miércoles, 4 de diciembre de 2019

[Análisis] Darksiders Genesis

Darksiders (2010) fue una de las sorpresas en su año de lanzamiento, resultando un título realmente sugerente que recordaba a God of War en su rol de Hack & Slash con movimientos finales para sentenciar a los enemigos de forma espectacular y cruenta, The Legend of Zelda en la recopilación de objetos que permitiesen superar puzles y acceder a nuevas zonas o Legacy of Kain: Soul Reaver en su estética oscura. Con Joe Madureira en su apartado artístico, uno de los diseñadores que trabajó en varios cómics de Marvel como Uncanny X-Men y creó Battle Chasers, ese primer título nos daba el control de Guerra, uno de los Jinetes del Apocalipsis, que fue culpado por el adelanto del fin del mundo y debía enfrentarse a demonios y ángeles para limpiar su nombre.

Tras el éxito de este título, Vigil Games creó un nuevo juego de la saga, Darksiders II (2012), donde el protagonista era Muerte, intentando encontrar la forma de ayudar a su hermano Guerra. Con más elementos roleros como la gestión de esperiencia, niveles, equipo y un árbol de habilidades, el título tuvo un rendimiento inferior al esperado por THQ, que entró en quiebra ese mismo año. Pero la aparición de Nordic Games cambió ese nefasto destino y la compañía evolucionaba a THQ Nordic en el año 2014, recuperando a los restos de Vigil, ahora reunidos en el estudio Gunfire Games. Tras relanzar los dos primeros Darksiders en sistemas actuales, Gunfire realizó Darksiders III (PC/PS4/XB1, 2018), protagonizado por Ira, el cual tuvo un rendimiento muy pobre debido a que el nivel técnico del juego estaba muy alejado de los estándares actuales de las obras de Acción/Aventura.

En condiciones generales, un golpe como el que recibió la saga en su tercera entrega hubiese sido letal para la franquicia, pero Joe Madureira volvió a entrar en escena con su nuevo estudio bajo del brazo: Airship Syndicate. Tras el gran éxito que habían logrado en la adaptación de Battle Chasers: Nightwar, que fue nuestro RPG independiente del año 2017, el objetivo era crear un spin-off de la franquicia que se situase alejado de los eventos principales de la trama que conocían los jugadores y nos permitiese controlar a los Jinetes en otras de sus aventuras previas a los títulos ya disponibles.

Así pues, Darksiders Genesis nos llegará mañana cinco de diciembre a PC y Google Stadia, mientras que su versión para PlayStation 4, Xbox One y Nintendo Switch estará disponible el próximo 14 de febrero. Es, pues, un título diferente que en un principio parecía un Diablo-like basado en la saga, pero la realidad es bien diferente a lo que las primeras impresiones sugerían. Vamos a analizar lo que ofrece este nuevo proyecto dentro del universo Darksiders:

En Genesis nos sintamos muchos milenios antes de los acontecimientos de los Darksiders principales, pocos años tras la guerra por el Equilibrio en el que el Consejo Ardiente dotó de grandes poderes a los Cuatro Jinetes para que acabasen con su propia raza, los Nefilim, que pretendían arrebatar el Edén a los humanos. Sin embargo, tras la matanza nuestros protagonistas todavía tienen asuntos pendientes, ya que Lucifer conspira para acabar con la humanidad ahora que ha encontrado un nuevo hogar en el planeta Tierra. Para intentar descubrir lo que planea el señor de todos los Infierno, Guerra y Lucha serán enviados a buscar a Samael, quien debería conocer la situación... pero cuando nuestros Jinetes llegan a sus dominios descubren que se prepara una gran batalla entre los demonios, en la que van a tener que tomar partido si quieren respuestas.

Con una división en capítulos, este título no resulta especialmente vertebrado en su apartado argumental, ya que básicamente se resume en ver como los Jinetes son enviados a diferentes puntos del Infierno para realizar tareas con las que lograr encauzar su búsqueda de Lucifer o, simplemente, acabar con todos los enemigos del único demonio que nos ofrece su ayuda. Esto refuerza la idea de que nuestros personajes son meros ejecutores que disfrutan combatiendo y todavía no plantean excesivas dudas sobre el Consejo Ardiente, pero también hace que el desarrollo de la trama sea particularmente pobre y nos dé la sensación de que somos meros recaderos o matones, repartiendo estopa en la región a la que sean enviados.

