miércoles, 16 de enero de 2019

[Análisis] YIIK: A Postmodern RPG

Durante el año 1999 una de las grandes preocupaciones de la humanidad era el llamado "Efecto 2000", por el que los equipos informáticos que no tenían configurada la posibilidad de cambiar toda la estructura anual (de 19XX a 20XX) podían sufrir todo tipo de complicaciones al llegar al límite de sus contadores. Era una época donde internet no estaba tan desarrollado, los primeros foros y chats resultaban más crédulos ante las posibles mentiras de la red y, para la industria de los videojuegos, Super Smash Bros, Final Fantasy VIII, EverQuest, Resident Evil 3: Nemesis, SoulCalibur, Sonic Adventure, Gran Turismo 2, Unreal Tournament o Tomb Raider: The Last Revelation eran la cima.

YIIK: A Postmodern RPG nos lleva a esa época. Desarrollado con una clara visión de autor, tomando inspiración de clásicos como Earthbound, Persona o Shadow Hearts, el título está desarrollado por Ackk Studios, integrado casi al completo por los hermanos Allanson. Este proyecto se ganó la vitola de uno de esos RPGs indies a los que no había que perder de vista, del que probamos su pre-alfa allá por el año 2015. Previsto inicialmente para finales del año 2016, el duro golpe que sufrieron los Allanson por la pérdida de su madre hizo que el título se retrasara y tuviera que contar con un nuevo proceso de actualización hasta que, finalmente, este 17 de enero por fin lo tendremos disponible en PC, Switch, PlayStation 4 y Vita

Os invitamos a leer nuestro análisis si deseáis conocer en profundidad que nos ofrece YIIK, acrónimo de "Year 2K" o "Año 2000" en inglés, por lo que se debería leer como "Y griega, Dos, Ka" en el idioma de Shakespeare:

YIIK nos pone en la piel de Alex, un joven apasionado por los videojuegos que regresa a mediados de 1999 a su hogar familiar en un pequeño pueblo de los E.E.U.U. tras terminar sus estudios universitarios. Como si el mundo le forzara a algo que no quiere, Alex no tiene muy claro qué rumbo debe dar a su vida para conseguir un empleo y terminar de convertirse en adulto. Rápidamente estas preocupaciones se ven interrumpidas cuando presencia la desaparición de Sammy Pak en extrañas circunstancias, cuya investigación le llevará a él y a su grupo de amigos a descubrir misterios sobrenaturales relacionados con el alma humana.

El argumento tiene una fuerte inspiración de la serie Persona, pues utiliza elementos sobrenaturales (con tintes psicodélicos y de terror) para hablar sobre la naturaleza del comportamiento humano. Estos componentes consiguen crear una original cosmogonía que se va entendiendo mejor conforme la historia avanza, con sorprendentes giros al final de la aventura. Utiliza unos recursos muy interesantes para lograr atrapar al jugador en su trama, con una historia de misterio alrededor de una desaparición que sólo se puede explicar con la ayuda de estos elementos sobrenaturales. Este hilo conductor será el hilo narrativo que consiga poner en común a los distintos personajes que integrarán nuestro grupo, que llegará a contar con hasta siete personajes jugables.

Pero como hemos comentado, esta historia detectivesca-sobrenatural es solo el pretexto para tratar con bastante acierto temas más profundos como la depresión o la importancia de nuestras decisiones y errores en nuestra propia vida. YIIK consigue que nos sintamos fuertemente identificados con los temas que trata al presentarlos en un contexto histórico actual, con unos personajes que tratan de ser versiones caricaturescas pero verosímiles del grupo de amigos que podemos tener nosotros mismos como jugadores. Sin necesidad de que hayamos pasado por fuertes periodos depresivos, sí que nos hará hará plantearnos preguntas relacionadas a cómo nos sentimos sobre nuestra vida actual o de si estamos aprovechando la juventud para convertirnos en el tipo de persona que nos planteamos llegar a ser durante nuestra adolescencia.

Pasando a aspectos más concretos de la trama, los personajes del juego son absolutamente geniales. Todos están definidos claramente, entendemos cómo su pasado ha marcado su personalidad y sus aspiraciones, se nos presentan de manera orgánica sus gustos y sus miedos... Además, todo ello consigue verse reflejado por sus reacciones y pequeños detalles de su estilo de combate particular. YIIK logra crear una magnífica cohesión de grupo, con personajes creíbles, interesantes y bien diferenciados; trascendiendo todos los clichés del género que nos suele acostumbrar a formaciones demasiado clónicas por norma general. Por otra parte, también conviene mencionar el gran humor que impregna toda la obra. Pese a la seriedad de sus temas y lo tétrico de su tono en ciertos puntos, los diálogos y las situaciones muestran un constante toque de humor durante la mayor parte de la aventura.

