jueves, 14 de junio de 2018

[Análisis] Vampyr

Dontnod Entertainment es un estudio que destaca por ofrecer títulos con un fuerte énfasis en la narrativa que debutó con Remember Me (PC/PS3/360, 2013) pero cuya obra más reconocida es Life Is Strange (PC/PS3/360/PS4/XB1), serie que depende de Square Enix y de la que se desconectó para la elaboración de su precuela, Before The Storm

En ese periodo, además de trabajar en un nuevo título junto a Square Enix, llamado The Awesome Adventures of Captain Spirit (PC/PS4/XB1, este 26 de junio) y colaborar con Bandai Namco en la elaboración de Twin Mirror (PC/PS4/XB1, 2019), se embarcó en un proyecto que no se quedaba únicamente en el apartado narrativo, un Action RPG desarrollado junto a Focus Home Interactive (distribuidora de otros ARPGs como The Technomancer, Bound By Flame, The Surge...) a la que siempre le pesa el mismo problema: todos sus títulos tienen aspectos interesantes, pero se quedan por debajo de las obras de mayor nivel en el género.

Este proyecto, llamado Vampyr (PC/PS4/XB1), fue lanzado el pasado cinco de junio y no ha contado con una recepción muy acogedora. Para tratar de explicar las razones de este resultado, vamos a analizarlo pormenorizadamente, prestando especial atención a sus diversos detalles que pueden desequilibrar la balanza para los que todavía no tenéis muy claro si darle una oportunidad:

Londres, 1918. La Primera Guerra Mundial está acabando y el doctor Jonathan Reid vuelve de la misma tras haber prestado servicio por el ejército británico, convertido en toda una eminencia al lograr grandes avances en las transfusiones de sangre. Sin embargo, es atacado por sorpresa en las calles de la ciudad y transformado en vampiro. Tras despertar en una fosa común de los suburbios portuarios, cegado por la sed de sangre, ataca y se alimenta de la primera persona a la que encuentra: su propia hermana Mary, acabando con su vida.

Con este terrible suceso, Jonathan jura venganza por el culpable de su transformación y comenzará una caza del mismo... a la vez que descubre la penosa situación de Londres, azotada por la terrible epidemia de Gripe Española (llamada así porque sólo los periódicos españoles podían explicar sus nefastas consecuencias, ya que el resto la trataban de ocultar para no desanimar a sus huestes en periodo de guerra) que, además, está provocando una ola de vampirismo, sembrando las calles de la metrópolis de esas peligrosas criaturas y grupos entrenados para acabar con esos monstruos.

La ambientación de esa época es, sin duda, uno de los puntos fuertes de este Vampyr, ya que además de las típicas calles londinenses también podremos encontrar todo tipo de panfletos que invitaban a unirse a la guerra, advierten del peligro de la gripe, cambios en horarios de las basílicas, zonas puestas en cuarentena... todo está muy bien cuidado.

También son fabulosos los personajes que pueblan las noches de Londres. Estos NPCs serán realmente interesantes y tendrán su propia visión del distrito donde viven (hay cuatro en el juego, con más de 10 personajes en cada uno) o su propia historia. Nos darán largas conversaciones y aquí encontraremos uno de los aspectos claves del título: el sistema de pistas.

Bien sea hablando con ellos mismos sobre diferentes asuntos, conversando con otros NPCs, encontrando documentos, cumpliendo misiones, dando respuestas acertadas... Jonathan podrá descubrir puntos de vista o aspectos personales de estos personajes y usar su capacidad de persuasión vampírica para lograr que éstos hablen de los mismos, lo que nos puede servir para conocerlos mejor, obtener puntos de experiencia, que nos ofrezcan alguna misión, dinero u objetos... y convertirlos en víctimas más apetecibles, aunque hablaremos de eso más adelante.

Estas historias personales serán realmente brillantes y cubrirán múltiples aspectos sociales: doctores que ocultan errores, enfermeras que se enriquecen de la desgracia de los pacientes, un comunista rumano que huyó a Londres tras la guerra y prefiere quedarse a pesar de las pobres condiciones en las que vive, un borracho con un traumático pasado, richachones que solo piensan en qué restaurante visitar... la cosmopolita ciudad y sus habitantes será todo un descubrimiento, aunque esto también presenta algunos problemas, ya que si no encontramos las respuestas o datos correctos será imposible encontrar pistas que nos permitan profundizar en estos personajes y se quedarán como un completo enigma.

