[Análisis] Trails Beyond the Horizon
La serie Trails está en pleno proceso de transformación. Tras diez entregas que avanzaban su gran narrativa a partir de diferentes bloques argumentales o sagas, el salto a Calvard suponía entrar en las etapas finales del gran argumento global al que aspira la franquicia. Sin embargo, Trails Through Daybreak funcionaba de forma brillante por si solo: la nueva región y personajes suponían un importante salto argumental para la serie que resultó realmente sólido no solo como parte del gran esquema, sino también un juego fabuloso por sí solo. Además, ese juego incorporó múltiples cambios a un estilo jugable que ya daba muestras de agotamiento, incorporando la hibridación de combate de acción y por turnos que trajo múltiples cambios en la organización de las habilidades y el propio funcionamiento del combate. Un acierto más.
Sin embargo, su secuela Trails Through Daybreak II se sintió como la clásica saga de relleno que se imaginan en las series de animación cuando no pueden mantener el ritmo del gran argumento general del manga en el que se basan: la particularidad argumental incorporada lastraba muchísimo el argumento general, desnaturalizaba a sus personajes y dejó una sensación muy pobre. Por ello había tantas ganas de descubrir cómo se trataba de cambiar las cosas este The Legend of Heroes: Trails Beyond the Horizon, que se publicó el pasado 15 de enero y al que le hemos dedicado más de cien horas para poder traeros un análisis completo de nuestras impresiones.
La trama comienza unos meses tras el final de Daybreak II: Calvard entra en verano y los preparativos para lanzar al primer humano al espacio exterior, lo que supondrá un paso único para el continente de Zemuria. En esta situación varios grupos van a tomar partido: Ouroboros con la aproximación del final de su tregua, la iglesia con su nueva pieza clave y un nuevo objetivo para el cazador de herejes Kevin Graham, los héroes de Erebonia con una mezcla entre curiosidad y sus propios objetivos para visitar el país y, por supuesto, Arkride Solutions, quienes deberán investigar un misterioso caso de desapariciones y descubrir un nuevo problema que parece estar relacionado con los planes del gobierno. El título se moverá entre tres diferentes puntos de vista en ciertos momentos, con una división clásica por episodios en la que también se nota mucho el ya clásico ritmo argumental de la serie.
Es decir, tendremos momentos de exploración de la zona disponible, obtendremos misiones generales que cumplir antes del avance del día y, cuando queramos dar el paso, tendremos el primer desarrollo serio de la trama, presentando un problema al que le plantaremos cara de frente en el cierre del día. Hay que indicar que este ritmo funciona bien, pero también hay muchas situaciones un tanto predecibles por las tendencias de más de diez juegos previos y también hay veces que se siente que solo nos están dando una excusa jugable con la que dar tiempo a generar conversaciones y comprender mejor a los personajes tanto narrativa como jugablemente, ofreciendo misiones, tiendas y zonas de combate para que podamos entrenar, mejorar y acostumbrarnos a la dificultad del nuevo episodio, aunque eso perjudique a la trama. Esto también tiende a provocar que muchos momentos de peso argumental se tengan que resolver con un combate más como una necesidad jugable que porque tenga sentido, lo cual hay veces que resulta demasiado forzado.
Pero lo más importante es que este título sí logra regresar a las sensaciones del primer Daybreak: los personajes vuelven a ser afilados, inteligentes, sus dudas tienen sentido y, sobre todo, la trama global logra avanzar con algunas de las mejores revelaciones de toda la franquicia. Aun con el claro freno ante lo que queda por contar en una saga que todavía no alcanza su conclusión, este título vuelve a generar emoción por lo que está por venir, por todo lo que ha pasado y que descubrimos aquí, por lo que nuestros protagonistas intentarán alcanzar, por cómo afrontan este gran problema... Sí, hay tendencias y situaciones que se sienten como repeticiones de otros momentos que ya vivimos en juegos previos, pero al menos aquí todo se siente que vale la pena y nos hace desear enormemente conocer a dónde nos llevará la próxima entrega de la saga que, recordemos, al fin llevamos a la par que en Japón.
