martes, 30 de julio de 2019

Level 5: un año más de problemas

En mayo del 2018 repasamos la situación de Level 5, la compañía nipona creadora de sagas como White Knight Chronicle, Inazuma Eleven, Ni No Kuni, Profesor Layton o Yo-Kai Watch, entre tantas otras. Por aquel entonces nos preocupaba el importante batacazo que se habían dado con la que parecía ser su nueva gran franquicia de éxito, Snack World: Trejarers y los retrasos que acumulaban proyectos como Fantasy Life Life Online, Inazuma Eleven Ares o Yo-Kai Watch 4.

¿Cómo ha evolucionado la situación en este periodo? Pues, lamentablemente, no muy bien. De esa terna de próximos proyectos que comentamos en su momento, Fantasy Life Online es el único que se puede considerar como un verdadero proyecto de éxito, al superar los tres millones de descargas en el 2018 (fue lanzado en julio del pasado año) y contar con una comunidad lo suficientemente grande para mantener las ganancias. No obstante, de momento el título parece anclado en Japón, ya que ninguna distribuidora parece convencer a Level 5 de que pueda promocionar y localizar el producto de forma adecuada en occidente. Esa obsesiva necesidad de que todos sus títulos tengan la máxima calidad y publicidad posible antes de salir de la isla es uno de los grandes problemas que ha provocado el tradicional retraso de muchas entregas de sus series más conocidas, lo que lleva a que, ante la duda de que cierto juego vaya a tener un gran rendimiento en nuestras regiones, finalmente no acabe siendo localizado, como ocurrió con Inazuma Eleven Go 3: Galaxy o acabe sufriendo retrasos que hacen perder buena parte del impacto de oportunidad, como ocurrió en otras series.

También en un caso que parece insuperable en el estudio la forma en la que enfocar a sus sagas en el largo plazo. Lo hemos visto en casi todos sus proyectos, ya que suelen contar con un toque bastante original o sugerente que, lamentablemente, aunque evolucionan en sucesivas entregas pierden la frescura a toda velocidad. Profesor Layton o White Knight Chronicles son ejemplos flagrantes, pero también es observable en Inazuma Eleven y sus constantes introducciones de mecánicas que superan a las del anterior título, llevando a necesitar formar una nueva trilogía con diferentes protagonistas porque, simplemente, fue la única salida para dar un cierto soplo de aire a la franquicia.

En el caso de Yo-Kai Watch es también muy evidente, cambiando de forma importante el gameplay de la saga en su tercera entrega y, al tener que dar el salto a una nueva plataforma como Nintendo Switch en el cuarto título, el juego pasó directamente de ser un RPG de combate por turnos a uno de Acción. Es, básicamente, la aceptación de que si mantienen la fórmula saben que sus franquicias acabarán "muriendo" porque sus ideas originales envejecen rápidamente y, por tanto, se esfuerzan en buscar cambios hacia terrenos inexplorados que pueden acabar mal. Yo-Kai Watch 4: We’re Looking Up at the Same Sky debutó el mes pasado en Japón con los peores registros de la serie, un 60% de las ventas esperadas por el estudio y unos problemas de rendimiento realmente serios. La que parecía la gran tabla de salvación de la compañía no es un fracaso, pero tampoco es de esa clase de proyectos que va a levantar el estudio.

La situación es todavía más crítica para Inazuma Eleven Ares, que arrastra retrasos simplemente delirantes que lo han llevado de estar previsto para mediados del 2018 a ver pasar muchas muestras de gameplay o fechas de lanzamiento descartadas. El pasado marzo abrieron un blog para explicar la situación del juego y todavía están en un estado donde lo único que muestran son los escenarios o algunas escenas sueltas, que va camino de llegar dos años más tarde desde la emisión de su serie de animación. La ventana de oportunidad está completamente perdida, se están acercando peligrosamente a unas fechas donde puede resultar imposible que una distribuidora pueda localizar lo suficientemente rápido el título en una PlayStation 4 que puede tener sucesora a finales del 2020... y, encima, en este caso deben adaptar el juego a sistemas tan diferentes como los Smartphones, Switch o la citada consola de Sony. Si Yo-Kai Watch 4 no rinde bien en el sistema de Nintendo, ¿qué desastre puede ocurrir con este proyecto si tienen que lograr que vaya bien en tres formatos muy dispares en especificaciones técnicas? No resulta sorprendente esta serie de retrasos del proyecto si tenemos en cuenta esa problemática.

