dio un poké muñeco al fantasma de la madre de Marowak aunque había abierto ya el casino, Giovanni fue una tortura...

Como contó en nuestro Vamos a Jugar conjunto de Pokémon Azul, su hermana le borró a Pikachu Portazo para poder usar Destello, lo cual le permitió descubrir el pensamiento lateral que se necesita para solventar problemas en un RPG cuando no encuentras el camino fácil que el desarrollador ha puesto, aunque sabes que está ahí: Derrotó a Brock con Ataque Arena, hizo mapas a mano del Mt. Moon en las libretas de jugar a rol de mesa, usó a Articuno como comodín para todo lo que no podía hacer de otro modo, y descubrió la baza final que le iba a acompañar durante el resto de sus andaduras en RPGs: la suerte. Una suerte sobrenatural, ridícula, de guión de película. Críticos cada vez que los necesitaba, Trueno con precisión infinita, el enemigo fallando seis ataques consecutivos cuando le quedaba un PS... Eso considera que se ha extendido en todo lo demás, como una manta, cubriendo a lo que sea que juegue. Azar espectacular a los dados, drops astronómicos, la carta que necesita es siempre la siguiente en la baraja, si puede salir bien, saldrá bien; y empezó ahí, tirando piedras a los patos.

Eso sí, aunque reconoce la belleza del juego, también acepta que fue terrible como jugador novel: es un título que te da un Pikachu en un mundo lleno de Geodudes. Su pasión por el género llegó de Legend of Dragoon, de Golden Sun y Final Fantasy X-2 (su primer juego de la franquicia), de otras ediciones de Pokémon como Plata o Roja. Pero no de la edición Amarilla. "No afectó a DRIVE enemigo".

Realmente, mirando fechas, cuesta discernir cuál de los RPGs de NES llegó a ser el primero que probó. Castlevania 2: Simon's Quest, Zelda II: The Adventure of Link (que si posee), Faxanadu, Battle of Olympus... Todos llegaron en fechas similares y con unos vecinos mayores que resultaron ser los introductores al género, cualquiera de ellos pudo haber sido el primero que jugó.

De esa lista, sólo llegó a completar en su día a los dos más similares: Zelda II y Battle of Olympus, ya que Faxanadu era bastante caótico (fue completado hace unos cinco años) y Castlevania 2 era imposible de superar sin guía, porque tenía un momento concreto en el que había que pararse en un punto determinado del mapa (sin señalizar) y agacharse durante unos segundos con un objeto concreto en el inventario para que un torbellino nos llevase a la siguiente zona, algo que NADIE explicaba en todo el juego.

Tampoco es que importase demasiado, ya que todos estos juegos estaban en inglés y el pequeño Adell no tenía ni idea de ese idioma. Recuerda jugar a Zelda II con un diccionario Inglés-Español de esos pequeños de colegio sin mucho éxito (verbos conjugados, es lo que pasa) así que todas las chorradas que decían los NPCs de Castlevania 2 tampoco es que le importasen lo más mínimo. Jugaba por inercia, probando todo en todos.

Así, fue capaz de descubrir la infinidad de secretos necesarios para avanzar en Zelda II y The Battle of Olympus (atravesar el agua, usar objetos determinados en ciertas zonas...), recurriendo al boca a boca y a unos recursos tan interesantes como abusar del conjuro "Fairy" de Zelda II que te convertía en un hada voladora que no podía atacar para cruzar los escenarios más complejos o dominar el que sería el "truco definitivo" para vencer a los jefazos de ambos juegos: salto+golpe, golpe en caída, agacharse+golpe y repetir. Si lo hacías rápido y mecánicamente perfecto, tanto la sombra de Link como Hades podían ser derrotados... ¡Incluso sin mirar! Literalmente, ya que Hades permanecía invisible en caso de no usar el poder de la Luna o el Sol, que son opcionales para el combate final (si es que se puede considerar "opcional" luchar contra un enemigo así) y el pequeño Adell fue capaz de derrotarlo incluso en esas condiciones.

Se enamoró del género porque eran los únicos títulos que le suponían un reto a largo plazo, ya que al no dominar el inglés perdía mucho más tiempo probando cosas hasta que el azar le daba hallar la solución correcta. Luego llegarían las historias fabulosas que ya llegaba a entender y esa fue la guinda del pastel.