Como elementos negativos respecto al argumento del juego, podemos señalar dos fundamentalmente: En primer lugar, la historia quizás tarda demasiado en arrancar. Tras el planteamiento inicial, YIIK se toma unas 10 horas en ir presentando los elementos sobrenaturales básicos de la trama y todos los personajes que integrarán el grupo, lo que puede ser demasiado para algunos jugadores menos pacientes. No obstante, pasado ese tramo inicial, la historia no pierde ritmo hasta el final de la aventura y presenta un desarrollo muy bien llevado. En segundo lugar, las explicaciones paranormales pueden no ser del gusto de todos por resultar demasiado fantasiosas o tener pequeños agujeros de guión que pueden molestar a los más quisquillosos con esta temática, aunque el resto no debería tener demasiado problema en este sentido.

YIIK se desarrolla como un RPG de combate por turnos que bebe mucho del sistema de ruletas de la serie Shadow Hearts. Cada vez que ataquemos, utilicemos una habilidad o el enemigo nos intente golpear, tendremos que intentar pulsar un botón o una secuencia de botones en el momento apropiado. Cada personaje cuenta con una mecánica distinta para su ataque principal y un set de habilidades únicas con su propio funcionamiento. Sin embargo, no hay demasiadas habilidades por personaje y éstas no suelen presentarse como demasiado útiles respecto a los ataques básicos de cada uno. Además, todo el tutorial sobre cómo comprender el funcionamiento de cada personaje consiste en pequeñas frases que muchas veces deberemos leer a contrarreloj, por lo que el juego no anima demasiado a ir probando nuevas estrategias y normalmente nos quedaremos con lo que nos funciona y sabemos usar sin fallar demasiado.

Por otra parte, el gran problema de la implementación de este sistema es que alarga en exceso cada batalla, lo que se une a enemigos que tienen demasiada salud, creando un sistema de combate que se nos puede hacer algo pesado. La dificultad en general es bastante baja si vamos surtidos con los suficientes objetos curativos lo que ahonda aún más en esa sensación de encuentros monótonos y pesados. Afortunadamente, sólo tendremos encuentros aleatorios cuando atravesamos el mapamundi, por lo que en el interior de las mazmorras encontraremos un número fijo y pre-establecido de enemigos que tendremos que derrotar en cada habitación de las mismas. Aún así, da la sensación de que el combate es uno de los aspectos más flojos del juego, capaz incluso de desalentar a algunos jugadores para completar la aventura.

Por contra, las mazmorras tienen unos diseños espectaculares, que invitan al jugador a seguir explorándolas hasta completarlas. Al estilo de Wild Arms o las MOs de Pokémon, iremos desbloqueando a lo largo del juego nuevas habilidades para interactuar con objetos dentro de las diferentes localizaciones, lo que nos permitirá resolver sus puzles. La progresión de dificultad en este apartado donde tendremos que usar adecuadamente nuestras opciones para poder avanzar por cada mazmorra es brillante, ya que pasaremos de acertijos sencillos en las primeras zonas a un verdadero reto en las partes finales donde tendremos que exprimirnos los sesos hasta encontrar la solución correcta.

Pero no todo ocurrirá dentro de las mazmorras. YIIK ofrece un mundo bastante grande con media docena de ciudades por explorar que se irán desbloqueando a medida que la historia avance. Además, encontraremos otra media docena de localizaciones menores opcionales que nos aportarán un trasfondo interesante para nuestros aliados, la trama o, simplemente, otros casos que resolver. Uno de los apartados más interesantes del título es que se nos ofrecerán pistas continuas sobre dónde tendremos que ir para avanzar en la trama principal, por lo que nunca estaremos excesivamente perdidos. De momento, no hay demasiado que hacer en el juego fuera de la historia principal, pero los desarrolladores han asegurado que incluirán nuevo contenido gratuito en los meses posteriores al lanzamiento del juego.

Otro de los grandes aciertos de YIIK es, sin lugar a dudas, su apartado artístico. La trama está ambientada a finales de los 90 y el aspecto visual del título nos hace sentir como si jugásemos un videojuego de finales de los 90. El estilo algo tosco de las animaciones, las texturas o los polígonos de los modelos consigue combinar bien con la sensación de misterio y el tono sobrenatural del argumento. Con una fuerte inspiración de Earthbound, YIIK consigue transportar al jugador a esa época llena de extrañas leyendas urbanas que te llevaban a conocer casos como los de los glitches reales de Pokémon en tu Game Boy.

