lunes, 30 de abril de 2018

[Análisis] The Swords of Ditto

De todos los RPGs que nos iban a llegar este mes de abril, sólamente uno era completamente original: The Swords of Ditto (PC/PS4), un título de corte indie desarrollado por el estudio Onebitbeyond que contaba con la distribución de esos locos que forman Devolver Digital.

Lo más llamativo de este título cuando fue presentado era esa combinación de estilo animado muy colorido, un sistema de combate estilo The Legend of Zelda clásico, elementos de Roguelike y RPG, sentido del humor y la posibilidad de disfrutarlo con un amigo al contar con un modo multijugador local.

Realmente, el título no engaña en ninguno de sus aspectos y tampoco se puede decir que sorprenda excesivamente, lo cual completa un juego que tiene un público muy evidente y que, no obstante, vamos a tratar de diseccionar para explicaros sus diferentes aspectos:

Puku lo explica muy bien en la imagen superior: el mundo de Ditto se enfrenta a la peligrosa bruja Mormo, que renace cada cien años. Para detenerla, un habitante será seleccionado como portador de la Espada de Ditto, heredando el poder de otros caballeros anteriores y que tendrá cuatro días para vencer a la bruja, tiempo en el cual deberá superar varias mazmorras para lograr debilitarla.

Si vencemos (al acabar los cuatro días libraremos el combate aunque la bruja esté al máximo de su poder), estableceremos 100 años de paz y, si perdemos, el mundo habrá vivido 100 años de ruina, pero básicamente eso sólo cambiará ligeramente el origen de la aventura del próximo héroe que cambiará de aspecto al azar, pudiendo ser chico o chica, un animal antropomórfico, robot... aunque sí que se ocultará "alguna forma" de intentar romper el ciclo de una vez por todas, lo que se convertirá en el verdadero final de nuestra aventura.

No hay más. Tenemos sentido del humor y muchas circunstancias de azar ya que el mundo cambia todas sus localizaciones cada ciclo, pero la trama no dará mucho más de sí. A pesar de ello, contar con traducción al español ayuda a que ningún jugador se pierda en este simple planteamiento.

Con un sistema de combate que bebe directamente de los clásicos The Legend of Zelda, en Swords of Ditto podremos golpear con nuestra espada, rodar para evitar ataques o utilizar diversos objetos (bombas, arcos, antorchas, pistolas...) para luchar contra los enemigos de cada mapeado. La principal diferencia y el elemento rolero del título será que cada enemigo contará con un nivel, por lo que nos reportará experiencia al derrotarlos, permitiendo que nosotros también ganemos niveles y aumentemos nuestra fuerza o salud.

El curso de acción en cada ciclo será el siguiente: nos despertaremos en la casa de nuestro personaje aleatorio, tendremos que localizar la espada del último usuario (que estará en el cementerio o una estatua en la ciudad dependiendo del destino del mismo) y, con ella, heredaremos su nivel y dinero acumulado -eventualmente, podremos heredar algunos elementos más-, por lo que tendremos que vivir unos nuevos cuatro días que duran unas pocas horas (aunque en determinadas zonas el tiempo no avanzará) y donde el objetivo será completar cuatro mazmorras (cada una con reglas especiales y cierto requisito de nivel) en las que deberemos encontrar objetos especiales para superar puzles y derrotar a los jefes que nos mande Mormo.

Cada ciclo cambiará la isla, por lo que el mapeado, la ciudad principal, la localización de las mazmorras, el interior de las mismas y las misiones que nos otorgarán los NPCs (que supondrán diversas recompensas) será diferente en cada aventura. También serán diferentes los objetos que encontremos en la misma, lo que puede alterar mucho las posibilidades de luchar contra Mormo: el heredero de Ditto podrá usar objetos curativos y, sobre todo, unas pegatinas que se podrá equipar en cada parte de su cuerpo -las opciones aumentarán con nuestro nivel- para ganar diversas bonificaciones, como aumento de salud, regeneración, habilidades especiales, resistencia o daño elemental... También podremos mejorar los juguetes que usamos como armas accesorias -o para solventar puzles- o adquirir comida con la que aumentar nuestra posibilidades de supervivencia.

La variedad de enemigos en el título no es excesivamente amplia, pero sí lo suficientemente diferente como para poder disfrutar del combate contra los mismos. Tendremos algunos que cargarán sobre nosotros, otros que usarán escudos que tendremos que dañar o evitar mientras rodamos a sus espaldas, magos con proyectiles, otros que no se verán afectados por nuestros golpes y seguirán con sus ataques, invocadores... pero lo más llamativo de los mismos es que se podrán atacar entre ellos.

