sábado, 22 de julio de 2017

[Análisis] Pandora's Tower

En una consola que triunfó en su generación por ser muy accesible a todo tipo de públicos como Wii y con una potencia distante del resto de competidoras de su generación, la mayoría de RPGs le pasaron de largo y, los que sí fueron lanzados, generalmente pasaron sin pena ni gloria en una mezcla de un público poco interesado y la incapacidad por aprovechar el potencial del sistema. Casos como Phantom Brave: We Meet Again, Final Fantasy Crystal Chronicles: The Crystal Bearers o Fragile Dreams: Farewell, Ruins of the Moon se quedaron en el intento y, sólo al final del camino de la consola, pudimos ver a RPGs realmente fuertes en la misma, en un curioso esfuerzo de Nintendo.

Sin duda, de esos tres grandes RPGs que cerraron el ciclo de Wii, el más importante fue Xenoblade Chronicles, que se puede considerar como uno de los mejores de la historia, llegando a reducir el impacto de The Last Story, el muy buen RPG de Mistwalker. Para cerrar la terna apareció Ganbarion, una compañía más bien conocida por sus juegos de series de animación (One Piece, básicamente) que se aventuró con un RPG inspirado en fuentes tan importantes para la industria como The Legend of Zelda y Shadow of the Colossus.

Ese es el título que nos ocupa hoy: Pandora's Tower. Quizá es el más desconocido frente a los otros dos titanes, pero no por eso merece menos cariño y atención. Ni aunque los doce amos os lo impidan.

"Vivir siendo fea, o morir siendo bella. ¿Qué te haría más feliz?"

En una celebración llena de alegría como el festival de la cosecha de Eliria, una terrible maldición que transforma a sus víctimas en monstruos se desata cobrándose a Helena, la doncella elegida para cantar en el momento álgido del evento. Con el estigma grabado a fuego en su espalda, Helena se ve obligada a huir con lo puesto junto a su amado Aeron, soldado del reino enemigo Atos, y una misteriosa anciana llamada Mavda. En su huida, Mavda los guía hasta una región olvidada de la memoria colectiva: la desértica Okanos, donde un inmenso abismo divide la tierra en dos. En el centro de esta brecha, conocida como la Cicatriz, se alzan las Trece Torres, unidas con cadenas a la tierra. En estas torres acechan doce amos, cuya carne será la única solución a la maldición que sufre Helena.

La trama de Pandora's Tower es bastante interesante, sobre todo teniendo en cuenta que el juego se desarrolla enteramente en un sitio muy cerrado y opresivo. Guarda mucho más en su interior de lo que a simple vista parece una historia típica de doncella en apuros. Además, la narrativa es un tanto inusual para lo que se estila en el género: los acontecimientos del presente se narran con eventos y diálogos típicos, pero la mayoría de la historia se cuenta a través de flashbacks ocasionales y, sobre todo, documentos que se encuentran desperdigados por el Observatorio, las torres o el inventario de Mavda. Además, el juego cuenta con hasta 6 finales diferentes en función de la afinidad que tengamos con Helena, lo que determinarán en gran medida el futuro de Aeron y ella.

A pesar de ello la trama tiene bastantes puntos oscuros e inconexos que no acaban de casar demasiado bien en el conjunto o que incluso parece que se contradicen entre sí, además de que deja sin explotar el aspecto más bélico del juego. Es un fallo que le resta algún punto a un apartado que, en líneas generales, está muy trabajado.

Respecto a los personajes... Forman parte del argumento, poco más. Aeron apenas habla (protagonista silencioso), Mavda tampoco es muy allá y Helena es un cliché japonés de muchacha cuyas únicas pasiones son limpiar y coser. Tal cual. No esperéis mucho en ese sentido, aunque sí es cierto que la pareja es muy carismática, y al menos logran meternos en el esfuerzo personal por salvar a Helena.

