martes, 7 de mayo de 2019

Mazmorreo 101

Hay pocas cosas más ciertas en la historia de cualquier protagonista o grupo de héroes en un RPG que, tarde o temprano, acabarán explorando una mazmorra. Estos entornos cerrados, plagados de monstruos y, a veces, de puzles o trampas, son muy comunes en cualquier mundo. En algunos casos, incluso llegan a ocupar la gran campaña de ciertos héroes. Hay mazmorras que llegan a las puertas del mismísimo Infierno o pueden llevarnos a los cielos, muchos aventureros han podido corroborarlo.

Por ello, quizás sea necesario reiterar algunos aspectos, probablemente muy básicos, que sirvan para ayudar al aventurero más inexperto a afrontar mejor esta clase de reto y también para refrescarle la memoria al más experimentado. Tener claros algunos principios nos servirán para evitar que nos perdamos algunos cofres de tesoro, ahorrar recursos o que ciertas sorpresas desagradables no lleguen a costarnos nuestra supervivencia. 

Cada mundo tiene su propio diseño de mazmorras y sus determinadas condiciones, por lo que probablemente no lleguemos a cubrir el gran espectro del crisol de regiones que componen nuestro multiverso pero, aunque muchos de los aspectos que expliquemos no sean aplicables a determinadas regiones, probablemente sus creadores los han considerado. Es una de las circunstancias claves que ocurren en este gran entorno llamado RPG que se vive de forma tan diferente según el punto de vista de sus protagonistas. Demos comienzo:

Esta es quizás la primera tarea de cualquier grupo de aventureros, sobre todo si se mueven en entornos tridimensionales: si la puerta de entrada no está colocada justo sobre un muro, dad la vuelta y comprobad que no os dejáis nada a vuestras espaldas. No son pocos los creadores que ocultan algún tesoro precisamente en el punto que más fácilmente olvidaremos comprobar, así que sed cuidadosos con ese aspecto.

Igualmente, rebuscar en la parte trasera de un trono, una columna, una cascada o cualquier elemento que pueda ocultarnos la visión de lo que existe tras los mismos es siempre recomendable. Probablemente no encontraremos nada la mayoría de las veces, pero nunca está de más ser especialmente cuidadosos para no caer ante un truco tan simple como el de ocultar algo tapándolo con otro objeto.

Si en vuestro mundo es posible contar con una cartografía detallada del entorno, dadle todo el uso que podáis. Es fácil descubrir pasillos por los que olvidamos pasar o caminos alternativos gracias a esta función. Además, muchos llegan a ser tan funcionales que nos indican dónde están localizados los cofres de tesoro y los enemigos de la zona, lo cual ridiculiza esos juegos de los creadores donde intentan engañarnos con decenas de puertas que pueden ocultar un peligro -en rojo- o una recompensa -los círculos blancos-, como en la imagen superior. 

En algunos casos llegan a ser tan útiles que básicamente podremos navegar por las mazmorras fijándonos exclusivamente en este mapa, sólo prestando atención a lo que tenemos en frente si surge algún enemigo, que también lo tendrán más complicado para sorprendernos por la espalda cuando estamos pendientes. Muchos incluso incluyen el indicativo del camino que hemos recorrido, así evitaremos dar vueltas el círculos si nos desorientamos tras un combate. Un buen aventurero debe saber cómo darle uso.

En caso de contar con habilidades o protecciones elementales, un mero vistazo al entorno de cada mazmorra puede servirnos para saber a lo que atenernos y poder responder con mayor facilidad a los peligros de la zona. Un volcán estará plagado de enemigos de fuego débiles al agua o el hielo, la zona acuática suele presentar enemigos débiles al rayo, los cementerios o fortalezas arrasadas suelen estar plagadas de muertos vivientes débiles al poder sagrado, el fuego funcionará bien en bosques, los pantanos exigirán protección a estados alterados, especialmente veneno...

Si hay una tienda relativamente cercana, no estará de más hacer acopio de objetos y/o protecciones que se adecuen a lo que hemos visto nada más entrar en una mazmorra, así que no dudéis si tenéis que dar marcha atrás y perder varios minutos para hacer unas compras extra, eso os podrá ayudar a afrontar con muchas más garantías ese tipo de retos.