Otro detalle relevante es que muchos casos quedan completamente abiertos, por lo que no importará detectar un asunto de corrupción o un asesino psicópata, simplemente lo sabremos y, si acaso, podremos actuar como juez, jurado y verdugo tomando la justicia por nuestra mano.

El doctor Reid, además, será un protagonista con su propia personalidad: es serio, solidario, moderno para la época, puede ser vengativo, comprensivo y/o severo, tiene sentido del humor cuando la situación lo permite... nuestras respuestas en las diferentes dicotomías que se nos plantean se moverán más sobre juicios de valor, como qué hacer ante una ilegalidad que puede estar justificada, cómo responder a una traición, detectar el peligro potencial de cierta actividad... que sobre la posibilidad de alterar con total libertad la personalidad de Jonathan.

Muchas de esas respuestas, además, tendrán consecuencias muy serias sobre las personas o el propio distrito, ya que el juego imprime un sistema de autoguardado que no acepta segundas oportunidades. Una decisión que pensamos como justa puede afectar muy negativamente a varios NPCs porque, por ejemplo, le dimos alas a una secta potencial y eso hace que tres ciudadanos acaben teniendo que morir a nuestras manos porque han acabado convertidos en skals (vampiros menores sedientos de sangre) o se han unido a los cazadores de los mismos. Aceptar la consecuencia de nuestras respuestas será uno de los grandes retos de este título y, creednos, muchas veces quedaremos realmente frustrados por lo horribles que han sido a pesar de que pensábamos que optábamos por la mejor opción.

Vampyr brilla por su historia, la de sus personajes y el desarrollo de la trama alrededor de Jonathan Reid y la pandemia. Combina bien aspectos científicos y fantásticos, la ambientación de época y llega a ser incluso extremadamente explicativa en un final que no deja de atar cabos y cierra completamente todos los asuntos abiertos. Por este aspecto, sería un título realmente importante... pero ya sabemos que un RPG no es solamente una buena historia.

Para cerrar todo lo explicado con la trama y el sistema de pistas para conocer más a los NPCs, hay que entender que cada personaje será una fuente de experiencia directa para Jonathan si éste decide alimentarse de ellos... y matarlos en el proceso. Será un aspecto cruel y no extrictamente necesario, pero sí que nos permitirá afrontar con más posibilidades las batallas que nos esperan en el título.

Además de reportar más experiencia si conocemos sus detalles personales, también tendremos que tener en cuenta sus posibles enfermedades: agotamiento, cefalea, un resfriado... todos estos aspectos afectarán negativamente a la calidad de su sangre y podrán ser tratados fabricando medicamentos específicos con los materiales que encontremos en muebles, cubos de basura, que dejen caer los enemigos o extraigamos de diferentes artículos. Cuidar a los enfermos, además, también tendrá efecto en la salud general de cada distrito, lo que trastocará la variedad y precio de los artículos que ofrezcan las tiendas o incluso, si la situación es incontrolada, podría sumir a la zona en el caos y NPCs podrían sucumbir ante la enfermedad, convertidos en skals que nos ataquen al vernos.

Sin embargo, ser un buen doctor que se preocupa por la salud de todos los habitantes de Londres también tendrá una contrapartida: en Vampyr no existe el viaje rápido entre distritos, por lo que para tratar a cada personaje de las diferentes aflicciones que pueda sufrir tendremos que cruzar zonas plagadas de enemigos, lo cual se hará muy pesado. Además, no todos los NPCs del distrito estarán en la misma zona, algunos estarán situados en diferentes núcleos separados por más enemigos que derrotar, otros tendrán que ser encontrados entre las calles de la ciudad porque están siendo atacados en zonas en cuarentena... dormir implicará que todos los enemigos vuelvan a aparecer y que nuevos NPCs contraigan enfermedades, lo que provocará un curioso caso de que el problema no será que no tengamos la suficiente experiencia para subir de nivel y que haya que alimentarse de algún personaje: es que no queramos dormir -método para asignar la subida de nivel- porque eso implicará que todos los enemigos de los distintos barrios vuelvan a aparecer y tengamos que recorrer Londres de cabo a rabo para curar a los nuevos NPCs enfermos en lugar de avanzar en la historia principal.

