martes, 27 de marzo de 2018

[Análisis] The Witch and the Hundred Knight 2

Uno de los proyectos más serios que Nippon Ichi abordó hace unos años fue The Witch and the Hundred Knight (PlayStation 3, 2013/14), un ARPG que buscaba tener temática oscura, un mundo abierto y mucha libertad para poder ser efectivamente malvados, como se suponía que era nuestra protagonista.

Ese título, no obstante, se llevó un serio revolcón por parte de la prensa, a pesar de lo cual consiguió superar las 200.000 unidades vendidas que le daban a la compañía esperanzas de que, con las debidas correcciones, podrían tener una obra con potencial de crecimiento. Así pues, en un movimiento ciertamente arriesgado, una segunda entrega fue anunciada para PlayStation 4, que recibiría antes el título original en una versión Revival cuyas mejoras no impidieron otro mal resultado de crítica y, de nuevo, un apoyo aceptable del público con más de 100.000 copias vendidas.

The Witch and the Hundred Knight 2 llega, pues, con la idea de superar lo logrado con su predecesor pero sin lazos argumentales con el mismo. De hecho, hemos querido abordarlo desde el punto de vista de un jugador primerizo en esta franquicia. El título está disponible hoy mismo en América y llegará a Europa el próximo 30 de marzo, completamente en inglés y a un precio de salida algo inferior a lo que solemos encontrar en la consola de Sony: unos 45€.

El título nos situará en el mundo de Kevala, asolado por el hexensyndrome, comúnmente llamado la enfermedad de la bruja. Si una niña contrae dicha enfermedad, al poco tiempo se convertirá en una malvada hechicera, perdiendo completamente su personalidad previa y creando una nueva cuyo objetivo será destruir todos sus alrededores y esclavizar a la humanidad.

Nuestras protagonistas son dos hermanas, Amalie y Milm, que se quedaron huérfanas a causa del ataque de una bruja a su pueblo. Un día, Milm, la menor, contrae la famosa enfermedad y se ven obligadas a buscar una solución para tal mal. Afortunadamente, se cruzan con la organización Weiss Ritter, que enfrenta a las brujas e investigan una cura para la enfermedad.

Mientras Amalie se prepara para convertirse en una valquiria, guerreras sagradas que enfrentan a las a estos poderosos seres, el tratamiento para Milm fracasa y ésta se convierte en la bruja Chelka. La base donde estaba es destruida, sin dejar testigos, por lo que Amalie es la única que sabe quién es Chelka y ha de debatirse entre derrotar a la bruja e impedir que haga daño a inocentes o buscar una cura para recuperar a su hermana... aun a riesgo de que siembre el caos.

Este es el punto de partida de la historia, que gira en torno al debate de "sacrificar a uno para salvar a muchos". Por desgracia, el juego da más peso a la parte jugable y la historia no tendrá grandes pretensiones, por lo que aunque el planteamiento es interesante, su desarrollo deja la sensación de haber sido una idea muy desaprovechada. De hecho, quitando a las hermanas, la mayoría de personajes del título tienen una escasa o incluso nula evolución y su peso en la trama es extremadamente reducido.

A pesar de ello, si jugáis con la idea que la trama sirva únicamente como un acompañamiento no está mal del todo y a medida que avanza gana la suficiente complejidad para que tengamos ganas de saber qué es lo que ocurrirá, pero tampoco esperéis mucho más.

Tampoco ayuda a que mezcla dos criterios muy dispares y, aunque a veces el tono se vuelve serio con momentos bastante oscuros, no faltarán los típicos chascarrillos o situaciones cómicas que, junto con su marcado estilo animado, darán la sensación de perder seriedad y quedar entre dos aguas. No acaba de ser ese juego de argumento serio y siniestro ni ese título de estilo cómico, lo cual no ayuda a ninguna de las dos vertientes.

El juego irá intercalando las partes de historia con las de mazmorra, siendo estas últimas las más abundantes. La trama se contará mediante conversaciones, con representaciones 2D de los personajes, como si de una novela visual se tratase, lo cual para ciertas situaciones está bien, pero en otras hubiera quedado mejor usar el motor 3D del juego, sobre todo porque se dan choques entre personajes que pierden fuerza si sólo se usan esos retratos.

