jueves, 6 de agosto de 2015

[Experiencias Roleras] Afrael nos escribe sobre Dark Souls

From Software es una compañía nipona que llamó la atención de un inesperado grupo de jugadores sacando al mercado Demon's Souls, un título con un claro diseño occidental pero desarrollado en Japón, que fue muy llamativo por su soberana dificultad, su ambientación en un reino medieval oscuro y un sistema de juego adictivo

Distribuido por Namco Bandai en Europa y por Atlus en América, Sony desperdició la oportunidad de aprovechar un juego que ellos mismos habían ayudado a desarrollar y, tras el inesperado éxito del juego, era obvio esperarse una continuación, aunque solo en espíritu, ya que From Software había decidido seguir su propio camino y aliarse con Namco Bandai.

Así nació Dark Souls, donde la trama no tiene nada que ver con la que se nos presentó en el título original, pero en la cual mantuvieron y mejoraron toda la esencia de ese juego, terriblemente oscuro, sin vistas a convertirse en un título de grandes masas y que ha acabado convertido en una saga de éxito y con Sony volviendo a reclutarles para que realizaran otro título similar: Bloodborne, en PlayStation 4.

Por supuesto, desde el "primer" juego de la saga, le puse el ojo encima, pero soy de esos cautos que, atrapado en los típicos juegos de rol de antaño o juegos de acción frenética, decidió no darle más importancia que la de simple curiosidad. Algo que, cuando salió Dark Souls, volvió a surgir en mí. Finalmente un amigo me lo "dejó" para PC y... casi podría decirse que adopté el juego. Pues aún hoy, sigo pensando en lo mucho que me gusta y en lo que significa para mí, colocándose con mucha ventaja dentro de mi propio Top personal. Siendo también la chispa que encendió mi pasión por esta saga, ya que he acabado adquiriendo todos los títulos de la franquicia.

En el principio, solo había hielo y dragones eternos. Pero entonces surgió la llama y, con su poder, surgieron los 3 grandes: Gwyn, Señor de la luz solar; La bruja del Caos de Izalith y Nito, el primero de los muertos. Con sus poderes cargaron contra los dragones y, con la traición a los suyos de Seath el Descamado, el reino de los dragones llegó a su fin y empezó la edad del fuego, la edad de los Dioses. Tiempo después, la llama primordial que dio origen al fuego se extingue y, con ella, el mundo de los Dioses. Un No Muerto, elegido por la Dark Soul, se embarcará en una aventura para restablecer el orden.

Así comienza la historia de Dark Souls, una trama realmente interesante pero que no se narrará como en otros RPGs: en lugar de vivir una historia en primera persona, en este título nos dará la sensación de que no somos más que un no-muerto perdido en medio del caos que, para buscar alguna salida, deberá cruzar hordas de enemigos y derrotar gigantescos monstruos. La gran trama se irá revelando por detalles e investigación del propio jugador. Ni esto será fácil en este título.

Lo primero que haremos en nuestra aventura será elegir a nuestro personaje de entre una gran variedad de tipos: Piromántico, Guerrero, Cazador, etc. Cada clase cuenta con diferentes estadísticas que, al fin y al cabo, es lo que define el estilo de juego que utilizarás, al menos, en los primeros compases. El Guerrero es el personaje básico, el Piromántico utiliza piromancias (nombre que recibe la magia de fuego), el Cazador será experto en arcos y el Vagabundo en espadas curvadas, ambos últimos, con un gran nivel de Destreza, para poder llevar una cantidad elevada de armas y que, sin ser muy fuertes, son tremendamente ágiles. Tras un pequeño tutorial en el que te contará para que sirve cada botón, nos enfrentaremos a nuestro primer desafío serio. Tras él, nos aguarda la aventura.


Dark Souls cuenta con un gran mapeado totalmente libre para recorrer desde el comienzo de la aventura. Podemos movernos a nuestras anchas por las distintas zonas que lo componen. Por supuesto cada una tiene su propia dificultad acorde al nivel de destreza necesario por el jugador en cuanto a jugabilidad, pero puedes ir adonde te venga en gana desde el principio y, si tienes habilidad suficiente, incluso superarlas con el equipo básico. Como se menciona siempre al hablar del juego, no es un paseo por el parque y su sistema de combate sirve a este propósito. Tenemos una barra de aguante que se vacía con nuestras acciones o cubriéndonos de los golpes enemigos y que se rellena a la par que nuestro personaje se toma un "descanso", como dejar de atacar o bajar el escudo. No tendrás ningún tipo de enseñanza a la hora de jugar, tú mismo aprendes a maniobrar por tu cuenta, sufres con las distintas situaciones y te preparas a conciencia para sobrellevar la dura marcha que es avanzar.