Y es que el sistema de combate de Vampyr ofrece bastantes posibilidades, pero dista de ser lo suficientemente variado para resultar divertido a largo plazo. Jonathan podrá equiparse distintas armas a corta distancia, rápidas y que consumen poca energía para encadenar golpes sobre los enemigos, que se podrán combinar con otra en la mano izquierda del tipo estacas, mazas o incluso armas de fuego. Otra opción será usar armas a dos manos, mucho más contundentes y costosas de utilizar en términos de energía, pero que permitirán defendernos de los ataques enemigos, algo que si se realiza en el momento correcto se considerará de forma similar a "hacer un parry" en la serie Dark Souls, dejando aturdido al enemigo y permitiéndonos morderle el cuello para extraer sangre.

Esa sangre servirá de forma similar al maná, permitiendo lanzar ataques a distancia, generar escudos para bloquear daño, colocar minas sobre los pies de los enemigos, camuflarnos en la sombra... o simplemente curarnos, lo que tendrá una importancia capital ya que ciertos tipos de daño (el causado por otros vampiros, fuego o ajo, principalmente) disminuirá la salud máxima que podremos recuperar con la regeneración natural del vampiro, por lo que esa curación mediante sangre será la única que nos restaure efectivamente junto a los sueros que podremos fabricar en nuestras mesas de trabajo.

Las diferentes armas se podrán mejorar también en esas mesas con los materiales que encontremos o compremos, lo que resulta muy interesante porque las equilibra y hace que todas tengan un buen potencial a largo plazo. Si un arma nos gusta, a base de mejoras podrá mantener el tipo hasta el final del juego, lo cual es algo que se agradece. De igual forma, al dormir en una cama podremos asignar los puntos de experiencia obtenidos para mejorar nuestras diferentes habilidades o atributos. Salud, energía, regeneración, técnicas con sangre... habrá bastante variedad y muchos niveles o incluso diferentes ramas en cada técnica, aunque si decidimos no matar a NPCs será sencillo que avancemos con un nivel algo inferior al de los enemigos, algo que no será tan grave debido a la cierta sencillez del sistema de combate.

En sí, Jonathan tendrá las opciones de atacar o convertirse en niebla para esquivar, lo que consumirá puntos de energía (la barra amarilla) que, si se agotan, nos dejará aturdidos durante unos segundos. El problema es que las habilidades de sangre sólo se regeneran con sueros o mordiendo a limitadas ratas de cada zona o a los enemigos en mitad del combate y, para eso, tendremos que agotarles su barra de resistencia mediante golpes para, de esta forma, aturdirlos unos segundos.

Esto provoca que buena parte del sistema se reduzca a acertar una cadena de golpes, acabar con la resistencia del rival, morderle y repetir. La variedad de enemigos no es tan importante como cabría esperar y en la mayoría de los casos sabremos sus patrones de movimiento y ataques. El sistema de marcado de enemigos será bastante errático, eso sí, por lo que en combates contra grupos el juego podrá subir escalafones en dificultad, salvo que podamos acabar rápido con los uno contra uno que, además, resulta un tanto ridículos porque en las animaciones de los mordiscos nos volveremos intocables y podremos ver como, de fondo, el resto de enemigos se queda mirando mientras mordemos a su compañero. Y eso será el aspecto positivo, porque en esas batallas también será sencillo que la cámara juegue en nuestra contra y nos deje "vendidos" en alguna ocasión donde ni veamos por dónde nos vienen los ataques.

Los grandes saltos de dificultad, no obstante, se producirán en los combates contra jefes, que serán particularmente complejos en la parte final del título y exigirán dominar muy bien nuestras habilidades o no permanecer en niveles muy bajos, ya que muchos podrán acabar con nosotros en un par de combos bien realizados. Será necesario más de un reintento hasta que logramos comprender bien sus patrones de ataque y podamos encontrar la forma de superar estas difíciles batallas. Lo bueno es que esos intentos no tendrán grandes penalizaciones, ya que simplemente empezaremos a un paso del combate con toda nuestra reserva de sangre al mínimo.

Fuera parte del combate, otro aspecto clave en este título será la exploración de los escenarios, ya que nos permitirá recopilar objetos para fabricar medicinas, mejorar equipo, cumplir misiones, localizar pistas sobre los NPCs y avanzar en la trama. Jonathan podrá cambiar a "vista de vampiro" (muy similar a la vista de detective de Batman en la serie Arkham) para cambiar el juego al blanco y negro, ganando mucha mejor visión de los restos de sangre (que deberemos seguir en más de una ocasión) y los enemigos o NPCs que nos encontraremos más adelante. Avanzar con este modo de visión será clave para estar preparados ante emboscadas o localizar pistas y su efecto visual será realmente acertado.