Así pues, la situación de Level 5 es, cuanto menos, comprometida en la actualidad. Con el relevo generacional a la vuelta de la esquina como quien dice, el estudio estaba ya teniendo problemas para adaptarse a los sistemas de sobremesa actuales porque, en esencia, venían de trabajar en Nintendo 3DS. Su único proyecto previo en el marco actual es Ni No Kuni II: El Renacer de un Reino, con el que contó con la ayuda de Bandai Namco, que además marcó el ritmo de DLCs de contenido extra posterior, algo a lo que la compañía no está acostumbrada a realizar, ya que prefiere el método de relanzamientos 9-12 meses más tarde de las clásicas "Ediciones+". No es un secreto que han tenido que realizar importantes reestructuraciones de personal que les ha dejado casi sin trabajadores con los que abordar proyectos para sistemas cada vez más potentes y esta rémora va a ser todavía más notable cuando llegue la nueva generación.

Ante esta situación, el único nuevo título que parecen querer llevar adelante es Megaton Musashi, del que desde el "Coming Soon" que dejaron caer en 2018 no hemos vuelto a saber nada. El salto a los cines de la serie Ni No Kuni es una gran incógnita, pero pero si funciona puede ser una buena salida para el estudio: trabajar junto a Bandai Namco para extender la saga, de forma similar a como hizo From Software con Dark Souls. Pueden esperar que Snack World Trejarers: The Dungeon Crawl Gold (Switch) dé la sorpresa en occidente, pero desde que el pasado abril se filtró su registro en Australia no hay nada y, de todas formas, hay dudas de que su rendimiento por estos lares sea decente tras el golpe en Japón. Lo de Ushiro, tras revivir en Switch recuperándose de su cancelación en PSP, apunta a un largo plazo que podría dejarlo de nuevo en el limbo.

Así las cosas, el camino más seguro es el que han tomado: relanzamientos. Ni No Kuni: La Ira de la Bruja Blanca (Switch) Remastered (PC/PS4) llegará el próximo 20 de septiembre, un mes que va a ser realmente complicado por la gran cantidad de RPGs que se lanzarán al mismo tiempo. En Japón recibirán Yo-Kai Watch 1 con una versión actualizada para Nintendo Switch el próximo 10 de octubre y el estudio cuenta con varios proyectos, spin-offs o ports en móviles que, sin ser bombazos, sí que tienen el suficiente rendimiento para ser rentables. Un camino que dista de ser ideal, pero por lo menos les permite salir al paso de sus últimas decepciones y retrasos. Lo que ocurra en los próximos meses nos indicará qué tal podrá afrontar Level 5 su futuro, pero parece evidente que este final de generación se le ha atragantado más de la cuenta. ¿Confiáis en su capacidad para lograr la estabilidad necesaria con la que seguir adelante o tenéis dudas sobre el futuro de la compañía?

2 comentarios:

  1. En mi caso el relanzamiento del primero en Switch me parece una memez. Quiero decir, para eso saca el segundo aunque sea con otro título, ya que al ser una especie de 'reboot' del primero, no te pierdes nada y de hecho es mil veces mejor que el primero.

    Por otro lado la cantidad de retrasos que tienen, el cambio radical a la saga Yokai y que parece que no saben por dónde tirar y quieren tener éxito con sus juegos PASE LO QUE PASE y por encima de todo, hace que no le tenga muchas esperanzas en el futuro.

    Una lástima, me gustaban mucho sobre todo NI No Kuni (el primero), Fantasy Life (que en Switch molaría mucho una segunda entrega pero sin esa mierda de historia) y sobre todo Yo-Kai Watch, que tenía potencial para darle un poco de competencia a Pokémon pero se han dormido en los laureles, sobre todo con los cambios tan drásticos en el combate.

    Una cosa es ir modernizando el combate, mejorándolo, añadiendo mecánicas... y otra cambiarlo de forma tan radical. Yo-Kai Watch 3 me parece inferior al 2 en muchas cosas, como que el combate al final se me hace pesado, y sobre todo por la historia (este sistema de cambios entre personajes por capítulos me parece malo, y encima las historias de ambos personajes son aburridísimas), a pesar de que es increible la cantidad de yokais y la variedad de estos que es lo que mas me gusta de la saga.

    Pero de repente en el 4º te cambian todo de golpe y porrazo... es decir, no ha habido una evolución medianamente lógica, pasamos de un rpg por turnos en posiciones tipo tablero (frente, centro, retaguardia) a un combate bastante plano de rpg de acción, con algunos con una estética muy dispar a la saga y con algunos protas sin carisma ninguno. Podrían haber seguido con los spin-offs de Busters e incluso potenciar a estos más, pero tuvieron que tocar la línea principal, y para mi gusto mal, y los números creo que hablan por ello.

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  2. Me da la sensación de que la compañía ha agotado todos sus cartuchos. No confío en que se levante la verdad.

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