Tampoco está de más recordar que, generalmente, será posible encontrar cofres de tesoro ocultos tras un suelo que resulta dañino para el grupo. Recorred estas zonas de golpe y curaros cuando estéis donde queréis llegar o sentís que está cerca un combate, prestando especial atención a algo muy importante: si ya estáis envenenados, no os podrán volver a envenenar, así que abusad de permanecer en ese estado para completar vuestra exploración de esas ciénagas corruptas.

Las paredes falsas o puertas secretas es una tendencia muy habitual en multitud de mazmorras, lo que implica que sea muy posible que haya partes completas que no resultan visibles en condiciones normales salvo que las comprobemos por nosotros mismos. Intentar tocar cada elemento del escenario y empujar o golpear las paredes nos puede descubrir una gran recompensa por ser concienzudos.

Aquí es importante recalcar la intuición de cada héroe, ya que hay veces que pueden existir pistas visibles sobre la posibilidad de que una pared no sea real o la situación de un pasillo puede indicarlo. Un camino sin salida será demasiado sospechoso en ciertas mazmorras y esto nos puede dar la pista de que resulta mejor comprobar las paredes. Desde luego, hay casos donde es más difícil darnos cuenta, pero el premio suele valer la pena.

Contar con un punto de recuperación completa e infinita en una mazmorra es una señal clara de que estamos en una zona que podremos aprovechar para mejorar nuestras capacidades de combate todo lo que gustemos. Bien sea un manantial de agua pura o un punto desde el que recordar nuestra aventura en caso de que algo malo pase, abusar de este regalo no es algo que muchos aventureros deberán dejar pasar, ya que seguramente los propios creadores esperan que lo hagamos.

Podremos probar algunas de nuestras mejores habilidades para acabar rápidamente con los grupos enemigos, darle la oportunidad a compañeros que se suelen quedar en segundo plano para comprobar su potencial, intentar hacernos con los objetos más raros que pueden dejar caer ciertos enemigos... hay muchas razones para quedarnos un buen rato  regresando una y otra vez para recuperarnos, así que no las desaprovechéis la próxima vez que lleguéis a una así.

Cuando llegamos a un punto de guardado dentro de una mazmorra o nos encontramos ante una gran puerta, está claro que nos espera un gran combate unos metros más adelante. Esa es la señal de que debemos ir a cualquier lado menos a ese si todavía no hemos completado nuestra exploración de la zona. El instinto recolector del aventurero nos hace buscar todos los recovecos de cada habitación para asegurarnos que no dejamos atrás ningún pasillo con un eventual cofre que pueda tener una pieza de equipo importante, así que por la posibilidad de que la mazmorra deje de estar accesible tras vencer a su enemigo final, es mejor regresar a comprobarlo todo.

Es más, si sigue ahí tras vencer a su jefe y el grupo ha salido directamente, nunca está de más asegurarnos de que esa habitación final contenía algo más que un gran combate. No nos pocos los aventureros que nos han asegurado encontrar jugosas recompensas cuando han regresado al lugar donde libraron una gran batalla y que se dejaron atrás por salir apresuradamente, así que estad pendientes.

Aunque descubrir y abrir cofres de tesoro es uno de los grandes objetivos del aventurero cuando explora una mazmorra, nunca está de más recordar la existencia de estas peligrosas criaturas que toman la forma de nuestras preciadas recompensas para pillarnos desprevenidos. Si es posible, intentar golpear cualquier cofre de tesoro antes de intentar abrirlo suele ser una buena forma de descubrir esta trampa, mientras que si no queda otra opción también es recomendable curarnos todo lo posible antes de la apertura, para que al menos no nos pille con las guardias demasiado bajas.

Ciertos aventureros cuentan con determinadas técnicas que les permiten detectar si les espera un trampa delante, por lo que será crucial usar mucho esa opción para no dar pasos en falso, ya que no solo un monstruo nos puede dar un susto, una trampa que provoque una explosión, la salida de pinchos o aire contaminado también puede surgir de un cofre cerrado, dañando severamente al grupo. Un poco de cautela nos puede salvar la vida.


Podría seguir compartiendo algunas de las apreciaciones que nos han hecho varios aventureros, pero me gustaría aprovechar este emplazamiento para conocer otros puntos de vista de primera mano. ¿Cuáles serían sus consejos a la hora de explorar una mazmorra?

1 comentario:

  1. El hablar con npc cercanos suele dar pistas sobre tesoros escondidos, peligros mortales u otras precauciones. Los mímicos de los souls si lo lo mejor.

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