Al final, como habéis podido leer, cada cual tuvo sus inicios difíciles en el género, si bien cada título suponía ser más o menos accesible para un jugador que ya habían probado otros videojuegos. Casos tan comunes como los de Pokémon o Final Fantasy no estaban exentos de una necesidad inmensa de interés del jugador para poder superarse: Pokémon pedía conocer la tabla de tipos efectivos y poco efectivos; los Final Fantasy, además de sus mecánicas, tenían una historia compleja para mentes más jóvenes; el idioma se podía convertir en una barrera... 

Pero todos pasamos ese primer gran reto y, sin embargo, lejos de alejarnos de algo tan complejo nos hizo buscar más títulos similares, lo que demuestra que hay "algo" capaz de captar la atención de muchos jugadores, siempre que tengan que enfocarse en estas obras y no tengan múltiples opciones con las que poder descartarlas ante el más mínimo atisbo de complejidad.

Los RPGs son muy sugerentes para mentes jóvenes porque les hacen descubrir grandes historias, mecánicas elaboradas, gestión de recursos, opciones de diálogo, personajes carismáticos... Todo con una gran sensación de progresión a través de niveles, que deja muy a las claras la importancia de los números. Por supuesto, hoy en día tenemos más opciones adaptadas y nosotros mismos podríamos ser los mejores acompañantes para el descubrimiento de estas obras pero, hey, si fuimos capaces de enamorarnos de estos juegos ante títulos que, a veces, eran tan poco aptos, ¿qué otras sorpresa nos traerán próximas generaciones de jóvenes jugadores?

Y, en vuestro caso, ¿cuáles fueron vuestros primeros RPGs? ¿Con qué edad los enfocásteis? ¿Fuísteis capaz de completar este primer título? ¿Qué os costó más de asumir o superar? ¿Fue el título que os hizo ataros a este género?

13 comentarios:

  1. Para mi el primer RPG como tal que conoci fue en casa de un amigo, fuel el Secret of Evermore, y para mi me quede flipado he hice que me enamorara de los RPG. Aquello de que un videojuego te contara una historia tan compleja (para un niño entonces) y que yu fueras el heroe pudiendo ponerle el nombre al prota y a su perro y hacer cosas como en la vida real, hablar con npc y comerciar fue la leche. Aunque a decir verdad los primeros que jugue enteros y me pase fueron el Story of Thor y el Soleil. Para cuando pude jugar al Final Fantasy VII ya eran mi genero favorito

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    1. Disculpad el doblepost, quisiera disculparme por la mala redaccion de me anterior texto. Pero es que por un momento la emocion me ha enbargado por la nostalgia. Yo tenia una Megadrive y los primeros juegos a los que jugue, aunque no superaban al Secret of Evermore en cuanto ciertas caracteristicas me dejaron un buen sabor de boca. Y supusieron para mi cierto reto despues de jugar sobre todo a juegos de plataformas. Ademas cuando tuve ya un pc y conoci el Final Fantasy VII, el Baldul´s Gate y los emuladores de juegos antiguos se me abrio todo un mundo de posibilidades.

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    2. Sabes que tuve en la mano el illusion of time y el Secret of Evermore y tuve que elegir al azar uno de ellos? Me pregunto si el resultado que marcó mi infancia hubiera sido el mismo si hubiera escogido el Evermore...

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    3. Eso daria para otro tema en esta web.Como en el comic y la literatura, ¿que hubiera pasado si...? Por ejemplo que hubiera pasado si no hubiera salido el primer dragon quest? O que hubiera pasado en mi vida si en vez de RPGs me hubiera dado por los simuladores o las aventuras gráficas? Buen tema

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  2. Genial entrada y muy buena idea, hay tanta nostalgia en el ambiente que me entran ganas de desempolvar consolas antiguas, he podido rememorar cosas incluso leyendo la de los demás, muy bueno.

