viernes, 14 de junio de 2013

[E3 2013] Impresiones finales: Las consolas.


Pues ya se acabó el E3 2013, que ha sido, como era de esperar, uno de los más espectaculares de la historia, con noticias sorpresa, juegos interesantísimos y, sobre todo, el inicio de la batalla abierta entre las tres nuevas consolas de sobremesa de nueva generación, que ha dejado ganadores y vencidos incluso antes de que salgan a la venta.

Si nos tenemos que centrar en el género RPG, la ganadora parece todavía más evidente, pero me gustaría pararme en cada sistema para comentar cómo llegaban a la feria y cómo han salido. 

Empecemos por la que ya está en el mercado: Wii U.

Que la nueva consola de sobremesa de Nintendo está lejos de ser un éxito no le le escapa a nadie. Al desconocimiento general de su existencia de buena parte del público generalista (Una pega MUY grave, sobre todo teniendo en cuenta que Wii venció en la pasada generación gracias a un público que no era muy conocedor de este mundillo) se le unen otras pegas clásicas de las consolas de sobremesa de la compañía: Mucho catálogo propio, con sagas muy "resobadas" y problemas con el apoyo de las third-parties, escenificado especialmente con el enfrentamiento con Electronic Arts, que anunció que dejaría de trabajar para Wii U "por problemas de compatibilidad con el motor gráfico Frostbite".

En realidad, ese anuncio oculta una disputa diferente: La consola de Nintendo no solo no ofrece problemas para el multijugador online gratuito o el uso de juegos de segunda mano (En este aspecto es más "agradable" para el usuario que PS4 y Xbox One), sino que, además, es incompatible con otros impedimentos externos como el uso del Online Pass que hemos tenido esta pasada generación, en la que títulos de compañías como EA, en caso de ser prestados o adquiridos de segunda mano, obligaban a sus jugadores a pagar un canon extra para poder usar el multijugador online. Que los primeros títulos de EA para Wii U, solo en sus versiones para esta consola, no tuvieran Online Pass, demuestra que Nintendo no apoyó el uso de esas prácticas y como resultado EA se ha vengado de la forma más rastrera posible.

Pero no solo el desconocimiento del gran público o la falta de compatibilidad con el Online Pass (Y el abandono de ciertas Third-parties) le pesa al sistema. Es que ni Nintendo ha logrado darle el empujón necesario para que sea algo más que "una Wii con mejores gráficos y un mando tablet" y, en un año, solo Nintendo Land y New Super Mario Bros. U han llegado a superar el millón de unidades vendidas en el sistema. Y lo que viene para lo que queda de año (Donkey Kong Country: Tropical Freeze, New Super Luigi U, Pikmin 3 o The Legend of Zelda: The Wind Waker HD) parece lejos de ser un vende-consolas...


Así las cosas, solo X, el nuevo RPG de Monolith, que parece ser una evolución del fabuloso Xenoblade Chronicles (Wii, 2011) con graficazos y mechas, parece levantar esperanzas en el futuro rolero del sistema. También está en el aire Shin Megami Tensei X Fire Emblem, pero que no haya aparecido en la feria podría indicar que al juego le queda mucho para ser presentable.

Y, bueno, en occidente le podría venir bien la llegada de Dragon Quest X, sobre todo si estuviera lire de cuotas mensuales, pero parece que Square Enix no está por la labor de realziar esa concesión, por muy poca población que el juego esté manteniendo en tierras niponas.

En fin, que Wii U entraba en el E3 2013 con necesidad de una transfusión de sangre en forma de nuevos títulos importantes y sale con unas cuentas tiritas y un par de buenas muletas (Super Smash Bros. y Bayonetta 2) que espera recibir en 2014. Muy poco para un sistema que, en un año, solo ha vendido un poco más de 3 millones de consolas.