No obstante, el juego sí logra reforzar un aspecto que no habíamos visto hasta el momento en la serie: la relación entre los Jinetes. Guerra actúa como un guerrero serio que simplemente cumple las órdenes del Consejo Ardiente en pos del Equilibrio, mientras que Lucha -primera vez que es protagonista en esta saga- resulta el alivio cómico, siempre bromeando y vacilando, dejando claro que disfruta especialmente de lo que está haciendo. Por supuesto, ambos tendrán algo de desarrollo personal en este viaje y se dejarán caer algunos secretos por desentrañar en el futuro, en especial en el caso de Lucha, que es el más desconocido para los jugadores, pero en general nos dará la sensación de que no se ha podido jugar demasiado en el plano argumental para respetar la sucesión de acontecimientos en los tres Darksiders que ya tenemos en el mercado. Además, el final de este título resulta excesivamente brusco y cortante, como si se hubiesen quedado sin páginas donde poder seguir escribiendo, al chocar directamente con el argumento marcado por los juegos disponibles.

Lo primero que hay que definir en Darksiders Genesis es que, aunque la cámara lo parezca indicar, no se trata de un Diablo-like: estamos ante un Hack & Slash con altas dosis de acción donde los enemigos con poca salud podrán ser ejecutados de forma espectacular pulsando un sólo botón. Es decir, mantendrá el núcleo jugable de la franquicia, por mucho que la cámara se sitúe en otro punto. Cada zona que visitemos será bastante amplia, con múltiples caminos disponibles donde encontraremos grandes grupos de enemigos y diferentes objetos que recoger, como cofres de almas, monedas, llaves para abrir unas puertas determinadas y artefactos que aumentan la salud o ira (algo así como el maná) de nuestros Jinetes.

Esto hace que el título se divida entre la pura acción ante hordas de enemigos de diferente calaña y habilidades (algunos particularmente grandes e incluso jefes con mucha salud) y la exploración concienzuda de los escenarios para lograr todos los objetos posibles, ya que ambas situaciones servirán para mejorar a nuestros personajes. Derrotando a enemigos podremos lograr sus núcleos (que tienen un porcentaje de drop relativamente frecuente), que podrán subir de nivel -hasta un máximo de 3- si conseguimos las suficientes copias. Estos núcleos se separan en tres estadísticas principales (Salud, Ataque e Ira) y se podrán equipar en un tablero donde mejorarán nuestras capacidades de combate -sobre todo si los colocamos en las ranuras adecuadas- y nos conferirán diferentes ventajas pasivas que pueden ir desde mejoras directas de estadísticas a que invoquemos monstruos o creemos un rastro de fuego que daña a los enemigos que lo pisen. Los jefes también tendrán sus propios núcleos que sólo se podrán usar en ranuras concretas y el título nos invitará a derrotarlos varias veces para intentar lograr más copias de los mismos y, así, subirlos de nivel y potenciar sus efectos.

Ese es, quizás, uno de los puntos claves del juego, ya que podremos volver a jugar las fases superadas para intentar explorarlas mejor o, simplemente, derrotar a determinados enemigos y mejorar sus núcleos de criatura, lo que tendrá una gran incidencia en el poder de nuestros Jinetes. De hecho, el título ofrece diferentes niveles de dificultad en los que podemos completar cada fase y, en cada uno de ellos, se nos indicará el Poder recomendado para cada personaje (en general, Lucha tendrá un ataque más elevado que Guerra, quien será más resistente) y así comprobar si va a ser demasiado complicada la fase y nos merece la pena mejorar un poco nuestros núcleos de criatura u otras características. Si nos centramos en la trama principal en dificultad Normal, no resulta excesivamente necesario volver atrás para entrenar, pero si no investigáis concienzudamente los escenarios o no configuráis adecuadamente los núcleos de criatura sí que podéis pasarlo mal en varios momentos del juego, ya que los enemigos empiezan a golpear realmente fuerte en las partes finales.

En combate, Lucha y Guerra serán también bastante diferentes: Lucha contará con sus pistolas que le permitirán atacar desde lejos y se moverá mucho más rápido por los escenarios. Guerra, por su parte, será más lento y contundente pero podrá bloquear ataques. Además, contará con muchas habilidades de daño en área al tener que recurrir al cuerpo a cuerpo. Ambos podrán encontrar mejoras determinadas para sus armas que podrán intercambiarse cuando gusten en el menú del juego y que vamos localizando en cada escenario. Para nuestro pistolero, podremos modificar su munición (la pistola principal tiene infinitos usos, pero el resto cuenta con unos cargadores limitados), de forma que puede disparar balas ardientes que explotan sobre los enemigos, rayos láser, grandes explosiones cargadas... cada uno de esos disparos contará también con un modo especial en el que Lucha entrará durante el fragor del combate, lo que aumentará su efecto durante un tiempo limitado, de forma que los disparos de fuego se convierten en un lanzallamas letal para los enemigos o las balas explosivas crean grandes esferas que dañan de forma constante al pobre enemigo que permanezca en ese punto. En el caso de Guerra, podremos otorgarle una habilidad pasiva a su espada, de forma que podrá generar tornados, drenar salud de los enemigos, hacer que sus cadáveres exploten al morir dañando al resto... jugar con cada uno se sentirá muy diferente y podremos cambiarnos entre ellos fácilmente pulsando un botón. Otra opción será combatir hasta que nuestro personaje sea derrotado, de forma que el segundo Jinete saldrá directamente a luchar. Ese aliado caído se recuperará en un lapso que ronda unos veinte segundos, por lo que será adecuado intentar apostar por la supervivencia en esos momentos para evitar ser derrotados. Sólo perderemos si ambos Jinetes han muerto a la vez, aunque por fortuna no nos llevará más que un par de minutos volver al punto donde nos derrotaron y no perderemos nada en el proceso.

