sábado, 15 de diciembre de 2018

¿Qué tal es Cities: Skylines?

Electronic Arts se puede considerar como la principal compañía en el diseño y evolución de los "juegos de crear cosas". Bajo su ala, compañías como Maxis (Sim) o Bullfrog (Theme) nos permitieron ser los gerentes de parques de atracciones, hospitales e incluso mazmorras o ser todo un dios, ya que Peter Molyneux (con Dungeon Keeper y Black & White) también trabajó junto a ellos hasta que Microsoft compró Lionhead.

Uno de los más veteranos en esa corriente fue SimCity, una serie de títulos diseñados por Maxis donde teníamos que construir una ciudad, estableciendo las carreteras, servicios públicos y suministros básicos, gestionando impuestos y qué se podía construir en cada zona. Esta saga siguió recibiendo entregas hasta la llegada de SimCity 4 (PC, 2003), pero el éxito de Los Sims acabó haciendo que Maxis le diese prioridad a la serie de gestionar nuestra propia familia. Tras pasar por un conato de regreso con cuatro títulos entre los años 2007 y 2008, que no acabaron de funcionar, SimCity regresaba por todo lo alto con un reboot lanzado en el año 2013, un juego que fracasó estrepitosamente por sus requisitos de conexión obligatoria a internet y la búsqueda de conectarnos con otros jugadores.

De esas cenizas surgió Cities: Skylines (PC, 2015), desarrollado por Colossal Order y distribuido por Paradox Interactive, recuperando el estilo para un jugador y aprovechando al máximo las posibilidades que ofrecía Steam Workshop para ser el actual rey indiscutible del estilo, llegando también a PlayStation 4, Xbox One y Nintendo Switch.

Lo primero que hay que considerar de este título es que "sigue vivo" en la actualidad, ya que ha ido recibiendo DLCs de contenido a lo largo de estos años. After Dark (2015) añadió la especialización en turismo y zonas de ocio, Snowfall (2016) la edición de mapeados de diferente temática, Natural Disasters (2016) los clásicos desastres naturales de la serie SimCity, Mass Transit (2017) multitud de soluciones para ayudar al tráfico en nuestra ciudad, Concerts (2017) la gestión de grandes eventos, Green Cities (2017) mejoras para la sostenibilidad de nuestra ciudad, Parklife (2018) expandió las posibilidades de nuestros parques y decoración e Industries (2018) mejora enormemente las posibilidades de nuestras zonas industriales. Casi todas a un precio muy elevado (15€), aunque parte de su contenido es posible de obtener mediante Steam Workshop, si bien el propio título tiene un filtro que permite, como máximo, cinco mods activos a la vez.

Es decir, tener la experiencia completa de Cities: Skylines es muy caro, incluso en oferta, porque el ritmo de nuevo contenido es bastante continuado. Aún así, la experiencia del juego base es bastante satisfactoria porque nos permite mucho juego para nuestra ciudad.

Una de sus grandes diferencias con SimCity es la ordenación del juego en torno a las carreteras. Las zonas edificables y la mayor parte de nuestras infraestructuras necesitan construirse de forma anexa a una calzada, lo cual obliga a colocar muchas más calles que en la obra de Maxis. En el resto de funcionalidades es muy similar: lo primero que tendremos que colocar serán las calles básicas que conecten nuestra ciudad con una autopista cercana y, desde ahí, establecer el primer patrón de nuestra ciudad. Tendremos que decidir la central energética a usar (el carbón es contaminante, pero mucho más efectivo y barato que necesitar multitud de molinos de energía eólica), colocar una fuente de agua, zona de desagüe y conectarlo todo a las diferentes zonas de construcción libre que tengamos disponibles

Porque nosotros simplemente marcaremos zonas que se usarán para hogares (verde), tiendas (azul) e industria (amarillo), lo que se construya ahí dependerá de lo interesante que sea. Así pues, en lugar de recurrir al sistema de paso del tiempo de SimCity, en Cities: Skylines deberemos ir cumpliendo una serie de requisitos de población para ir desbloqueando nuevas opciones. Colegios, hospitales, nuevas centrales de energía, la posibilidad de crear autopistas, metro, estaciones de tren para llevar mercancías... con cada nueva opción tendremos más posibilidades para perfeccionar y aumentar el tamaño de nuestra ciudad, siempre teniendo en cuenta las limitaciones de nuestro presupuesto dependiendo de los impuestos que obtenemos... aunque también existe la opción de centrarnos exclusivamente en el papel decorativo y hacer que nuestro dinero sea ilimitado.

Tendremos multitud de problemas que gestionar, no solo por las necesidades de cada ciudadano (electricidad, agua, recogida de basuras, ruido, educación, salud, seguridad, ocio...) sino también para nuestra propia ciudad (tráfico y contaminación) o las diferentes empresas que trabajen en nuestro territorio, que requerirán trabajadores (ojo con tener una educación muy alta, o los trabajos básicos se quedarán sin personal e igualmente a la inversa, que podremos estar faltos de personal cualificado), clientes y una adecuada vía de suministros. Todo mientras nuestra ciudad expande sus límites más y más.

Esto hace que tengamos que llevarnos multitud de horas dedicadas a perfeccionar y solventar los problemas de nuestra ciudad. Se nos pasará el tiempo volando mientras jugamos a este título al que habrían que añadir los múltiples tutoriales existentes para ayudarnos a intentar que ese cruce deje de provocar una caravana de vehículos o que media ciudad no se vea afectada por la terrible contaminación de nuestra industria o recogida de basuras. Nunca nos aburriremos y, si lo hacemos, siempre podremos empezar una ciudad diferentes en otro territorio, buscando un objetivo nuevo o incluso probando los objetos y retos de la comunidad, que son realmente variados y extienden las horas que le podemos dedicar a este juego a límites insospechados.

Cities: Skylines es, por méritos propios, el actual rey del editor de ciudades, sabiendo recoger fantásticamente la herencia de los títulos lanzados anteriormente en este estilo y expandiendo sus posibilidades con la creatividad de la comunidad. 

Es un título prácticamente infinito que, no obstante, también aprovecha de forma descarada su envidiable posición para sangrar contenido extra cada pocos meses a un precio bastante alto para el relativamente poco contenido que ofrece cada nuevo DLC, algo que han aprendido de forma maravillosa de Los Sims. Si buscáis un título relajado y que os encandile durante largas horas, este es uno de los más indicados.

1 comentario:

  1. No sabía era tan bueno, probablemente lo pruebe a corto plazo en la Switch o en el pc, estos juegos siempre me han gustado y últimamente sólo he jugado los Anno.

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