A nadie le gustaba la pinta que estaba teniendo Xbox One y todo lo contando en su conferencia solo sirvió para acrecentar las dudas. Es cierto que puede alardear de tener más exclusividades que PlayStation 4, pero la necesidad de comprar, obligatoriamente, el sistema con Kinect (Lo que le ha disparado el precio a 500€), de pasar, obligatoriamente, por una conexión a internet por día (En caso contrario, ni podrás jugar) y de pasar, obligatoriamente, por las manos de Micrososft cuando quieras prestar el juego a un amigo, es un peso muy difícil de equilibrar con 3 o 4 buenos títulos.

Hay que reconocer que han hecho un gran esfuerzo en salvar todas las exclusividades posibles de PlayStation 4 (Final Fantasy XV, Kingdom Hearts 3, Diablo III...), pero decisiones como las de no lanzar su sistema en Japón hasta más adelante es casi una declaración de intenciones y un agravio comparativo que muchas compañías niponas no van a perdonar... Si todavía había alguna que le tenía aprecio a Micrososft, que muchas como Namco Bandai reconocen abiertamente que, por ellos, solo lanzarían sus juegos en un sistema y ya está, lo que pasa es que el mercado manda y Xbox 360 tenía buena parte del mismo.

Y esa va a ser la clave del futuro de Xbox One: ¿Podrá lograr volver a convencer a esos cerca de 77 millones y medio de clientes poseedores de Xbox 360 de que apuesten por su nueva consola? Si había alguno dudando, lo que ha pasado en este E3 puede suponerle un golpe mortal al futuro del sistema.


Así las cosas, Xbox One deberá hacer como uno de sus pocos títulos indie que ha logrado "rescatar de las garras de PlayStation 4" y escalar desde abajo para intentar demostrar que su sistema es mejor que el de Sony. De momento, solo un cambio de 180º en sus nuevas políticas podría darle algo de crédito pero, en caso contrario, más le vale que siga venciendo en exclusividades y eso les dé las suficientes ventas, porque si no podríamos estar en otro caso similar al de la generación de PlayStation 2, donde estaba Xbox, sí, pero perdía con la consola de Sony en un ratio de 100/16. ¿Qué Third-party va a apoyar eso?


Y PlayStation 4 sale del este E3 2013 con la aureola de ganadora, con PlayStation 3 superando holgadamente en ventas anuales a Xbox 360 (Ya la ha superado en ventas totales gracias a la impresionante lista de juegazos exclusivos que está dejando estos últimos años), lo cual significa más usuarios contentos con Sony y, sobre todo, con una conferencia de prensa en la que destrozó a Xbox One en casi todos los aspectos.

Mejor precio (100 € menos, no es moco de pavo), libertad en el cambio y venta de juegos (Aunque ahí tendrá mucho que decir la política de cada compañía, dudo que EA se conforme con esto tras la que le ha montado a Nintendo), apoyo masivo de la mayoría de compañías (muchas de ellas indie), region-free...

Vamos, una paliza en toda regla que, no obstante, tiene sus puntos oscuros que están por ver y han quedado bastante tapados con lo de "es la mejor de las tres consolas de sobremesa de esta generación." Ya hemos comentado que la libertad para cambiar/vender juegos está por ver cómo acaba con la política de más de una Third-party, que podrían decidir seguir con Online Pass o temas por el estilo como hemos tenido esta generación. Luego está el tema del multijugador online, que se hace de pago en PlayStation 4 y supondrá un importante sobre-coste para sus usuarios, por mucho que "regalen" (Más bien habría que decir "prestan") juegos cada mes. El otro punto oscuro es el tema de la ausencia de retro-compatibilidad con PlayStation 3, que abre la puerta a cobrarnos por juegos que ya tenemos mediante PlayStation Network o el futuro Gaikai. Todavía no sabemos condiciones o precios, pero con un sistema que sigue usando blu-ray para sus juegos huele bastante eso de que no hayan querido apoyar a los poseedores de PlayStation 3, sobre todo con la buena lista de juegazos de estos últimos años.



Otro punto interesante será el posible cambio de rumbo en la arquitectura de la consola. Ahora está más adaptada a las compañías desarrolladoras, lo que le ha dado el apoyo masivo de muchas pequeñas empresas indie y nos ha dejado los dos primeros juegos que se van a desarrollar primero en PS4 y, posteriormente, serán porteados a Xbox One (FFXV y KH 3). 

