miércoles, 17 de abril de 2019

[Análisis] 7'scarlet

7'scarlet es una novela visual otome de misterio, de la mano de Otomate, la división de otomes de Idea Factory. Originalmente lanzada en PlayStation Vita localizada al inglés por Aksys Games, acabó llegando a Steam el pasado 13 de marzo gracias a los chicos de Intragames, que llevan un tiempo ya trayendo Novelas Visuales del lustro pasado. Entre Aksys y ellos llevan un poco el estandarte de los otomes en occidente, uno de esos géneros que vivía de fantraducciones y migajas hasta hace cuatro días. La localización se hizo el año pasado para la versión de Vita, como parte de la campaña “Summer of Mystery” que incluía este, Black Butterfly y Ashen Hawk. Y decir antes que nada que, especialmente siendo una historia de misterio, este análisis está escrito con cuidado de minimizar spoilers de la historia. Haremos menciones del planteamiento y los personajes con ruta propia, nada más.

La trama arranca con la protagonista (Ichiko Hanamaki por defecto, se puede renombrar pero se pierden las voces que te mencionan) y su mejor amigo, Hino Kagutsuchi, yendo a pasar unas semanas el pueblo de Okunezato, el lugar donde el hermano de Ichiko desapareció hace un año. Hino es miembro de una comunidad online que estudia eventos sobrenaturales y misterios del pueblo, que hacen su primera quedada en el mundo real esos días. Los Siete Misterios de Okunezato son un tema central durante la historia y sus respuestas graduales se entremezclan, atando todos los mitos de la zona. Los fuegos fatuos que aparecen en la montaña, el traje de panda que se pasea por el pueblo a horas intempestivas sin que nadie sepa quién hay dentro, la leyenda urbana de que desapareces si entras en las cuevas, un valle cerrado e inaccesible de flores violeta...

La estructura es aquí increíblemente clásica para ser un juego de 2016: sin Flowchart, sin esquemas, sin ruta central. Sólo tendremos disponibles las ranuras de guardado y veremos rutas cerradas hasta que no se vayan sacando ciertos finales, por lo que hará falta mucha paciencia. La interfaz es también algo engorrosa, ya que hay que navegar manualmente las listas de partidas guardadas si se mantienen más de tres (y en juegos de este estilo hay que guardar cada dos elecciones) porque no caben en pantalla. Tiene indicadores de afinidad desactivables como orientación, que sirven las veces de guía pero dadas las... cuatro o cinco bifurcaciones completas en finales Malo/Normal/Bueno por ruta, encontrar ciertas imágenes opcionales será toda una odisea muchas veces.

Las únicas rutas accesibles al principio son las de Hino Kagutsuchi e Isora Amari. Hino es un poco el ancla de familiaridad a lo largo de la historia, es el único personaje que sabe desde el principio que nuestro objetivo en Okunezato es encontrar al hermano desaparecido pero es, también, el único personaje ajeno al pueblo, así que descubrimos la historia a la vez que él. Isora Amari es el cocinero del hotel donde nos quedamos, miembro del Club Sobrenatural de Okunezato, y sus ojos de habitante en contacto con los misterios y la política de familias interna del valle nos dan una buena introducción y un montón de preguntas sobre la trama.

Toa Kushinada sólo es accesible tras haber acabado una ruta y es un salto notable de complejidad argumental. Toa es un miembro con gafas del Club que se pasea por el pueblo perseguido por una bandada de gatos y tropezando con todo, por lo que su ruta empieza a dar ya respuestas, si no al misterio central, al menos a los periféricos. Acabar dos rutas da acceso a la que es un poco el cierre de la primera mitad de 7'scarlet, Sosuke Tatehira. Sosuke es un estudiante de medicina y el último miembro del Club con historia propia, accesible desde el juego principal tomando decisiones y no desde el menú de selección de capítulos.

La segunda mitad de 7'scarlet viene encabezada por la ruta de Yuzuki Murakumo, el estoico y hostil propietario del hotel, que supone un cambio de ritmo considerable. Aún nos quedarán una veintena de horas en este punto, pero el juego no dejará enigmas sin cerrar. La progresión del misterio y cómo el drama y el romance personales de cada personaje dan piezas de las grandes cuestiones centrales es, sin duda, la mejor baza de este título. Ichiko está también tanto o más escrita como protagonista de una novela de misterio que como protagonista de juego de citas: tiene una meta clara y eso ayuda a empujar la historia adelante. Hay unas cuantas escenas de Agatha Christie pura, con todos los sospechosos sentados en un salón de sillones tapizados a luz tenue mientras se exponen las conclusiones, impagables y admirablemente escritas.

Y aquí hay que mencionar quizás que el romance tiene sus problemas. Está bien escrito, pero la progresión de las rutas es muy acelerada, en algunas sin tiempo apenas para conocer a los chicos. La justificación que se da para casi todos es que habían conocido a Ichiko de pequeña veraneando en el pueblo, pero eso no acaba de suavizar los baches de sus relaciones como adultos.

El apartado visual es otro de los puntos más característicos de 7'scarlet. Aunque las CGs son monas y están en las escenas pertinentes, lo más curioso son las escenas de vídeo: el juego usa renderizados en 3D y vídeo real en escenas de paisajes sin personajes. Okunezato, el pueblo del juego, está basado en el pueblo real de Karuizawa y cosas como las estructura de las calles, los túneles, los puentes o la propia construcción del mismo se han tomado directamente de la realidad o adaptado tan bien como se ha podido. La falta de personajes humanos en este estilo crea un contraste magnífico, que refuerza tanto la verosimilitud de Okunezato como ambientación, como la sensación de que hay “algo” que no encaja, la incomodidad del híperrealismo al lado de la estética animesca propia del género. El opening mismo del juego es una muestra magistral de la técnica, y da una buena idea de a qué atenerse.

El cuidado de Otomate en el apartado sonoro es, a estas alturas, prácticamente un sello de calidad: tienen un plantel excelente de actores en las voces en japonés de cada personaje, música exclusiva en todas las rutas, temas de créditos propios para cada uno y hay algunas canciones vocales muy sólidas en la banda sonora. Sólo nuestra protagonista no estará doblada, pero no se echa mucho en falta.

7'scarlet triunfa en casi todas sus aspiraciones: el romance tiene sus altibajos pero está bien escrito, el misterio es interesante y tiene un ritmo propio, la estética y la ambientación son magníficas. El único “pero” es lo arcaico de los sistemas, pero si se está familiarizado con Novelas Visuales más clásicas no supondrá problema alguno. Ahora mismo, es uno de los mejores otomes que podemos encontrar en PC.

2 comentarios:

  1. Vaya, esta entrada es de lo poco positivo que he leído del juego. Suelen tacharla de irregular. Gracias, ya tengo que anotarme otro juego más xD
    Sigo aplaudiendo que hagáis reviews de otomes, está genial.

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    1. Tiene problemas. El ritmo del romance el más obvio, va ridículamente acelerada a ratos y es difícil encontrar química en la mitad de las rutas; es mejor como novela visual de misterio que como otome. Pero en general vale mucho la pena.

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