Entre escena y escena tendremos que ir visitando diferentes localizaciones para cumplir determinados requisitos. Dichas mazmorras se generan proceduralmente, lo que permite que siempre sean diferentes cada vez que las revisitemos y tengamos nuevas cosas por explorar pero, por otro lado, a la larga hace que muchas se vuelvan algo repetitivas, especialmente si tenemos en cuenta que hay varias zonas con el mismo mapeado. El punto positivo es que no son salas y pasillos rectangulares genéricos, el diseño es algo más elaborado, pero tras unas horas ya empezaremos a notar una sensación de deja vú, por mucho que se suponga que estamos en terrenos diferentes.

Durante la exploración, encontraremos cofres y diversos enemigos a los que derrotar, con un sistema de combate estilo Hack & Slash. Nuestro personaje, Hundred Knight, un manania (el nombre que reciben aquí los familiares de las brujas), será el encargado de acabar con ellos. Para ello podremos equiparnos hasta un total de 5 armas, divididas en varias categorías, lo que nos permitirá hacer combos enlazando unas con otras, teniendo cada una de ellas una potencia, rango y velocidad de ataque distinto.

Cada enemigo tendrá resistencias y debilidades diferentes, por lo que usar el tipo de arma adecuado será clave. Además, contaremos con habilidades, pudiendo enlazarnos hasta 4, que podremos mejorar a medida que ganemos PH al subir de nivel.
A parte de la habitual barra de PS y PM, tendremos el contador de gigacalorías (GC), que se irá consumiendo con el tiempo y tiene varias funciones: por un lado, nos da regeneración de PS de forma continua y nos permite curarnos si nos paramos y nos concentramos, con un consumo de GC extra, claro está. Algunas acciones, como esquivar, también la consumen, por lo que tendremos que ir con cuidado ya que si llega a 0 entraremos en el estado debilitado, que reduce nuestros atributos y nos consume PS poco a poco, muriendo si llegan a 0.

Afortunadamente el juego nos da herramientas para mantener los GC, ya sea mediante unos enemigos que aparecen al lado de cada punto de guardado (cada 3 o 4 salas) y nos recuperan la barra al completo o mediante el comando "depletura", el cual se activa en combate. Si durante un combo de 5 golpes no fallamos, se nos da la opción de activar un golpe final más poderoso que, si remata a un enemigo, nos restaurará parte de los PM y GC.

A todo esto hay que añadir otras funciones: si esquivamos en el momento justo antes de recibir el ataque, durante 5 segundos todos los alrededores se moverán a cámara lenta, siendo invulnerables al daño. También disponemos la opción de activar el poder de la bruja, que subirá nuestras características temporalmente hasta que se vacíe la barra asociada, al cual podremos volver a llenar al atacar enemigos.

Otro elemento para dar variedad al combate serán las Facets, algo así como máscaras que modificarán el rol de Hundred Knight. Como si de un sistema de clases se tratará, cada Facet tendrá unas ventajas/desventajas frente a otras, como especializarse en combate a distancia, en defensa, etc. Podremos llevar 3 equipadas y cambiar entre ellas en mitad de una batalla, lo que será vital para poder enfrentar ciertas situaciones con garantías.

Si por un casual morimos, tendremos la opción de continuar desde el inicio de la sección, con la parte del mapa correspondiente desbloqueada y los enemigos de vuelta, pero perderemos GC y algunos de los objetos conseguidos, los cuales son de posesión temporal hasta que volvamos a la base.

Fuera de las mazmorras, tendremos una base a la cual podremos viajar desde cualquier punto de guardado, que están conectados entre si. En la misma, a parte de las escenas del juego, podremos comprar consumibles, equipo en la tienda y, la parte más importante, mejorar nuestro equipo. En nuestro taller podremos mejorar las características de nuestra equipación con los objetos que vayamos consiguiendo al explorar, lo cual será vital para avanzar puesto que cada arma que encontremos será bastante débil en su forma básica.