Una vez más, al igual que ocurría en la saga de Nintendo, YIIK deja a un lado ese tono familiar y nostálgico cuando nos adentramos en sus mazmorras, que están llenas de escenas realmente siniestras que irán en aumento conforme avancemos en el desarrollo del juego. Por último, aunque no esté tan presente como el tono de terror, el apartado artístico del juego también utiliza tintes psicodélicos para reforzar estas emociones, logrando en general sinestesias bien conseguidas con la música que en momentos muy puntuales pueden llegar hasta a provocar el mareo de algunos jugadores. Sí, este título también sabe jugar con nosotros.

Tampoco faltarán referencias a otros videojuegos que los fans de los JRPGs sabrán reconocer. Los teléfonos para guardar partida o la tumba de Aeris son algunos de los guiños que reconoceremos mientras avanzamos en nuestra aventura y que seguro sacarán la sonrisa de más de un jugador. Además, el largo desarrollo de este título ha permitido cameos tan evidentes como los de Va-11 Hall-a, ya que sus creadores se conocieron y compartieron gustos cuando preparaban ambos lanzamientos.

La cuestión es que, aunque artísticamente es coherente e interesante, el apartado técnico es otro de los grandes puntos débiles de YIIK. Aunque, una vez más, los desarrolladores han asegurado que corregirán bugs tras el lanzamiento, a veces el juego parece poco pulido en este aspecto. Resultan molestos pequeños detalles como el reducido tamaño de la fuente que indica la vitalidad de nuestros personajes durante los combates, pero también es posible encontrar algún problema más serio que puede obligarnos a cargar nuestra partida. Además de la presencia de estos bugs, el otro punto molesto en lo relativo al apartado técnico son los elevados tiempos de carga del juego. Antes de cada combate, veremos una pantalla en negro, amenizada únicamente por un chiste en forma de falso consejo. Si bien no son tiempos de carga excesivamente largos (entre 5 y 15 segundos), sí que puede resultar pesado teniendo en cuenta que se encuentran en las transiciones antes del combate. Para este análisis hemos utilizado la versión de Nintendo Switch del juego, llevándonos 23 horas completar la aventura principal. YIIK funciona sin problemas en el modo portátil, mostrando una calidad y tiempos de carga similares a la versión de sobremesa.

Finalmente, en relación a la música, tenemos que destacar su gran nivel, especialmente en sus múltiples temas vocales. Los grandes momentos de la trama están sabiamente aderezados con las mejores porciones de su Banda Sonora, acompañando emocionalmente al jugador de una manera sobresaliente. Se nota el amor de los desarrolladores por el aspecto sonoro, que es utilizado también de manera recurrente como tema argumental durante la trama. Pese a ello, durante los momentos exploración o en los combates, sus tonos electrónicos (reminiscentes a la era retro) pueden llegar a resultar un poco pesados en algunos momentos. Los textos de YIIK están  disponibles únicamente en inglés y cuenta con un doblaje en algunas escenas de calidad más que notable.

Con una ambientación contemporánea pero muchas referencias al mundo retro, YIIK es un RPG diferente. Como el juego prometía, se notan las influencias de Persona, Earthbound, Shadow Hearts o Wild Arms. Aunque tarde un poco en arrancar, su trama resulta muy interesante tanto por los temas que trata como por sus tintes oscuros y sobrenaturales. Sin duda, esta es la principal razón para jugarlo. Sus grandes puntos negativos que pueden resultar demasiado molestos para algunos jugadores se centrarían tanto el sistema de combate en general, demasiado tosco y lento, como ciertos aspectos técnicos, que podrían estar muchos más pulidos. Se entiende que es parte del espíritu que buscaba emular este título, pero aún así puede resultar demasiado duro para ciertos jugadores.

Pese a sus problemas, si buscas algo diferente e interesante dentro del género te mecerá la pena sumergirte en él. Tiene momentos que consiguen conectar emocionalmente con el jugador y nos hace plantearnos las mismas cuestiones que sus protagonistas, algo que no resulta sencillo en esta época. YIIK estará disponible el próximo 17 de enero en Nintendo Switch, PC, Vita y Playstation 4. ¿Le daréis una oportunidad?

1 comentario:

  1. Pues aunque lo del combate me tire para atras, me lo anoto como uno de los interedsntes

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