8 de julio de 2021

Level-5: ¿el comienzo de la recuperación?


El seguimiento a la situación de Level-5, la compañía creadora de sagas como Profesor Layton, Ni No Kuni, Inazuma Eleven o Yo-Kai Watch, entre otras, se ha convertido en casi una sección fija para Destino RPG, ya que desde hacía años íbamos avisando de su evidente problema a la hora de gestionar sus sagas de una forma enfermiza, provocando su propio colapso por tratar de sacarle el máximo rendimiento en el menor tiempo posible, aunque eso supusiera que, eventualmente, no podrían sacar nuevas entregas porque hasta sus propios seguidores acababan saturados de la misma.

En nuestro último artículo realizado el pasado mes de octubre, la compañía estaba pasando por problemas realmente serios, cerrando el gacha de Inazuma Eleven SD antes de su primer año en el mercado y su división de localización para occidente en Estados Unidos, en un plan desesperado para reducir costes fijos y centrarse en su supervivencia. Sus sustentos en ese momento eran Fantasy Life Online en móviles, sólo disponible en japonés y chino simplificado, y Yo-kai Watch Jam: Yo-kai Academy Y – Waiwai Gakuen Seikatsu, el título de la serie spin-off de Yo-Kai Watch que lanzaron únicamente en formato digital en lo que se podía entender casi como un Acceso Anticipado para consolas, ya que no estaba completamente terminado e iban añadiendo nuevos capítulos mediante parches. Y, sin embargo, por primera vez en estos últimos años, podemos decir que empezamos a ver brotes verdes en la compañía. Vamos a explicar lo que ha cambiado en estos últimos meses:

Podemos decir que a Level-5 le quedaban básicamente tres franquicias "con vida": Fantasy Life, Ni No Kuni y Yo-Kai Watch, pero con sus spin-offs como el que sucede en una academia con yokais. Con serie de animación en pantalla, Yo-kai Watch Jam: Yo-kai Academy Y: Encounter with N, esta nueva historia fue adaptada rápidamente en forma de videojuego, como ya hemos explicado, sólo en formato digital y añadiendo contenido poco a poco. El problema era que el barco de Yo-Kai Watch ya estaba excesivamente quemado y la cuarta entrega fue la peor vendida de la serie con unas 300.000 copias que, como sabemos, no le van a valer para ser localizado en occidente tras el cierre de Level-5 Abby, su sucursal americana.

Con este nuevo juego se presentaba un spin-off de una saga agotada, por lo que, aunque el título tuvo finalmente una versión física a finales del 2020 en Japón, sus resultados fueron tan modestos como la propia inversión cauta de Level-5. En PlayStation 4 sus ventas fueron absolutamente marginales y la entrega para Nintendo Switch logró rondar las 50.000 copias, lo que lo certifica como un título prácticamente de nicho que tampoco genera pérdidas, pero desde luego no va a levantar a la compañía de su pobre situación. La saga que fue superventas en Japón generando una locura que algunos no recordaban desde los tiempos de Pokémon ha acabado con sus nuevas entregas pasando absolutamente desapercibidas. Sólo nos queda esperar que su merchandising siga generando un rendimiento constante, porque está claro que, como franquicia de videojuegos, Yo-Kai Watch está prácticamente sentenciada, al menos hasta que no pasen unos años y su potencial regreso pueda despertar interés nostálgico de los jugadores que tuvo en su cénit. 

Su celebración por el octavo aniversario de la franquicia se realizó hoy mismo y fue tremendamente triste, simplemente anunciando algo de contenido extra para sus juegos de servicio que siguen con vida (y tenemos que incluir el Jam en esa categoría) con una clara sensación que, de aquí a unos meses, es posible que casi todos acaben cerrando.

Técnicamente, Level-5 tiene dos nuevos títulos en desarrollo: el ARPG cooperativo de mechas llamado Megaton Mushashi y la nueva entrega de Inazuma Eleven: Great Road of Heroes. Esto sería una buena noticia si no miramos hacia atrás y nos damos cuenta del nivel de desastre que suponen estos juegos, ya que Megaton Musashi e Inazuma Eleven (originalmente subtitulado "Ares") fueron anunciados hace la tira, en el año 2016. El caso de su franquicia futbolera es todavía más delirante si recordamos que tuvo promociones, serie de animación, múltiples vídeos con gameplay y, en el año 2018, incluso contó con una demo jugable exclusiva de una feria de videojuegos de Japón. Su último vídeo en abril de este año lo volvió a retrasar, ahora al 2023, lo cual es casi un chiste para los aficionados a la saga.

Ese ejemplo hace que Megaton Mushashi, cuya última muestra de gameplay extensiva se realizara en diciembre del 2020, empiece a dar todavía más miedo, ya que lo mostrado distaba muchísimo de ser interesante para los jugadores nipones, que tienen franquicias de ese estilo con mucha más solera en su mercado y, lo que es peor, técnicamente parece sólo adecuado para Nintendo Switch, por lo que las entregas en PlayStation 4 y PlayStation 5 podrían acabar aportando unas ventas ínfimas al total de este juego. Todavía sin fecha de lanzamiento -por lo que, técnicamente, no se ha retrasado aún-, este título puede verse envuelto en "la maldición de Inazuma Eleven" y toda la parte jugable mostrada puede acabar siendo descartada en un próximo vídeo porque se han dado cuenta de que con ese nivel no iban a ningún lado, lo que supondría un nuevo "retraso", sobrecostes y que un proyecto pase de "es mediocre, mejor lo vendemos como sea, sacamos algunas ventas y hacemos otra cosa", como hicieron con Snack World: De Mazmorra en Mazmorra, a convertirse en una losa de pérdidas constantes en base a preparar algo, mostrarlo, que no guste, descartarlo y empezar de nuevo. Una y otra vez.

