7 de julio de 2021

[Análisis] Ikenfell


Uno de los grandes problemas de la industria independiente surge cuando algún título de esta corriente se lleva muchos elogios, que tienen a oscurecer un poco otros muchos proyectos que también son muy interesantes pero quedan alejados de los grandes focos, siempre limitados para estos títulos. El año pasado tuvimos el ejemplo de Hades y el éxito puntual de Fall Guys, que se llevaron múltiples nominaciones y premios como representantes de la industria independiente, lo que limitaba el espacio para que el público más generalista pudiera conocer otros proyectos llamativos.

Para el género RPG, fue la corriente de Humble Games la que salió más perjudicada, ya que títulos como Fae Tactics o Ikenfell pasaron mucho más desapercibidos de lo debido, ya que el primero es un muy interesante RPG estratégico y el que vamos a analizar en estas líneas, aunque también tiene elementos de posicionamiento en un escenario dividido en casillas, ofrece un desarrollo más habitual de exploración de escenarios. Desarrollado por Happy Ray Games tras lograr una modesta financiación en Kickstarter, el título formó parte de nuestra cobertura en la primera Indie Bomb y fue lanzado el pasado mes de octubre en PC, PlayStation 4, Xbox One y Nintendo Switch, a pesar de lo cual parece ser bastante desconocido, algo que vamos a intentar corregir en estas líneas porque se trata de uno de esos RPGs a los que merece la pena darle una oportunidad. Vamos a explicarlo repasando sus diferentes apartados:

Nuestra aventura comienza con Maritte, una chica sin poderes en un mundo mágico que trata de llegar a la academia mágica de Ikenfell donde estudia su hermana Safina, quien no ha vuelto a casa en las vacaciones de verano. Sin embargo, pronto descubre que la situación es mucho más complicada de lo que podría parecer inicialmente, obteniendo la capacidad de usar la piromancia -una escuela de magia supuestamente desaparecida- y descubriendo que toda la academia está en caos porque esa oleada de nueva magia que le ha dado poderes está afectando todo lo que les rodea

El desarrollo de la trama nos irá presentando, poco a poco, a los antiguos amigos y enemigos de Safina, narrando parte de los acontecimientos pasados a través de unos cristales de memoria que encontraremos en diferentes localizaciones, a la vez que formaremos grupo con esos estudiantes. Aquí resulta importante comentar el gran carisma que presenta cada personaje, con la tímida Petronella, el enamorado de los libros y un poco sobrado Rook, la impulsiva Gilda, la rival Pertisia... todos resultan interesantes y adorables en su propio sentido y, además, no ocultan para nada sus gustos y afinidades, en un juego donde la temática LGTBIQ+ es llevada de una forma realmente abierta, lo que lo hace especialmente importante si tenemos en cuenta los recientes acontecimientos en nuestra sociedad.

No obstante, parte de la trama queda quizás afectada por el objetivo de hacernos recorrer toda la academia y presentarnos a los diferentes profesores o estudiantes, haciendo que en muchos momentos vivamos auténticos desvíos del desvío, como tener que encontrar a un profesor en la sección de magia alquímica -mazmorra- para que nos abra la puerta con la que poder entrar en la biblioteca -mazmorra- para localizar un libro con el que investigar cómo romper una barrera. Esta clase de situaciones serán bastante habituales en la trama del juego, lo que provoca que normalmente nos veamos venir que antes de cualquier revelación nos tocará completar al menos dos o tres pequeñas zonas para conseguir avanzar en la trama argumentalmente.

Pero aún así se trata de un título sencillo de seguir, muy adorable y que fácilmente conseguirá enamorar a sus jugadores, que recurre a esta serie de desvíos como una forma de presentarnos a todos los rincones y personajes de la academia Ikenfell, algo que sí que merece la pena aunque con ello la trama principal se centre más en contarnos el pasado y las relaciones de todos los personajes son Safina, la hermana de Maritte, ya que resultará el hilo argumental principal para llevarnos a la explicación de lo que está ocurriendo también en toda la academia y los problemas en la misma.

Ikenfell se desarrolla como un RPG en el que explorar los escenarios de la academia y sus alrededores para avanzar en la trama, encontrando a enemigos visibles por el mapeado (algunos bien ocultos en el entorno, eso sí), cofres, puzles y algún que otro secreto para los que tendremos que andar con ojo o interpretar correctamente las pistas que nos den. La exploración de los escenarios es bastante cómoda y los secretos en los mismos hacen que disfrutemos recorriéndolos, tratando de averiguar si hay algún camino oculto o buscar la forma de llegar a algún cofre que hemos visto incidentalmente pero que nunca logramos abrir. Que el ratio de regeneración de los enemigos sea lento y sólo se reproduzcan si salimos de la zona ayuda mucho a que la exploración no se vea perjudicada por los potenciales combates.

En cuanto a los puzles, hay que decir que algunos, sobre todo en la parte final, se nos pueden hacer un poco más complicados, bien porque no comprendamos bien cómo funcionan (hay algunos de lanzar una bola por canales, otros de tirar piedras por agujeros siguiendo marcas concretas, tocar librerías...) o porque de verdad nos tendremos que parar un tiempo para pensar muy bien cada movimiento, destacando el clásico puzle de encender todas las luces de un dispositivo cuando cada pulsación enciende/apaga las bombillas de su alrededor. Estamos más que acostumbrados a esta clase de puzles en el género, pero si no son lo vuestro es posible que algún momento se os atragante un poco. Os invitamos a mandarnos un mensaje en caso de que os ocurra, porque os podremos ayudar.