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  3. En mi caso particular comencé con el Game Boy, mi primer RPG fue Pokémon Gold, en ingles, creo que tendría unos 10 u 11 años, costaba el inglés y más todavía porque en aquel entonces odiaba ese idioma y le tenía un rechazo muy grande, pero pude terminarlo, un título muy largo que me hizo molestar a mi mamá más de una vez para que me comprara baterías para la consola

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  4. Como ya comenté en una experiencias roleras, mi primer RPG fue Light crusader (Mega Drive) con unos 5 años y sin saber inglés XD Contando que jugué entre poco y nada debido a eso, podríamos ignorarlo y pasar a Final Fantasy VIII, el cual me enamoró del género :P

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  5. Diria que Pokemon Rojo, pero no fue lo que me inicio en el genero, ya que ni siquiera sabia que era el genero, yo lo jugaba por fanatismo a los pokemones puro y duro.
    Final Fantasy IX, tenia 9 añitos (casualidad, eh?) recuerdo que ni siquiera sabia equipar y lo de parar a entrenar ni de coña xDDD llegue a Gizamaluke al nivel 6, sin cambiar el equipo y claro, me violo.
    Luego llego mi sis que ella ya tenia 15 años y algo mas de inteligencia y me enseño a equipar y esas cosas y ya fui tirando.
    Creo recordar que los siguientes que jugué fueron Suikoden y FF VII.

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  6. Atención, ladrillazo:

    En mi caso los dos primeros juegos que entraban en el género RPG, aunque fuera un poco con pinzas, fueron Gargoyle's Quest de gameboy y Final Fantasy Adventure / Mystic Quest de la misma consola. Gargoyle's Quest lo encontré de casualidad. Conocía Capcom y sabía que hacía buenos juegos, así que lo compré. En principio no entendía del todo esas partes del juego que se veían desde arriba, donde ibas caminando por un overworld donde te salían combates de tanto en tanto, entrabas en pueblos donde hablabas con gente y podías entrar en las casas, etc. Pero entre que dominaba ya algo de inglés (los 3 años que hice en la EGB más todo lo que leía en el ordenador) y que me gustaban mucho los gráficos de ese juego, lo acabé terminando y ahora es todo un clásico para mí, uno de mis favoritos.

    El FF Adventure lo encontré en un videoclub de mi barrio y al ver las imágenes enseguida me vino un deja-vu tanto al Gargoyle's como al Zelda, juego del que un compañero mío de instituto era bastante fanático (saludos, Seikion). Lo alquilé y me encanto, conseguí convencer al del videoclub para que me lo vendiera.

    Despues vinieron los otros Final Fantasy de gameboy, Link's Awakening, la game gear con sus Defenders of Oasis, Shining Forces, etc, la supernintendo con sus auténticas joyazas de rpgs, un pc donde descubrí los primeros emuladores y el inicio de las fan-traducciones (ese famoso parche de traducción del Final Fantasy V de RPGe), y el resto es historia (ahora estoy dando el último paso que es el de intentar aprender japonés, con un éxito relativo, para no depender más de fantraducciones y poder jugar realmente a los juegos que yo quiera sin tener que esperar a que alguien lo traduzca). De momento este próximo lunes tengo la última parte (kaiwa) del examen de japonés de la EOI que me permitirá obtener el A2 si lo apruebo. Ya veremos qué pasa.

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  7. El mío sería Pokemon Rubí, pero quien me enamoró para siempre del género fue el siguiente, Golden Sun 2, que a día de hoy de lo mejor que he jugado jamás. Luego le siguieron Shining Force, Sword of Mana, Tales of Phantasia, Kingdom Hearts Chain of Memories, Fire Emblem, Final Fantasy Tactics Advance... y en sobremesa Tales of Symphonia, Baten Kaitos y el primer Kingdom Hearts, o Final Fantasy X que lo veía en casa de un amigo y flipaba con su estética.

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  8. Yo me estrené con la SNES con el Illusion of Time y con el Secret of Mana. Les guardo mucho cariño a ambos juegos, que sin ser de lo mejor del género si me introdujeron en el para siempre.
    Ahora, 20 años después me dispongo a jugar todos esos clásicos de la época que no jugué en su momento.

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  9. EN mi caso, si hago memoria, el primero que me viene a la mente es el que en Europa se llamó Mystic Quest para Game Boy, primer juego de la saga Seiken Densetsu, al que le profeso un amor incondicional, pero el que realmente consiguió que cayera rendido ante este género fue años después con Final Fantasy VII al que remató el primer Parasite Eve.

    Me encantan esas entradas.
    Saludos

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