Esto cambia enormemente el título con respecto a otros del mismo estilo, ya que permite jugar esquivando para provocar que los numerosos enemigos se golpeen entre sí. De esta forma, evitar proyectiles tendrá sus ventajas (siempre teniendo cuidado de que no provoquen un incendio que nos acabe alcanzando), podremos hacer que monstruos se provoquen estados alterados entre ellos si logramos provocar que ataquen cuando otro se cruza o hacer que algunos monstruos especialmente peligrosos nos solventen gran parte de la batalla limpiando el campo. Resulta realmente divertido y reconfortante, como todo el sistema del título, que parece pensado para pasarlo bien sin dejar de ser complicado. Eso sí, se vuelve especialmente caótico con dos aliados en batalla y muchos enemigos por el escenario.

Porque el juego cuenta con un modo multijugador local que permite afrontar la exploración en compañía, lo que resulta realmente divertido pero también bastante difícil de considerar como adecuadamente equilibrado, ya que ganaremos mucha más presencia y daño que lo que ganan los enemigos para adaptarse a luchar contra dos en lugar de contra uno. Además, el aumento de personajes en pantalla puede hacerlo todo excesivamente confuso, sobre todo cuando se empiezan a mezclar proyectiles.

Otro problema reside en la necesidad de aumentar niveles para llegar a entrar en cada mazmorra, ya que el entrenamiento en este juego será bastante lento y pesado. Curiosamente, el elemento de RPG es el que más chirría en este planteamiento porque parece que simplemente ralentiza algunas veces y con los enemigos equilibrando su nivel al nuestro, tampoco es que notemos una diferencia evidente con cada nivel, salvo por la posibilidad de equiparnos más pegatinas.

Completar un ciclo de Swords of Ditto puede durar unas pocas horas y acabar con la maldición al completo puede hacerse en unas 25, dependiendo de lo que tardemos en descubrir cómo se logra y lo efectivos que seamos combatiendo y cerrando ciclos. Realmente no es un título largo y su idea hace que resulte entretenido simplemente jugando y probando nuevas cosas en cada ciclo, venzamos o no.

Aunque no sea un juego especialmente duro, contará con tres niveles de dificultad y tampoco se puede decir que será sencillo, ya que cualquier despiste por no curarnos a tiempo puede dejar a nuestro caballero muerto y provocando un nuevo ciclo, haciéndonos empezar de nuevo con un nuevo personaje, nuevos cuatro días y la búsqueda de las mazmorras. Cualquier jugador podrá disfrutarlo, sobre todo gracias a los diferentes modos de dificultad.

Visualmente el título resulta muy bonito, colorido, con animaciones fluidas y un diseño animado que es agradable a la vista. Ciertamente no presentará problemas en este aspecto, ni siquiera cuando hay muchos personajes en pantalla, lo cual es algo que demuestra que se han tomado todas las precauciones para evitar problemas visuales. Las animaciones serán fluidas en todo momento.

Musicalmente el juego cuenta con un acompañamiento perfecto, con melodías animadas, otras de tensión, sonidos divertidos... no cuenta con doblaje ni hace falta, el juego cumple muy bien en este aspecto, sin ser tampoco una obra maestra, se entiende.

Swords of Ditto es un buen juego, realmente divertido y con una duración muy adecuada para los que quieren pasar un buen rato, tanto solos como en compañía. Ciertamente no resulta excesivamente innovador o particularmente complejo en ninguna de sus facetas, pero tampoco es algo que pretendiese, por lo que se puede decir que, en ese aspecto, es un juego perfecto.

Eso sí, tampoco se puede considerar un gran RPG -de hecho, ese elemento casi resulta más accesorio que otra cosa- o absolutamente recomendable para todo el mundo ya que lo que propone es lo que ofrece, sin más florituras. Si te gusta lo que plantea, lo pasarás muy bien con él, pero si necesitas algo más, evidentemente aquí no lo vas a encontrar.

Por los 20 € que cuesta sin ningún tipo de descuento, es de esa clase de juegos que, eventualmente, cualquiera que quiera pasar unos cuantos días disfrutando de una obra de este estilo, sobre todo si tiene algún compañero para disfrutar de su multijugador, deberá tener en cuenta para sus catálogos. No es un must have, pero sí de esos títulos que difícilmente te lamentarás de jugar.

3 comentarios:

  1. Pues yo no he leído muy buenos comentarios del juego, aunque se ve precioso y tiene cosas buenas, hay algunas cosas que lo fastidian bastante como rpg y rogue-like en general xD Se ve muy bonito, aunque de lo leído y visto, no es mi estilo.

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  2. He visto tanta buena crítica de este juego que creo que lo voy a probar. Gracias por el análisis.

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  3. Yo que lo acabo de terminar y explorar considero que es un excelente juego. Me pongo de pie y aplaudo a Devolver Digital. Ahora estoy descargando otro de sus juegos: Crossin Souls.

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