Nuestros Jinetes también contarán con habilidades que consumen Ira para efectuar poderosas técnicas con las que tener ventaja en las batallas: Guerra podrá levantar cuchillas del suelo o tornados, Lucha sembrará minas por el escenario o dejará clones que disparan a los enemigos, ambos podrán ejecutar ataques combinados e incluso será posible desbloquear sus poderes verdaderos en un corto espacio de tiempo donde seremos inmortales y podremos apalizar a los enemigos. La Ira se regenerará recogiendo orbes dorados que dejarán caer los enemigos y encontraremos en algunos cofres. De igual forma, orbes que regeneran nuestra salud o cargadores para la munición especial de Lucha también se podrán lograr aniquilando rivales. Además, nuestros Jinetes contarán con pociones de uso limitado que se podrán recargar logrando orbes de salud de los enemigos si estamos al máximo de vida, por lo que no nos faltarán opciones para sobrevivir, sobre todo si hacemos un buen uso del botón de esquiva.

Pero, como comentamos, además de sobrevivir también tendremos que explorar los escenarios, para lo que el uso de determinados objetos con los que activar diferentes dispositivos será clave. Guerra podrá lanzar una cuchilla para activar botones a distancia o pegar puñetazos para activar trampolines o romper cristales. Lucha podrá crear una especie de portales tipo Portal entre ciertos puntos y disparar unos orbes eléctricos por los que recorrer un camino hasta activar determinados dispositivos, como si fuese un minijuego de pulso donde evitar tocar los bordes. También podremos estirar una mano fantasmal para agarrarnos a determinados salientes (que también nos permiten atraer enemigos), encontrar bombas por los escenarios para romper determinados elementos, activar palancas, trepar por ciertas zonas (aquí el control es algo errático), dar grandes saltos donde podremos planear con nuestras alas... esto permite que muchos objetos estén ciertamente ocultos tras determinados puzles o pruebas de habilidad, algunas de las cuales serán especialmente complejas. También tendremos misiones opcionales en determinadas fases que nos darán recompensas específicas si las superamos. 

Esas almas y monedas que vayamos recogiendo cumpliendo misiones o explorando los escenarios se usarán para comprar en las tiendas que se habilitarán en nuestra especie de base o bien en unos portales repartidos a lo largo de cada fase. Tendremos la opción de comprar más ranuras para pociones, mejorar la salud o ira de nuestros Jinetes, ganar habilidades pasivas, comprar núcleos de enemigos (algunos exclusivos de tienda) e incluso será posible adquirir nuevas técnicas y extensiones de combos con los que golpear a los enemigos, por lo que ser buenos exploradores tendrá premio y eso nos permitirá mejorar mucho más a nuestros Jinetes que, por cierto, podrán montar a caballo y combatir montados en ellos durante ciertas parcelas del juego.

Pero si este es el núcleo general, hay que recordar que Darksiders Genesis está pensado para completarse de forma cooperativa, tanto con amigos en línea como en conexión local a pantalla partida. A través de unos pilares, podremos invitar a otro personaje para que controle a Lucha o Guerra, de forma que lucharemos al mismo tiempo con ambos Jinetes y eso también afectará a la forma de resolver los diferentes puzles del juego (por ejemplo, Guerra puede quedarse activando un botón para que Lucha active un portal por el que traer a su compañero). En general, dará la sensación de que los enemigos no ganan demasiada resistencia cuando tienen que enfrentarse a dos rivales a la vez, pero también hay que considerar que seremos mucho más vulnerables, ya que si uno el derrotado el otro tendrá que sobrevivir en solitario durante veinte segundos y el consumo de pociones también es compartido. Aún así, la experiencia mejora mucho de esta forma, ya que podremos pensar de forma coordinada a la hora de resolver puzles y podremos cooperar para luchar de una forma determinada o incluso explorar en diferentes puntos del escenario por separado, para cubrir más terreno. Como casi siempre: este juego es mucho mejor con un amigo a nuestro lado.