Pandora's Tower pertenece al subgénero de los ARPGs con todo lo que eso conlleva: combates en tiempo real sin transición a una pantalla aparte, total movilidad por la zona, ausencia de cualquier tipo de turno o pausa para pensar los movimientos... pero sí introduce un elemento clave que hace el combate muy variado y entretenido: la cadena. Por motivos argumentales, al principio se nos concederá la Cadena de Oraclos para utilizarla a nuestro libre albedrío. Con ella se puede hacer de todo: retener enemigos, coger objetos lejanos, balancearse en salientes o hacer daño a los monstruos, por poner unos pocos ejemplos. Es más, la cadena es algo alrededor de lo cual gira absolutamente todo el juego, siendo clave en la exploración, combate, secretos...

Quizá el mayor problema de la exploración en las torres es la cámara fija, que limita bastante el campo de visión en ocasiones y puede ser muy molesta. Por lo demás, vais a encontrar un ARPG con muchas posibilidades para explotar en combate... algo que debéis hacer, puesto que todo el juego se desarrolla en las torres, y al final de ellas se encuentran los temibles amos. Algunos más fáciles, otros más complicados, pero todos son únicos y se matan de maneras completamente diferentes. Es, sin duda, lo que más se puede alabar del juego: la originalidad de los jefes.

Algo que no se puede decir de las torres. Exceptuando un par que contienen mecánicas menos trilladas, no vais a encontrar nada que no hayáis visto antes. Son enfocadas de manera interesante, pero no logran resaltar, especialmente cuando (por motivos argumentales, pero deja sensación de vagancia) muchas torres contienen las mismas mecánicas y se vuelven repetitivas, sólo con la mayor fortaleza de los enemigos como variante.

Fuera del combate también tendremos nuestros momentos de relajación. También por motivos argumentales (no solo para alcanzar los diferentes finales), podremos hablar con Helena y darle regalos para subir el nivel de afinidad que tiene con Aeron y así estrechar su relación. Ella contará con rutinas marcadas en el Observatorio, y sus conversaciones varían mucho con el pasar de las horas y según los regalos que le demos. Lo que hablemos con ella y le regalemos es importante no solo para el devenir de la historia, sino también porque algunos pueden resultar beneficiosos para Aeron de forma que, en general, subir la afinidad es algo que repercute positivamente en nosotros.

Estos regalos se pueden comprar o crear en la tienda de Mavda. Como mercader ambulante, la anciana nos ofrecerá una tienda donde compra y vende objetos, instala un taller de creación y reparación o conversa con Aeron sobre ciertos aspectos importantes, todo ello dentro del Observatorio, que funcionará como el epicentro de toda la vida diaria de Pandora's Tower, y pasaremos mucho tiempo allí conversando con Helena, negociando con Mavda o simplemente explorando los recovecos en busca de documentos u objetos ocultos.

Por supuesto, en el juego hay un aspecto vital: la maldición. Como es lógico, Helena sufre una maldición que la transforma en una bestia con el paso del tiempo, y esto se refleja en un medidor circular dividido en tres zonas: gris, donde es humana; morada, donde comienza a transformarse; y roja, donde corre peligro de acabar convertida definitivamente en monstruo. Estando en el Observatorio el medidor se detiene, pero una vez entremos en las torres empieza una carrera contrarreloj que puede poner en aprietos al jugador si no se vuelve cada cierto tiempo a darle a Helena carne que encontramos en las fortificaciones. Es, definitivamente, uno de los mejores ejemplos de integración problemática argumental-sistema de juego, aunque también nos pondrá continuamente contra las cuerdas. Aquí no podréis iros a pescar u olvidaros de la trama principal para explorar con tranquilidad: Helena se irá transformando cada vez que nos pongamos en peligro.

En sí, esa cuenta atrás continua será lo que más dificultad planteará de toda nuestra aventura. Algunos Amos son complicados pero no es un título difícil en líneas generales, aunque sí es muy importante aprender a dominar todas las opciones a la hora de combatir: luchar contra un enemigo concreto de manera inadecuada nos puede hacer perder mucho tiempo... y en un juego donde el tiempo corre en nuestra contra, no es aconsejable.