Ya tenemos experiencia en este generación con lo que puede suponer un port, así que ese "primero en PS4" supone otro punto a favor para la máquina que, encima, con el regalo de Xbox One y su decisión de no llegar a Japón desde le primer día, acaba de mantenerle a la consola de Sony todas las exclusividades que ya tenía. Tales, Disgaea, Atelier... La gran mayoría de compañías roleras niponas se han encontrado con un camino marcado: O PS4 o Wii U. Y ya sabemos quién va a aglutinar más fans del género RPG...

Así las cosas, este E3 2013 ha dejado a PlayStation 4 como la ganadora indiscutible de las tres consolas de nueva generación que cerrarán este 2013. Desde luego, está por ver lo que pasa en los próximos meses y cómo despega cada una, pero a priori los fans de los RPGs deberían fijar sus ojos en la consola de Sony. Ya veremos cómo sale la cosa al final.


En la batalla de portátiles ha quedado claro que ni hay batalla. Nintendo 3DS domina un 85% del mercado actual, con las migajas (15%) para una PlayStation Vita que parece que solo puede vivir a base de ports y relanzamientos.

De hecho, ambos sistemas están basando buena parte de su catálogo en eso y es un precedente peligroso con los móviles y tablets en continuo crecimiento y con compañías como Kemco dispuesta a lanzar RPG tras RPG en esos sistemas.

Sea como sea, está claro que Nintendo 3DS tampoco tiene mucho que celebrar. Ha triplicado los títulos mostrados por Vita, pero RPGs muy interesantes como Dragon Quest VII, Bravely Default: Flying Fairy o Fantasy Life han perdido la ocasión de presentarse en occidente y parece que Europa vuelve a quedarse atascada con títulos de Atlus (Ni los dos últimos Etrian Odyssey ni Shin Megami Tensei IV tienen fecha de salida en nuestra región, cuando en América estarán todos disponibles este verano), algo que parecía superado.

Pero, claro, con Pokémon Edición X/Y, Mario & Luigi: Dream Team, Project X Zone o HomeTown Story en camino... Se echan de menos ciertos títulos, pero no podemos decir que el género RPG se va a quedar huérfano en la portátil de Nintendo, precisamente.

De hecho, eso es lo que le está pesando a Vita, que sigue con Persona 4: The Golden como mejor RPG no solo ahora, sino con respecto a lo que está por venir. En este E3 2013 muy pocas compañías han mostrado un apoyo a la portátil de Sony, que solo recibe ports "por obligación" o remakes de títulos ya disponibles en otros sistemas de sobremesa. Y la mayoría no pasa de cuatro extras tontos, muy lejos de todo el contenido extra del título de Atlus.

Habrá que ver si Final Fantasy X y Final Fantasy X-2, que se venden por separado en la portátil, pueden tirar un poco de las ventas de la misma, porque podremos tener otro casi similar al de PSP en el que solo ciertas compañías muy apegadas a Sony mantienen su respaldo y solo cuando su rival dé muestras serias de agotamiento empieza a recibir apoyo serio de más compañías... Niponas, porque en occidente nadie confía en ella.

1 comentario:

  1. Excelentes comentarios, muy acertados y más orientados al RPG.
    Sobre la nueva generación no hay duda ni discuciones sobre tus comentarios, sólo sobre el Online-Pass, donde EA comentó hace poco que este sistema está muerto y no volverá y se muestra donde ella y otras compañías ya eliminaron este sistema en la actual geración, aunque no se descarta un uevo sistema contra la segunda mano.
    Sobre las portátiles, sólo citaré un comentario durante el straming de GT.TV: Todos piensan que VITA es una gran consola, pero con pocos juegos.
    Esperemos que esta portatil llegue al nivel que tuvo PSP.
    Igualmente, no hay nada que decir sobre el 3DS, ya lo dijiste todo.

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