Nuestro equipo estará formado por nuestra armadura, el casco, los guantes y las piernas. Además, podremos llevar dos armas en cada mano, 5 objetos y 2 anillos de apoyo. Tendremos un máximo de carga que provocará que, cuanto más peso llevemos, más lento nos moveremos. Pero jugando con el favor de que a mayor peso, mayor defensa. Cada jugador podrá aplicar su propio estilo según se sienta más o menos cómodo con cierto equipo.

En mi primera partida me hice un personaje con alta destreza y armadura ligera. Confié más en mis reflejos y velocidad, que en dar golpes como panes. Pero luego probé a jugar con arcos y dagas, luego con un piromántico (como veis en las imágenes, que son capturas de mi partida) y ya para terminar, probé a hacerme un personaje lento y defensivo con lanza... La variedad estará siempre presente y permite disfrutar de estilos de combates muy diferenciados.

Cada arma tendrá su propia cadencia de ataques, longitud, daño, mejoras... Los estoques, las espadas, las mazas, los arcos o los escudos son algunos ejemplos, siendo este último una parte muy importante de nuestra supervivencia. También cabe mencionar los Frascos Estus, que son las pociones del juego y que llevaremos en cantidades limitadas, pero que se rellenarán cada vez que descansemos en una hoguera (Los enemigos reaparecerán, eso sí). Es vital pararse a estudiar todos los objetos, armas y armaduras, ya que se trata de un juego que premia a un equipo preparado y a un nivel de habilidad decente antes que a un nivel alto.

Inspeccionar cada pieza de equipo y usar las más adecuadas en cada momento será clave.

Pero ¿de qué tipo de habilidad hablamos? ¿Pausada y por turnos? ¿Un machacabotones para dar espadazos sin fin? Volvemos a la mencionada barra de Aguante, llamada Stamina en el mundillo. Cada botón realiza una acción que consume aguante dependiendo de lo que llevemos equipado. Lo más básico es tener un arma en tu "mano buena" y un escudo o daga en la otra para realizar los contraataques. Pero es posible que llevemos una mano piromántica y en la otra una varita para lanzar hechizos. También podemos correr, saltar de largo que no de alto (los bordillos son muy jodidos en el juego), protegernos, atacar, usar un ataque en salto o ataque fuerte... Toda una experiencia para un jugador, que eso sí, debe ser paciente y pensar muy bien la estrategia que llevará a cabo. Enfrentarse a uno es fácil, a dos un reto y si te enfrentas a tres enemigos a la vez, es como arriesgarse a una muerte rápida.

Darse de golpes en Dark Souls es un placer, pero ir sin cuidado en todo momento se asemeja a tirarse a un agua repleta de tiburones vestido de foca. Cada arma, cada habilidad de los personajes, te pone a ti, el jugador, como auténtico protagonista, y te obliga a pensar en las distintas opciones que te ofrece, dando una libertad pocas veces vista. Quizás usar un hechizo contra un enemigo rápido no sea buena idea, pero si utilizas lanzas o estoques cuyos ataques son del estilo punzón, tendrás una gran ventaja en lugares estrechos. Así como usar bien cada uno de los objetos que te vas encontrando y que, créeme, irás usando poco a poco para ir viendo cual es tu juego.

No hay un claro desarrollo de la historia si no prestas atención a tu alrededor, pero lo cierto es que el mundo de Dark Souls, Lordran, es muy profundo y tiene muchos sectores y personajes que te contarán esta historia "oculta". Su director, Hidetaka Miyazaki, utiliza los enemigos, los tesoros del suelo y las descripciones de las armas, para contarte, a su manera, la increíble historia del mundo y su lore. Sin embargo, nunca nada estará del todo seguro, por lo que da pie a innumerables teorías, historias y debates en los foros.