Esto provoca que Pandora's Tower no se puede considerar como un título excesivamente largo. Una primera partida os puede llevar unas 20-25 horas, lo cual es más que apropiado para la historia, aunque existe un modo Nuevo Juego+ en el que se puede conseguir contenido que no está en la primera vuelta y bueno, tendréis otros cinco finales que disfrutar. Además, al completar el juego podéis elegir comenzar desde cuatro puntos diferentes de la historia según queráis, lo cual resulta ideal para futuras partidas.

El no tener misiones secundarias puede parecer algo negativo, ya que le resta variedad al título, pero teniendo en cuenta cómo funciona su planteamiento resulta algo coherente. Las dos misiones secundarias que podemos considerar serán las de conseguir todos los documentos e intentar lograr los objetos exclusivos. En cada torre existe un objeto relacionado con ella procedente del Otro Mundo que sólo aparece a una determinada hora del día. No es nada demasiado interesante pero permite conseguir objetos bastante buenos.

El apartado artístico de Pandora's Tower resulta bastante acertado, concordando con la ambientación medieval y oscura del juego, aunque todo queda muy diluido por el mediocre nivel técnico, que tampoco da demasiado de sí. Estamos al fin y al cabo en una Wii, pero Aeron es extremadamente robótico y da la impresión de que podían haber trabajado más en ese aspecto, sobre todo conociendo lo bien que lo hicieron Monolith Soft y Mistwalker previamente.

Si resultan mucho más sólidos los ambientes de cada Torre, aún con las evidentes limitaciones técnicas de la consola: Cada una es diferente y presenta, al menos, una estampa para el recuerdo y su arquitectura es simplemente espectacular, con mucho trabajo a su alrededor.

En cuanto a la Banda Sonora, es fácil tener sentimientos encontrados. Por un lado, en Ganbarion tuvieron la magnífica idea de convertir temas clásicos de compositores como Verdi en temas para el juego, algo que casa perfectamente con la estética y que le da un toque mágico. Por otro lado, se echan en falta más temas ya que se repiten demasiado, aunque las canciones vocales son una auténtica maravilla. El doblaje presenta ciertas carencias y, aunque no es malo, tampoco acaba de resaltar del todo.

Pandora's Tower no es un juego para todo el mundo. No es demasiado complicado ni largo, pero aún así el ambiente ciertamente opresivo de las torres debe gustar para poder continuar, porque de otra manera es imposible jugarlo. Tiene ciertas decisiones de diseño cuestionables (la repetición de mecánicas duele) y algún que otro fallito suelto pero en general es un juego que merece atención, especialmente si aún os pica el gusanillo tras completar Xenoblade Chronicles y The Last Story, vastamente superiores.

Lamentablemente, la distribución original en Wii fue desastrosa, pero a menos está disponible en la consola virtual de Wii U en perfecto español, con lo cual el idioma no es una barrera para disfrutar de un juego que, aún con sus carencias, puede llegar a encandilaros con su interesante propuesta.

3 comentarios:

  1. Para mí es un juego muy original y lo recuerdo con cariño. Al principio cuesta acostumbrarse a los controles y a ajustarse a jugar contrarreloj, pero vas avanzando y le coges el gusto.

    En relación al comentario de la distribución, lo pillé de casualidad con la edición limitada por 50€ en Amazon en diciembre de 2012. En esa época no estaba muy informado, pero creo que más bien sobraron en vez de que faltaran, el público de Wii en general pasaba de estos juegos.

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  2. Yo lo compré el año pasado en formato físico, pero aun no me he animado, creo terminaré el Xeno X y le daré una oportunidad. Muy buen análisis.

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  3. Hace unos 4 años lo compré y debo decir que el juego es genial, pero hay un extraño bug que freezea el juego cuando llego a determinadas zonas, haciéndolo prácticamente imposible de terminar para mí. ¿Alguien sabe cómo puedo solucionar esto?

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