Otro objetivo importante de la exploración será localizar puertas que abriremos por el otro lado y que servirán como atajos para futuros regresos a esos puntos, algo que, como ya hemos explicado, será bastante habitual para curar a NPCs o simplemente avanzar en sus historias si hemos localizado alguna pista extra. 

Resulta interesante que, salvo por las cajas fuertes que sólo se abren si matamos a un NPC, en Vampyr no existirá el concepto del robo, por lo que podremos apropiarnos de toda clase de objetos cuando entremos en una casa (como buenos vampiros, sólo si se nos ha invitado) o de las diversas estanterías de un hospital y similares. Descansar también refrescará los objetos que se guardan en estos recipientes, por lo que raras veces tendremos problemas de contar con pocos materiales para mejorar equipo o fabricar medicinas. El dinero no será tampoco un inconveniente, ya que vendiendo algunos artículos y cumpliendo misiones tendremos de sobra, además de que en la mayoría de tiendas sólo nos ofrecerán recetas para aprender más remedios (hay tres en todo el juego) y alguna que otra arma, por lo que su importancia no será particularmente relevante salvo para adquirir materiales muy concretos.

Dependiendo de lo que nos paremos, Vampyr deberá durar una horquilla que ronda las 25 y 35 horas, lo cual es aceptable teniendo en cuenta que la parte final se hace excesivamente pesada porque nos obligan a recorrernos todos los barrios de Londres de forma reiterada. Además, se perderá mucho tiempo curando a NPCs repartidos por la ciudad, volviendo para hablar con ciertos personajes tras cada evento importante (algo opcional), derrotando a los muchos enemigos que pueblan cada camino...

Ciertamente no será un juego excesivamente difícil incluso sin matar a NPCs, sobre todo si esquivamos bien y podemos afrontar adecuadamente los combates contra enemigos de más nivel, que simplemente nos causarán un daño superior y serán más resistentes. Gracias a que el sistema de combate no será muy variado, si encontramos una estrategia que nos funciona, con ser más cuidadosos nos dará un poco igual contar con cinco niveles más o menos.

Eso sí, localizar todas las pistas de ciertos NPCs o cumplir ciertas misiones sí será especialmente complejo, ya que no tendremos indicativos muy claros (es posible que nos digan de localizar "algo" o alguien en todo un parque, sin más datos) y, además, bastará con dar una respuesta errónea para bloquear las conversaciones con un personaje o incluso provocar que éste acabe muriendo y perdamos la posibilidad de realizar alguna misión para el mismo, lo que resultará algo frustrante para los jugadores que busquen realizar una "partida perfecta".

Desde el punto de vista puramente artístico, Vampyr luce bastante bien, con unas calles que reflejan la destrucción que se viviría en el Londres de la época si se hubiese añadido una crisis vampírica a la gripe española. Los personajes ofrecen rostros creíbles aunque también se nota una cierta desconexión con el doctor Reid y, en algún caso, llegan incluso a hablar sin mover los labios.

En combate las animaciones son un poco más toscas y, además de los problemas de cámara, veremos que el abrigo del doctor fluye de forma muy irregular. También es posible ver pequeños fallos gráficos en otros momentos, pero nada que vaya a mayores... en PC, porque en consolas el título tiene problemas serios de rendimiento y podremos sufrir de ralentizaciones o congelaciones que nos pueden obligar a tener que recargar la partida, algo extremadamente molesto.

En el aspecto sonoro, las melodías son bastante acertadas, con violines y un toque que varía entre la tensión y un aire de época que cuadra a las mil maravillas. También viviremos momentos donde la música desaparece para dejarnos sólo sonidos inquietantes de fondo, lo cual ayudará a generar ese cierto toque de terror y también nos puede servir como pista para detectar enemigos. También hemos alabar el doblaje al inglés, ofreciendo acentos claramente británicos que sólo resultan muy marcados en determinados personajes y, con los extranjeros, también conserva ese tono característico. El título ofrece textos en castellano, con alguna cierta errata, pero nada particularmente grave.