Teniendo en cuenta que la mayoría de los juegos en Japón son anunciados y promocionados con un margen de varios meses de antelación, Megaton Musashi tendría de límite la ventana del Tokyo Game Show Online 2021 de septiembre si quiere ser lanzado este mismo año, que casi sería lo mejor para desatascar un proyecto supuestamente era cross-media pero tras tanto tiempo y con una fecha de lanzamiento que sigue en el limbo, parece complicado que algún estudio de animación se comprometa a realizar una serie de un juego que bien podría acabar pasando absolutamente desapercibido, sobre todo tras la durísima lección que supuso el despropósito de Snack World.

Hasta ahora, os estaríais preguntando dónde está la supuesta recuperación del título de este artículo y esta ha llegado gracias a Ni No Kuni, que se ha convertido en la tabla de salvación de la compañía. Ciertamente, su película localizada en occidente por Netflix dejó mucho que desear, pero al menos logró crear esa sensación de franquicia con vida que se mantenga en el imaginario colectivo. Además, Ni No Kuni II: El Renacer de un Reino - Prince's Edition, que se publicará para Switch el 30 de septiembre, lo que puede extender unas ventas de un juego que tuvo unos buenos resultados... o bien acabar pasando desapercibido para los usuarios de la consola de Nintendo porque, al fin y al cabo, se trata de una revisión con algo de contenido extra de un juego publicado originalmente en el año 2018. Aún así, ventas seguramente vaya a tener y es un proyecto con una inversión bastante reducida teniendo en cuenta que se trata de un simple port.

Pero el verdadero empujón lo ha dado su MMORPG Ni No Kuni: Cross Worlds para móviles, que logró un nuevo récord de velocidad en alcanzar los 100 millones de dólares de beneficios en sólo once días, superando a Pokémon Go y Genshin Impact, que lograron esa marca en 12 y 13 días, respectivamente. Desarrollado por Netmarble (Lineage 2: Revolution), el título tendrá grandes parches de contenido este julio y agosto, que expandirán la trama del juego y esperamos que también revitalice el ritmo de ganancias del mismo, ahora situado en puestos más humildes, generando 33.000 dólares al día. Aún así, estamos ante uno de esos títulos que puede cambiar por completo el destino de una compañía, de forma similar a lo ocurrido con Yugioh Duel Links para Konami, y, a pesar de que evidentemente deben compartir parte de sus ganancias con Netmarble, es una inyección enorme de liquidez para una compañía que no quiere perder tiempo en sacarle rendimiento. Eso sí, hasta 2022 no hay previsiones de lanzarlo en occidente.

Por ello, lo primero que buscan desde Level-5 es regenerar su personal, algo que había sido un problema para la compañía desde hace años y que se hace bajo la excusa de un nuevo proyecto de RPG en marcha, que teniendo en cuenta los títulos que tienen enquistados, parece más una cortina de humo para poder tener programadores con los que finalizar los proyectos pendientes y no tanto una necesidad de meterse en un nuevo desarrollo, al menos si consideramos un título para consolas, ya que en móviles y teniendo en cuenta que Fantasy Life Online también sigue generando ganancias, sí que podrían meterse en un nuevo desarrollo que no se extienda mucho en el tiempo. Además, el hecho de que hayan especificado como "nuevo" deja claro que el renacimiento de Ushiro hace unos años no fue más que una renovación de su licencia y no parece que esté entre los planes de desarrollo de la compañía.


Es decir, que Ni No Kuni: Cross Worlds ha supuesto la primera inyección importante de rentabilidad para Level-5 en... años, que rápidamente se ha usado para reclutar a nuevo personal, algo que resultaba básico para poder llevar a cabo sus proyectos pendientes, retrasados una y otra vez por culpa de una reducción de plantilla previa al desarrollo de Snack World: De Mazmorra en Mazmorra. Si este proceso de reclutamiento les funciona, Cross Worlds sigue generando buenos ingresos y logran quitarse de encima esas losas que suponen proyectos anunciados originalmente hace cinco años, Level-5 podría por fin emprender un camino hacia su futuro y no tanto el presente inmediato, lastrada por proyectos absolutamente deficitarios debido a su mala cabeza a la hora de gestionar sus franquicias.

No obstante, esta alegría podría ser una trampa muy peligrosa si el estudio empieza a realizar inversiones a largo plazo por encima de sus ganancias mantenidas, ya que lo de Ni No Kuni bien podría haber sido un bombazo espectacular pero muy fugaz que al final acabe con un ritmo semanal de ganancias suficientes para seguir adelante (como otros gachas del estudio) y, aunque todo suma, sería un error tomar riesgos demasiado elevados como lanzarse en otro proyecto faraónico cuando lo que tienen planificado bien podría acabar teniendo un rendimiento bastante pobre. Esperemos que no, pero no olvidemos que Level-5 tiene registrado World Trick desde el pasado año, cuando también se metieron en el negocio de los portales de manga con Manga-5. Es decir, que incluso con la situación siendo poco halagüeña, la compañía seguía metiéndose en nuevas inversiones y proyectos, con una fe encomiable, pero también tremendamente peligrosa en caso de que varios de esos proyectos acabasen siendo desastrosos. Por lo menos, quedándose en Japón y Asia minimizan el golpe de esos potenciales fallos.

¿Cómo veis estos movimientos? ¿Tenéis fe en que esta inyección económica de Ni No Kuni: Cross Worlds vaya a levantar el estudio o ya asumís que Level-5 se ha situado en una vorágine de la que es demasiado difícil salir y toda ganancia va a ser rápidamente quemada como hacían con sus franquicias?

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