Pasando al sistema de combate, al chocar contra un enemigo entraremos al escenario repartido en 3x12 casillas en las que se sitúan aliados (tres como máximo) y enemigos. Cada personaje y enemigo tendrá un número de casillas que podrá cruzar en cada turno en un reparto decidido por la velocidad de cada uno. Cada contendiente contará con su propio set de movimientos que tendrán un radio de acción o campo de efecto, por lo que el posicionamiento resulta importante aunque no tanto la colocación relativa al enemigo: no existirá daño aumentado por golpear a un personaje por la espalda, por ejemplo. Lo que sí será importante será la inclusión de un sistema de pulsación en el momento justo, a los RPG de Mario, lo que aumentará el daño causado, disminuirá el recibido y también puede afectar a la capacidad de causar o soportar estados alterados o incluso la curación que otorgan ciertos movimientos.

Esa funcionalidad hace que en las batallas de Ikenfell debamos estar siempre muy concentrados, ya que un fallo completo puede provocar que un golpe que casaría 6+ de daño pase a sólo 1 punto e, igualmente, un daño de dos o tres puntos se eleve al doble o el triple, por lo que será vital no cometer muchos errores o cualquier batalla se nos complicará en demasía. Existe un término medio que indica una pulsación cercana a la perfecta ("Nice" en lugar de "Great") que causa algo menos de daño o reduce algo el golpe recibido, pero en general da la sensación que si sólo nos quedamos en "Nice" muchas batallas serían casi imposibles de superar sin un buen surtido de objetos curativos, que por fortuna no necesitan ningún tipo de pulsación para funcionar.

Combatir nos reportará experiencia y mejoras en el nivel de nuestros personajes, con una progresión fija en la que no tendremos incidencia. En algunos niveles nuestros personajes aprenderán nuevas habilidades, aunque quizás se echa en falta algún tipo de pantalla de práctica para ensayar esos nuevos movimientos, ya que resultará un poco complicado reaccionar adecuadamente al momento de pulsación adecuado de una habilidad que no conocemos, lo que también hace que cuando entremos en una nueva zona sea posible tener que dar marcha atrás y curarnos unas cuantas veces hasta que comprendemos realmente cómo son los ataques de los enemigos y en qué momento tendremos que pulsar el botón para defendernos de los mismos. Por fortuna, los gatos repartidos por el escenario que funcionan como puntos de curación absolutos y zona de guardado funcionarán bien para estos menesteres, aunque en las zonas finales quizás están demasiado espaciados, seguramente para obligarnos a usar los objetos curativos acumulados.

También contaremos con diferentes piezas de equipo no-atadas a personajes específicos, aunque sí que nos permitirán especializar un poco a cada personaje dependiendo de la formación que llevemos: un personaje especializado en curaciones o defensas deberá llevar principalmente equipo que aumente su defensa y/o velocidad, mientras que los más ofensivos preferirán movilidad, daño puro o salud. Seguramente cada jugador irá decidiendo sus prioridades dependiendo de sus criterios, ya que la variedad de equipo en el juego es realmente elevada. En total, tenemos a un RPG de una dificultad adecuada siempre que no tengamos demasiado problema en las pulsaciones en el momento justo o no suframos con determinados puzles y de una duración que se coloca por debajo de las veinte horas, lo que provoca que sea un título que no se nos haga demasiado extenso y se pueda disfrutar en toda su extensión.

Ikenfell nos muestra unos escenarios bastante variados con un estilo pixel art muy reconocible aunque quizás un tanto parco en detalles para los personajes, que ganarán mucha expresividad en sus correspondientes retratos con varias animaciones para cada uno. Esta disparidad también se deja mostrar con los enemigos en combate, mucho más variados que las muestras que encontramos en los mapeados y que sólo recurren al cambio de color en las partes finales del juego. Teniendo en cuenta la importancia de las pulsaciones para aumentar o mitigar el daño, cada ataque tendrá una animación propia y algunas de ellas serán bastante llamativas, por lo que podemos decir que el aspecto técnico brilla más en combate que fuera del mismo, retratos aparte.

Musicalmente estamos ante un juego con la producción de Aivi&surashuu (el equipo compositor de Steven Universe), lo que es de por sí un importante sello de calidad y ciertamente el aspecto sonoro del juego resultará toda una delicia, destacando especialmente los contados temas vocales del título. En al parte negativa, los personajes no estarán doblados y el juego sólo está disponible en inglés de forma oficial, por lo que si tenéis problemas con el idioma es posible que no podáis disfrutar de este título. No obstante, puede que si logra la suficiente atención y ventas eventualmente sí que acabe con una traducción en el futuro, no sería el primer RPG independiente en el que ocurre.

Ikenfell es una de esas joyas independientes del género RPG que se merecería una mayor repercusión, porque resulta interesante, adorable, divertido y emocional. Sólo los que tengan problemas con el inglés, su capacidad de concentración para pulsar el botón el momento justo o se le atraganten un poco los puzles se enfrentarían ante un juego que no podrían disfrutar de la misma forma, pero en general podemos decir que es de esos RPGs que, a la mínima que pienses que te puede gustar, seguramente te acabe encandilando.

Teniendo en cuenta que está de oferta en diferentes plataformas, ha sido incluído en el Humble Monthly de junio y está disponible en el Xbox Game Pass, hay múltiples formas de darle una oportunidad a este juego sin comprometer en demasía a nuestra cartera, por lo que os recomendamos que lo consideréis entre vuestros próximos títulos a los que jugar cuando tengáis tiempo, porque es lo suficientemente corto, divertido y accesible para que paséis un buen rato con él. Y si encima nos deja un mensaje de fondo en el que trata con normalidad las relaciones LGTBIQ+ tal y como está el patio, mejor que mejor.

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