Darksiders Genesis se puede superar en menos de veinte horas, aunque siempre tendremos la opción de intentar recoger todos los objetos ocultos en cada fase, probar diferentes modos de dificultad, buscar más copias de determinados núcleos de enemigos... por si fuera poco, el título también ofrece un Coliseo en el que enfrentarnos a oleadas de enemigos donde se nos puntuará de forma diferente dependiendo de nuestra actuación y nos recompensarán con almas, monedas, núcleos y mejoras, con múltiples fases que superar.

Como ya explicamos antes, podremos afrontar cada fase en diferentes niveles de dificultad, lo que resultará bastante asequible en los primeros compases a una dificultad Normal y se irá complicando poco a poco en las últimas fases. Será de esos juegos donde a veces sentiremos que algunos golpes o enemigos son muchos más injustos o fuertes de lo que esperamos, sobre todo con ciertos subjefes, ya que en muchos momentos la hitbox no es tan precisa como debería.

En el apartado técnico es donde el título presenta más interrogantes, aunque también es de las partes más mejorables mediante parches. Estamos ante uno de esos juegos donde puedes dar grandes saltos y usar múltiples técnicas o movimientos que alteran tu posición de forma brusca, lo que unido a unos escenarios tan grandes provoca que sea bastante probable quedarnos atascados en elementos del decorado. Los más serios nos pueden obligar a reiniciar la fase, pero incluso los menores serán especialmente molestos cuando queramos esquivar un ataque y nuestro movimiento se quede corto porque el personaje se queda atascado en una grieta del suelo que no notamos otras veces. Además, ya hemos comentado que el hitbox (punto de contacto de golpes) es algo errático en algunos momentos y la cámara área hay veces que nos juega malas pasadas, ya que nos pueden tapar la visión elementos del decorado. Aunque esté preparado para ello, la pantalla partida también hay veces que resulta demasiado estrecha para ver venir ciertos ataques, por lo que la comunicación entre jugadores será muy importante para compensar esa cierta pérdida de visión.

Centrándonos en todo lo más, el juego luce bastante bien, los diseños son interesantes y sólo sufre ralentizaciones con determinadas habilidades de los Jinetes cuando hay demasiado enemigos en pantalla. Las escenas importantes del juego se desarrollan mediante dibujos de Madureira, que resultan realmente espectaculares y, en general, es un juego con un diseño muy adecuado, consecuente con el resto de entregas previas. Como podéis ver en las pantallas, está totalmente localizado a nuestro idioma, con textos y voces en castellano. Quizás la diferencia de voces entre ambos Jinetes no es tan clara como los doblajes originales en inglés, pero aún así acompañan muy bien a la historia y resulta divertido verles conversar en nuestro idioma en medio del fragor de la batalla o comentando lo que observan por los escenarios.

A pesar de ser un spin-off y no avanzar nada en la trama global de la franquicia, Darksiders Genesis es cumplidor dentro de su propia serie, manteniendo intactos muchos buenos momentos de Hack & Slash con movimientos finales y exploración o puzles que superar a lo largo de los vastos escenarios. Simplemente se ha dividido en fases y la cámara es diferente, pero buena parte del núcleo jugable sigue ahí. A cambio, se ha incluido la opción de jugar al título con dos Jinetes diferentes, lo que mejora la variedad del juego y también permite disfrutarlo de forma cooperativa, lo que resulta realmente divertido y mejora la experiencia.

No es un juego brillante o imprescindible, pero si lo podéis jugar de forma cooperativa de forma local u online, puede ser de las mejores opciones que hemos recibido estos últimos meses. Dentro de los Hack & Slash contamos con muy buenos títulos que han ido llegando a lo largo de estos años y este proyecto aún tiene mucho espacio de mejora, sobre todo si en el futuro se expande el número de Jinetes a controlar y se convierte en uno de esos grandes cooperativos donde los cuatro puedan combatir a la vez y tengamos que superar puzles usando sus habilidades combinadas. Si sois fans de la serie, quizás por la trama que se desvela aquí no os merecerá demasiado la pena, pero la oportunidad de conocer a Lucha y la sinergia entre Jinetes sí es muy agradable. Lo dicho, probablemente habrá juegos mejores, pero este Darksiders Genesis es un buen título si estás dispuesto a darle la oportunidad.

Darksiders Genesis llegará a PC y Stadia el 5 de diciembre y a PlayStation 4, Xbox One y Switch el próximo 14 de febrero del 2020. Este análisis ha sido posible gracias a una copia ofrecida por Dead Good Media.

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