Si buscáis un RPG donde prime la buena ambientación, personajes interesantes y creíbles o se premie la investigación, Vampyr es una opción que deberíais tener en cuenta. Eso sí, en caso de que busquéis un RPG de Acción con un buen sistema y combates interesantes, hay decenas de opciones muy, muy superiores a las de este título. Además, si lo pensáis en jugar en consola, tenéis que tener en cuenta los serios problemas de rendimiento que arrastrará hasta que algún parche mejore la situación.

Al final, este título es de los que se puede considerar como "de gama media", con aspectos muy positivos y otros bastante pobres que perdonaréis (o no) dependiendo de qué estéis buscando. Desde el punto de vista personal y habiéndolo jugado en PC, ha sido una experiencia bastante agradable y que hemos podido disfrutar en muchos momentos, pero también reconocemos que en otras situaciones se nos ha hecho pesado y un tanto simple.

Es, como habéis podido leer, un título de contrastes blancos y negros, como la vista de vampiro de Jonathan Reid, pero si os llama la ambientación, lo podéis jugar en PC (especialmente en alguna oferta) y tampoco os importa su simple sistema de combate, la ausencia de viaje rápido o que las decisiones no tengan marcha atrás, podréis pasar muy buenos ratos viviendo la historia de ese doctor que se convirtió en vampiro en plena epidemia de gripe española del Londres de 1918.

7 comentarios:

  1. Me ha encantado, me he divertido y le invertí muchas horas... pero al final del día me quedo con el sistema de decisiones a medio a hacer o con problemas que llevan a la frustración. No es el problema hacerse cargo de una elección, sino que muchas veces no te aclara exactamente lo que estás eligiendo o se malinterpreta llevando a resultados indeseados. Y eso para mi es un error grave porque a diferencia de Life Is Stange (de los mismos creadores) si elegias algo pues eso mismo pasaba. El personaje (Max) siempre soltaba algo que te dejaba en la duda, pero te hacías cargo porque se cumplía tu elección en la mayoria de las veces (supongo que habrá casos puntuales que no). Pero con Vampyr siento que no puedo tomar una ruta pacificista con variantes o ser neutral o jugar así... creo que le falta mucho tuning al sistema de elecciones porque ahora mismo es realmente entretenido de primeras pero luego ves que deja mucho que desear en cuanto a calidad de experiencia.

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    1. No sé como editar pero agrego que como hombre de orientación homosexual, me enamoré del protagonista porque realmente muestra una masculinidad sana en todo momento y todas las virtudes que nombras sobre él son super acertadas. Me encantó la trama entre él y Elizabeth que me pareció romántica y de almas gemelas no en plan soso, sino de dos PERSONAS ADULTAS que construyen relaciones entre ellos y los demás como tienen que ser.

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    2. Y además lo trata todo de forma muy correcta, hay muchas referencias a relaciones sexuales entre diversos personajes y todo se muestra con una modernidad y adultez admirable. Los dos ex-soldados del distrito del Hospital son una gran referencia a lo que implicaba dar el paso en esa época.

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    3. Generalmente cuando abogamos por la ficción inclusiva, vamos a lo fácil, es decir, criticar, enfadarnos e incluso buscar la censura de lo que no nos gusta, sin ni siquiera analizarlo, cuando lo realmente constructivo sería vender este tipo de histhistorcomo algo cool y maduro, como mismamente decís de este juego. Pero las personas preferimos ir a lo fácil, y eso dice de cuanto nos importa de verdad el problema

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    4. Disculpad quería decir "este tipo de historias como algo cool y maduro"

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  2. Muy buen análisis, Adell, aunque me deja con más dudas de las que tenía en un principio, sobre todo porque veo que en algunos sentidos se queda muy en la superficie o parece estar un poquito a medio cocer. Supongo que le daré una oportunidad al verlo baratito o incluso de alquiler y, posiblemente, me guste porque le doy mucha importancia a la historia y cosas así, donde parece que cumple.

    Me asusta principalmente el que pueda hacerse un poco pesadete en algunos momentos, especialmente por la navegación por los distritos y los enfrentamientos, así como el hecho de que el sistema de combate o la dificultad del mismo no parezcan muy bien medidos.

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    1. Es el principal problema. Combatir no se siente particularmente diferente o peligroso, por lo que acaba siendo más una formalidad que otra cosa y cuando te tienes que recorrer largos trechos o te vuelves loco para encontrar el punto concreto donde revisar para una misión... acabas de cada enemigo de relleno hasta el gorro.

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