Encontrarás muchos NPCs a lo largo del juego, la mayoría mercaderes a los que, con las almas que conseguirás derrotando enemigo o usando objetos, les compraremos flechas, armamento, objetos o magia. Ir bien provisto siempre es una buena idea. El otro objeto clave son las humanidades. Nosotros en todo momento estaremos "muertos" y, coleccionando humanidades, podremos volver a la vida, disfrutando de tantas ventajas como desventajas. Por un lado, al estar vivos, podremos avivar hogueras para que nos concedan más de 5 Frascos Estus cada vez que descansemos, además de darnos la posibilidad de invocar fantasmas aliados (NPC o jugadores) para ayudarnos. Pero por otro lado, también nos podrán invadir otros jugadores (siempre que estemos conectados a internet, claro) y, con ello, fastidiarnos una buena racha de almas conseguidas o incluso matarnos después de una dura travesía antes del jefe.

Nosotros también podemos dejar marcas de invocación o invasión para apoyar el modo multijugador tan llamativo que tiene. Para hacerlo más entretenido, podemos dejar simples señales en el modo online para ofrecer a otros jugadores: Pistas, consejos o trucos, para afrontar algunos momentos de la aventura o contar alguno de los muchos secretos que contiene. No podremos escribir tal cual, habrá que usar las palabras permitidas por el juego, pero dará para bastante con un poco de imaginación.

Pero no todo queda ahí, porque explorando los mapas nos encontraremos con algunos personajes que nos plantearán si queremos unirnos a su pacto, disfrutando con esto de algunos objetos únicos o misiones secundarias que tratarán de buscar a traidores del pacto. Subiendo este nivel de lealtad disfrutaremos de otras ventajas como atajos a algunas zonas. Pero, por su parte, también nos perseguirán a nosotros si rompimos alguno de nuestros pactos.

A grandes rasgos, los conceptos de gráficos y sonido, son de una calidad excelente, siendo precisamente los personajes y las facciones humanas lo peor del mismo. Todos los mapas, entre los que se incluye un bosque nocturno, un castillo bañado por el sol, un cementerio o un lago con niebla, están cargados de detalles (aunque no del todo pulidos, como puertas que son, básicamente, un cuadrado rectángulo) y los enemigos están muy bien diseñados, forzándonos siempre a creer que cuando mejor diseñado estén, pero nos lo harán pasar. No por nada, los jefes finales tienen detrás una gran labor de diseño y estilo. Casos como los demonios que encontraremos, el dragón boquiabierto o Nito son claros ejemplos de ello. No se puede decir que sea lo más destacado de su catálogo, pero, sin duda, a cualquier jugador le encantarán. Ahora bien, cuando matemos a los enemigos, dejarán su cadáver como si se tratara de un muñeco de goma que podremos patear y se nos enganchará en el cuerpo si pasamos por encima.

Por su parte el sonido cuadra al ambiente del juego, realizando un buen trabajo a la hora de mostrarnos el terreno que pisamos: agua, fango, lava o esqueletos humanos. También se aprecia de buena gana los choques de espadas, el sonido de los contraataques, las voces de los personajes o los gritos de los enemigos. No hay música de ambiente, salvo en 2-3 zonas que sirven de referencia (Firelink shrine) y cuando se trata de enfrentar a los increíbles jefes finales, teniendo cada uno, una melodía totalmente acorde a nuestro enemigo, se puede decir que siempre se tratan de canciones oscuras y épicas (Centipede demon o Taurus demon), pero que no dejan de lado a algunas melodías dramáticas y tristes (Gwyn, lord of cinder o Nameless song). Toda una banda sonora dedicada a referenciar el decadente mundo que se ha vuelto Lordran.


La versión Prepare To Die incluye, además, las horas extra del DLC Artorias del Abismo. Como poco, son 10 horas extras de contenido con nuevos mapas, jefes, objetos exclusivos y más alijo para la historia. En el DLC descubrimos algunos datos, hasta ahora inéditos de la trama y tenemos que enfrentarnos al jefe más hardcore de la generación: Kalameet, el dragón negro.