Otro detalle muy importante en el aspecto narrativo es que esta vez se ha incorporado una mecánica para visionar los eventos que nos perdimos con nuestros aliados, lo cual permite añadir situaciones con más peso argumental y personal en esos momentos sin temer que se pierdan porque el jugador eligió acompañar a otro compañero en esa ranura temporal. No es la panacea y desde luego no resulta lo mismo ver un evento fuera de tiempo, pero al menos hace que todo sea posible de visionar en una única partida, lo que resulta tremendamente importante si tenemos en cuenta la cantidad de tiempo que nos lleva completar la trama del juego base. En ese sentido, también regresas los orbes con historias a priori independientes para dar contexto a muchas situaciones, aunque también se presentan en momentos donde son más difíciles de entender sin contexto y luego el tiempo ayuda a darles sentido. Eso sí, quizás en un título como este en el que tenemos diferentes personajes en diferentes momentos y lugares sería interesante indicar de forma más clara el día en el que nos encontramos más allá del comienzo de cada capítulo, ya que en muchos momentos no tenemos claro qué va antes y después. No es que sea particularmente grave, pero es algo que sería fácil de corregir y ayudaría a seguir mejor la narrativa de forma cronológica.
Al tratarse de la tercera entrega en Calvard, el sistema jugable se mantiene bastante estable con respecto a los anteriores, simplemente retocando alguna cosilla aquí y allá, además de añadir ciertas mecánicas nuevas. Por ejemplo, en el modo de combate en tiempo real se ha añadido la opción de que los personajes que tengan transformaciones puedan entrar en las mismas y causar un daño elevadísimo a cambio de ir consumiendo la barra de S-Boost de forma continuada. Esto permite derrotar a enemigos en el campo incluso aunque sean particularmente resistentes. La otra gran incorporación es el sistema ZOC, que permite consumir dos barras del S-Boost para ganar un doble turno con el personaje seleccionado o bien ralentizar la acción en los combates en tiempo real. También tenemos el sistema equivalente a las órdenes, que resulta especialmente útil para contrarrestar a las potentísimas órdenes de los enemigos y nos darán buenas ventajas en combate. En general tampoco es que el cambio en la acción sea tan importante porque los enemigos son bastante predecibles y el sistema de esquiva perfecta funciona bien, pero añade aún más opciones al sistema, lo que se agradece.
En los combates por turnos lo que más llama la atención es que podemos tener (al azar) la ayuda BLZ, que hace que un compañero del banquillo pueda participar en nuestra acción y reforzar nuestra habilidad o lanzar un nuevo ataque sobre el objetivo. No es que sea tan importante porque el efecto en el daño es reducido, pero es una incorporación que permite también ayudas de aliados que no combaten de forma normal. También hay ciertas modificaciones de equilibrio en determinadas habilidades o equipo, pero en general no son cambios demasiado serios. Quizás el punto más importante es el regreso del Märchen Garden (llamado ahora Grim Garten) como mazmorra extra. El sistema ha cambiado incorporando un sistema de tablero en cada nivel donde decidimos nuestro camino hacia el enemigo final: zonas de combate, cofres, refuerzos, Shining Poms (sí, regresan también, aunque no proporcionan tantísima experiencia como los títulos originales)... Es llamativo, pero también algo agotador que para conseguir todas las recompensas tengamos que superar cada nivel varias veces y pasando por casillas concretas (que puede que no se generen en ciertos intentos), pero al menos merecen la pena. Eso sí, también ofrece combates y momentos que tienen su peso en la narrativa, lo que por mucho que no acaben de encandilarnos los nuevos personajes al menos le da algo de importancia narrativa a la zona.
En este sentido, al menos el número de minijuegos se ha centrado en los dos principales: hackeo y pesca, ambos pidiendo que el jugador realice una exploración adecuada de cada zona (y llevar suficientes cebos de diferente tipo) para conseguir todas las recompensas. También hay combates especiales, apuestas, vuelven tanto el póquer como el blackjack y también tenemos el cine con diferentes películas (aunque varias se repiten de entregas anterior, por alguna razón), que no es un minijuego como tal, pero sí que resulta un descanso con respecto a la trama general. La cocina incorpora la opción de subir impresiones de los dulces que probamos en el blog de Van, pero en realidad tampoco es que aporte mucho. Y en periódicos el título refleja que ya son menos importantes con el ascenso de la radio. En ese sentido también hay veces que se siente que el título se expande con mucho contenido por el mero hecho de poder hacerlo, con personajes y retos opcionales que, sí, dan recompensas útiles, pero suponen hacer que el jugador se lleve muchas horas de partida alejado de la trama principal, lo que por una parte se agradece, pero también resulta algo perjudicial para el ritmo del propio juego y sentimos que solo estamos peleando en muchos momentos porque nos lo piden y es importante para mantener la potencia del grupo, no porque la trama lo necesite. Sinceramente, probablemente se podría hacer más disfrutable si todo estuviese mejor enfocado y durase veinte o treinta horas menos.