El juego en sí es lineal y se puede resumir en ir de un sitio a otro según nos manda la historia. Hay algún trozo del mapa que no se visita de forma obligatoria, pero sólo son partes extras de cada mazmorra, donde encontrar más enemigos y objetos, aunque suelen ser de nivel algo más alto a la zona adyacente, eso sí.

Aun sin jugar habitualmente a títulos de este estilo, no se puede decir que esté título sea demasiado difícil. A veces hay que ir con cuidado si hay un grupo numeroso, pero ya está. Con lo que sí que hay que tener especial atención es con los enemigos notorios que aparecen por la mazmorra, siendo versiones más fuertes de los normales y distinguiéndose por tener nombre. Algunos son sólo ligeramente más fuertes, otros pueden destrozarte si te descuidas. Enfrentarse a ellos es opcional, pues corremos más que cualquier enemigo del juego, pero de hacerlo y salir victoriosos podremos lograr suculentos premios.

Donde el título sí es mucho más complejo es en las batallas contra los jefes, especialmente en algunas de la segunda mitad del juego, donde la esquiva se vuelve algo excesivamente primordial puesto que el daño que causan es muy alto.

Cabe destacar que, si bien desde un inicio, no existen modos de dificultad, al poco de avanzar podremos escoger la opción de debilitar/fortalecer a los enemigos, que equivaldría a modos de juego fácil y difícil.

The Witch and the Hundred Knight 2 se puede finiquitar en unas 35 horas, lo cual no estaría mal si no fuera porque la repetitividad de las mazmorras y el reciclaje de enemigos con colores diferentes hace que en ciertos momentos se nos haga algo pesado. Además, al acabar la partida podremos empezar desde el principio manteniendo el nivel, lo cual irá bien para poder ver otros finales, pero dada la repetitividad, puede ser poco aliciente.

Nippon Ichi no es una compañía que destaque por sus gráficos, los cuales suelen ser sencillos y aquí no encontraremos algo muy diferentes a ese precepto. Artísticamente el título se muestra bastante sólido y es llamativo, pero cuando empezamos a jugar, si bien es cierto que este juego es algo más destacable que otros de sus trabajos, no destaca demasiado visualmente, siendo simplemente correcto en este apartado. El hecho de que todo sea colorido, al estilo animado, disimula un poco este hecho pero por otro lado desentona con la historia, que necesitaría un toque más oscuro, lo cual es representado muy pocas veces.

Por otro lado, en el aspecto sonoro, tenemos una Banda Sonora acorde a otros títulos de la compañía, que acompaña y cumple bien su función, con algunos temas bastante acertados y otros que logran no hacerse aburridos, aunque tampoco llegarán a ser excesivamente memorables.

En cuanto al doblaje, resulta bastante correcto, sin momentos forzados y con voces muy adecuadas a cada personaje.

The Witch and the Hundred Knight 2 es un juego correcto, sin más. Puede ser indicado para los fans del estilo de Nippon Ichi en diseño y sentido del humor o bien para los que busquen un título ligero que ofrezca altas dosis de acción.

A pesar de ser técnicamente la tercera iteración de la saga (si contamos la entrega Revival), estamos ante una obra que todavía tiene muchos aspectos mejorables que sólo se puede decir que cumple en ser entretenida, aunque por lo menos ayuda a que el idioma no resulte demasiado importante y el reducido coste inicial frente a la competencia es un detalle, lo cual no quita que quizás fuese recomendable esperar a eventuales ofertas.

Y bien, ¿cómo veis el título? ¿Os llama la atención o lo dejaréis en un segundo plano? Recordad que si tenéis alguna duda o tenéis alguna opinión del título podéis usar los comentarios de la entrada, que nos encantará leeros.

2 comentarios:

  1. Entonces, en relación al primer juego, ¿se mantiene ese humor crudo, a veces absurdo? A mí no me disgustó esa mezcla, así que si sigue en esa línea me vale.

    Donde me has matado ha sido en el tema de las mazmorras generadas aleatoriamente, ya que es algo que me molesta bastante y en la versión Revival solo pasaba en la torre opcional.

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    1. No he jugado al primero, así que no puedo comparar, pero cuando pasas por la base, y en algún momento de historia, hay varias escenas humorísticas, aunque no sé yo si catalogarlo como crudo (sería muy light este aspecto).

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