martes, 14 de febrero de 2012

Análisis de Dungeon Hunter: Alliance (Por la crítica)

Dungeon Hunter es un nombre que os sonará a más de uno, ya que Gameloft, una compañía especializada en hacer juegos decentes “basados” en títulos conocidos, ha llevado este título estilo Diablo por la senda de los ports. Desde móviles, este juego ha pasado a PS3 vía PlayStation Network, se puede jugar en Macintoch y, finalmente, llega a PlayStation Vita incluso antes del lanzamiento oficial de la consola. Esa es la versión que nos ocupa.

Básicamente, este juego es el mismo que fue lanzado para PSN en abril del 2011, pero con controles táctiles en lugar de usar PlayStation Move, en una consola portátil (Duh) y, sobre todo, rondando los 40€, cuando la versión descargable para PS3 cuesta 15€. Es decir, que solo con un par de los primeros análisis ya tenemos claro que todo lo dicho para la versión de PS3 será totalmente válido… Y más caro, para esta nueva versión.


Sistema de combate

Lo bueno de los Hack &Slash como Diablo es precisamente esto: Su sistema de combate. Los primeros análisis hacen hincapié en que el estilo de combate es bastante flojo y repetitivo. El aprendizaje de nuevas habilidades y aumento de nivel parece el correcto, con ramas de talentos y tres oficios diferentes a escoger (Guerrero, Pícaro y Mago), pero el estilo resulta demasiado similar a títulos como Champions of Norrath (PS2, dos entregas, lanzadas en 2004 y 2005), lo que lo hace ser especialmente divertido como RPG multijugador y terriblemente tedioso si jugamos en solitario.
Los combates resultarán muy intensos, pero también terriblemente cansinos al tener que enfrentarnos a auténticas hordas de 7+ enemigos con cada avance, haciendo que las dos clases guerreras dependan de la ingesta masiva de pociones de vida, mientras que los magos harán lo propio con la de maná. Este sistema resulta interesante en el multijugador, donde la tarea se puede repartir un poco, pero en general el estilo escaramuza-descanso de un minutillo (Mínimo) se repite con demasiada frecuencia.


Otro de los elementos claves de este juego es el botín: TODOS los enemigos pueden dejar caer diferentes botines cuando les derrotamos, separados por colores genéricos según su rareza y poder. Este elemento resulta especialmente útil para los fans del grindeo masivo, ya que ofrece muchas recompensas a los que se metan en continuas escaramuzas, pero resulta terriblemente tedioso para el jugador meticuloso, al acabar con una cantidad absurda de objetos que no van a usar (Ocupando todo el inventario en tiempo récord) y que acaban o vendidos en cualquier tienda por una cantidad irrisoria de monedas o transmutados directamente gracias a una opción que podemos (y debemos) activar si no nos queremos volver locos comparando números de cualquier equipo que nos caiga.

Al igual que Diablo o Champions of Norrath, en cada ciudad habrá NPCs que nos mandarán lograr derrotar a cierto enemigo, lograr un objeto concreto o una combinación de ambos, con un tipo de enemigo concreto al que aniquilar una y otra vez para lograr que nos dejen caer los objetos necesitados. Esto no es que cambie nada nuestro objetivo, que es matar y matar, pero por lo menos nos da una recompensa extra por matar/llegar a algo concreto.

Por cierto, de los controles táctiles mejor no comentar mucho, ya que este es uno de esos juegos que se juegan mucho mejor usando las teclas.

Originalidad


Ya hemos comentado a Champions of Norrath un par de veces (Y las que nos quedan) y la verdad es que este título parece casi una adaptación del mismo. Con menos clases a escoger, menos modos de dificultad y sin la libertad de elegir entre dos alineamientos, la originalidad brilla por su ausencia ante tantos juegos similares que, por lo menos, mantienen su toque único, cosa que no tiene Dungeon Hunter.

Historia

Una reina poseída que pone en peligro a todo el reino, unos héroes/reyes del pasado (Nosotros) revividos por unas hadas como única salvación y gente a la que ayudar matando monstruos y/o guerreros/magos fieles a la reina. No esperéis más, porque Dungeon Hunter sacrifica totalmente su historia para centrarse en la acción. En este aspecto se nota, y mucho, que este título es originalmente para móviles, donde tampoco es que hagan falta muchas complicaciones para jugar.

Música y sonido

Poca variedad de temas musicales, casi todos bastante pasables, ausencia de voces salvo en ciertas frases sueltas de los NPCs… En este apartado el juego vuelve a parecerse demasiado a un juego “de relleno” para entretenernos sin más.

Gráficos


PlayStation Vita puede ofrecer unos gráficos superiores a PS2, por lo que este Dungeon Hunter resulta muy pobre en este apartado. Al parecido a Champions of Norrath (Que tampoco es que fuera un portento gráfico en PS2) aunque con mucha más rapidez, hay que sumarle la extraña decisión de difuminar todo el aspecto general del juego, creando una sensación borrosa que elimina el detalle. Por si fuera poco, los escenarios tienden a ser similares aun cambiando de localización tras cada jefazo, algo que también se da con los enemigos y su paleta de color, lo que demuestra, una vez más,  cierta dejadez en el port de este título a consolas superiores a las capacidades de un móvil.

Dificultad

El grindeo masivo para aumentar de nivel y la suerte con el drop que nos haga lograr un buen equipo para cada situación, marcan directamente la dificultad de este título. El reto es más que aceptable para el modo multijugador y puede ser una auténtica pesadilla para el jugador nervioso que intente acometer esta empresa en solitario, ya que la cantidad de enemigos resulta excesiva para una sola persona. Una vez completado el juego, nos podemos lanzar en una Partida+ a por el siguiente nivel de dificultad, donde los enemigos serán más duros y nos quitarán más. Eso sí, la IA será similar y muchas veces podremos recurrir a trucos sucios para ganar con facilidad.

Duración

Unas 20-25 horas, quizás algo más si al jugador se le encasquilla alguna zona, es lo que dura la historia principal de este título, pudiendo superar las 40 si nos lanzamos a probar el modo de dificultad “Leyenda” que se desbloquea al completar la historia principal. Evidentemente, si podemos jugar con alguien más, ese tiempo se nos pasará más lento.

En resumen


Dungeon Hunter: Alliance es igual que en PS3, pero más caro y portátil. El título no es precisamente un dechado de virtudes y no para de repetir elementos de sobra conocidos en el género RPG Hack-and-Slash con un aspecto final bastante pobre debido a la ausencia de mejoras serias con respecto a la versión para móviles, que sí resultaría más que decente. Si lo quieres jugar en solitario, sería más recomendable cualquier otro juego para sacarle lustro a tu flamante PlayStation Vita, pero si quieres diversión con otros jugadores, matar muchos enemigos y acabar con un equipo legendario sin muchas más historias, vas a tener juego para rato.

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