La dificultad, como suele ser habitual, va de más a menos, resultando muchos jefes especialmente complicados al principio, cuando no tenemos tantas herramientas a nuestra disposición y volteando esa sensación cuando ya vamos consiguiendo equipo y cuarzos de mayor nivel. Ahí el Grim Garten también ayuda, ya que tiene un sistema de Gacha con el que podemos conseguir muchas piezas de equipo y cuarzos de alto nivel, aunque en general está bastante equilibrado para que dependiendo del capítulo que nos encontremos las recompensas sean mejores o peores (eso sí, siempre nos caerán trajes y complementos opcionales para cambiar el aspecto de nuestros personajes, lo que es un detalle). Eso sí, al menos en esta entrega sí que se logra que algunas partes finales supongan un reto adecuado, exigiendo configurar varios equipos potentes que puedan lidiar contra múltiples enemigos rápidos y que usan constantemente su S-Craft o ZOC para ganar ventajas. En total, lo dicho, entre ochenta y cien horas nos puede llevar completar el título, lo que resulta una auténtica barbaridad por mucho que ya estemos acostumbrados a estas alturas. Finalmente, el sistema de moralidad sigue presente en esta entrega, pero su peso es irrisorio comparado a los cambios argumentales del primer Daybreak: aquí solo vale para obtener ciertas recompensas y poco más.
Trails Beyond the Horizon mantiene el mismo motor gráfico que ediciones anteriores, por lo que su apartado visual dista de ser medianamente llamativo para esta generación, llegando incluso a empeorar en ciertos aspectos. El título presentó problemas de iluminación (ya más matizados), el agua es pobrísima, muchas veces el juego parece decidido a mostrar la falta de animaciones en ciertas escenas, hay tirones, popping... Eso sí, al menos el diseño de los nuevos personajes y escenarios (que tampoco son tantos) tienen un buen nivel y las escenas de combate siguen siendo de lo mejorcito del título, con momentos realmente espectaculares y unas animaciones bastante sólidas. No es que sean muy comunes, pero cuando vemos algunos de esos momentos nos quedamos con la boca abierta. Eso sí, el reciclaje de escenarios, enemigos y personajes es un hecho. Lógico por otra parte, pero también implica que no han tenido que diseñar desde cero tantas cosas.
Musicalmente el título tiene buenas composiciones, aunque tampoco es que haya tantos temas absolutamente originales que no hayan sonado en las entregas previas. En cuanto al doblaje, es un poco a lo que estamos acostumbrados: buen y reconocible nivel de los personajes, pero un número de líneas que hablan bastante limitado, que nos dejan escenas donde hay voz, deja de haber voz, solo algún personaje tiene voz y el resto no, los gritos de batalla en la parte de acción se repiten hasta la saciedad... También es cierto que no todo el audio japonés está doblado, pero tener partes claramente cantadas donde sólo se escucha música es algo que parecería de otra época. Y, bueno, evidentemente sólo está disponible en inglés, lo que tiene sentido porque todos los títulos previos lo han estado y resultaría confuso un cambio a estas alturas, pero evidentemente duele un poco cuando los remakes de los Sky sí que cuentan con traducción a nuestro idioma.
Trails Beyond the Horizon es un absoluto imprescindible para los fans de la saga por el paso adelante en el plano argumental que supone, con unas revelaciones realmente espectaculares que logran acercarnos a elucubrar algo mejor algunos de los secretos mejor guardados de la saga. El sistema de los diferentes puntos de vista, aunque a veces algo cargado de contenido superficial, aporta interesantes variantes a la narrativa y el sistema híbrido de combate, con sus nuevas incorporaciones, gana aún más variedad y solvencia. Evidentemente, se sigue haciendo algo cargante que el juego nos mezcle completar mazmorras que nos llevan más de una hora con momentos de conversaciones sin pausa que superan los quince minutos, pero es el ritmo de la serie y es algo a lo que estamos más que acostumbrados a estas alturas.
Es un título, eso sí, que presenta los mismos o incluso más deficiencias visuales que entregas previas (y lo hemos completado en una PlayStation 5 Pro), que sigue reflejando las limitaciones de presupuesto en el doblaje o incluso la Banda Sonora y que a veces se nota demasiado que recurre a sus viejos trucos argumentales, lo que resulta un poco agotador a estas alturas, pero en todo lo demás vale demasiado la pena que, esta vez sí, la saga Trails ha vuelto a demostrar el por qué esta saga es especial como ninguna.
Trails Beyond the Horizon ya está disponible para PC, sistemas PlayStation y Switch. Este análisis ha sido posible gracias a una copia ofrecida por NIS.






































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