Dark Souls es uno de esos juegos que tienes que jugar. Si se me permite el atrevimiento, yo lo califico de obra maestra, pues tomó lo bueno de Demon's Souls y lo mejoró, así como también realizó muchos arreglos de su aspecto jugable. Con un acabado gráfico, no del más alto nivel pero destacable y con unos diseños fenomenales, su adictiva jugabilidad, su entretenido modo online, el mayor grado de dificultad cada vez que terminas el juego (hasta un total de 7 veces por personaje), cargado de secretos y de subtramas interesantes... Y, sobretodo, de unas batallas finales tan épicas como poco alentadores, tenemos un juego en el cual perder los estribos es lo mínimo que te puede pasar.

Yo, por lo menos, soy de esos muchos que pueden decir que disfrutaron, muy gratamente, de la experiencia. Y al que, de vez en cuando, le vuelve a surgir el gusanillo de rejugarlo. Así que... Prepare to Die. Dark Souls de verdad me ha "tocado" mucho como jugador. En gran parte esta entrada se trata de una remasterización de un análisis que hice hace mucho, así espero que os guste. Saludos.

5 comentarios:

  1. A mi me regalaron el DS2 (la edicion scholar esta nueva con todos los DLC) y me gustó mucho, el problema es que me lo pasé la primera vez por pasarmelo y luego al empezar un new game+ para tratar de conseguir trofeos y pasarme los DLC y demas la dificultad se disparó de una forma brutal al aumentar por defecto la dificultad en cada New Game+ y ya algun jefe de los DLC me destrozan literalmente y eso que tengo un nivel de +350, de hecho no me pasé ni un solo DLC aun, tambien por dejadez hay que reconocerlo xD

    Igual empiezo desde cero algun dia y me hago un mago para variar, es un gran juego, eso si, no me parecio de una dificultad tan diabolica como me lo pintaban, al menos para pasarse el juego principal, mori muchas veces pero bueno, era una dificultad manejable, el new game ya fue diferente porque ya iba mas petado y solo los jefes de los DLC me tocaron seriamente la moral xD

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  2. Esta es una saga que me encanta, aunque la verdad es que soy muy manca... xD
    Está bien que los desarrolladores (esto lo leí no recuerdo dónde) hagan un juego difícil y planteen el reto a los jugadores de hacerle frente a la IA o a las partes de más dificultad del juego para "engañarlos" (vamos, saltarse a la ligera un patrón ultra difícil que habían hecho), y ellos lo tomarían en cuenta para subir aún más la dificultad. Además me mola el plus que da igual el género con el que juegues, vestirás igual (aunque en el Demon Souls... que un tío no se pueda vestir con un vestido... ¿¡qué más da!? Si necesitas ropa te la pones, da igual lo que sea...).

    Que me enrollo, es una de las sagas que aportan mucha dificultad y reflejos, con muchas combinaciones y posibilidades, y mundos muy interesantes. Los DLC's del 2 también son muy jodidos, si... xD

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  3. Yo estoy pasándome ahora Dark Souls 2 y, la verdad, me siento insatisfecho con el juego por muchas razones. Quizás, y solo quizás, sea porque su increíble director no estuvo involucrado (estaba haciendo bloodborne). De todas formas, tengo entendido, que Miyazaki si estuvo más "atento" con los 3 DLCs, cuando llegue a ellos veré.

    No es decepcionante, pero después de jugar Demon's Souls y ver que Dark Souls lo arregló casi todo, los detalles de Dark Souls 2 me parecen un paso atrás. De todas formas hasta no tener mi platino no lo voy a dejar.

    Gracias por leer y saludos a los dos.

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  4. Yo empezaré Dark Souls en Septiembre. Mientras tanto, estoy liado con Demon Souls, donde ciertas mantas voladoras me están molestando mucho!!!

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  5. Pase Dark Soul unas 20 veces y nunca dejo de gustarme, una verdadera maravilla, su historia oculta deja bien claro que el juego quiere pienses las cosas, no te trata como tonto, no te da todo servido en bandeja de plata y pienso que es mucho mejor asi.

    Tambien es una maravilla el sistema de combate, son pocos los RPGs en los cuales el exito de los combates no depende exclusivamente de los niveles sino de la propia habilidad del juegador, es perfectamente posible derrotar a varios jefes con pura habilidad y buenos reflejos, no es necesario ser de nivel 200 para ganar, aunque mientras mas aumenta el poder de los enemigos siempre es util mantener actualizadas las estadisticas de nuestro personaje

    Muy bueno en el articulo ;)

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