viernes, 22 de abril de 2016

[Análisis] The Banner Saga 2 (PC)

The Banner Saga es un SRPG basado en la mitología nórdica desarrollado por Stoic Studio que partió de Kickstarter y que espera completar su trama en una épica trilogía, desarrollada en unos cuatro años. Sus influencias, fuera parte de XCOM, que es, seguramente, el título que más ha influenciado a los juegos de estrategia por turnos en la última década, también nos llevan a un juego no demasiado conocido fuera de Norteamérica: The Oregon Trail, un título educativo de principios de los años 70 diseñado originalmente para colegios e institutos en el que debíamos intentar llevar a un grupo de peregrinos a través de esa importante ruta migratoria del siglo XIX, sufriendo multitud de penalidades en el camino que podíamos sortear (o mitigar) a través de nuestras decisiones... O hacerlo todo peor, claro.

Así, pues, el primer título de la saga, lanzado en 2014, tuvo un éxito notable, con 80 puntos de media para la crítica, más de 500.000 jugadores en Steam y un lanzamiento en smartphones a finales del 2014, traducción al español y la llegada a PlayStation 4 o Xbox One a comienzos de este 2016.

Ese primer título sentaba las bases de la trama, por lo que su secuela directa (Es básicamente necesario haber jugado al original, sobre todo porque podemos trasladar nuestra partida a la secuela... Aunque es posible empezar directamente en la segunda parte sin usar una partida y ver el vídeo resumen) tenía la complicada papeleta de seguir una trama bien desarrollada o conservar y evolucionar el sistema de juego, teniendo en cuenta que su factor de sorpresa era básicamente imposible de repetir.

¿Estamos ante una secuela a la altura? Vamos a analizarlo sin spoilear. ;)

The Banner Saga 2 comienza prácticamente donde acababa el título anterior: nos encontramos en un mundo donde los dioses han muerto y el Sol se ha detenido en el cielo. Los humanos pueblan la mayoría de las regiones, mientras que los Varl, gigantes con cuernos, cubren las zonas nórdicas. Ambas razas habían vivido grandes periodos de guerra hasta que los dioses crearon una nueva raza para que no les quedara más remedio que aliarse: los dredge. Estos seres metálicos están comandados por los Sundr, líderes gigantescos casi inmortales que lideraron dos grandes oleadas que casi estuvieron a punto de extinguir la civilización.

La situación en la que empezamos el primer título era un periodo de paz en el que los líderes humanos y varl estaban realizando un intercambio amistoso para reforzar sus vínculos, pero los dredge volvieron a surgir y esta tercera oleada ha sido más fuerte que nunca, obligando a humanos y varl a huir de sus poblados para intentar evitar su caída. Así, conocimos a Rook, Alette, Oddleif, Iver, Hakon... Personajes altamente carismáticos que, con sus decisiones, intentan salvar a su gente a la vez que luchan contra los dredge o contra las propias traiciones de otros personajes que solo buscan sobrevivir, aplastando a los demás en su camino.

Tras los acontecimientos del primer título, la huida parece algo más sencilla: el grupo está reunido y contamos con poderosos aliados, pero los dredge siguen avanzando y las tierras que intentamos cruzar tienen a nuevos enemigos (o aliados) esperándonos.

A pesar de ser una secuela, el desarrollo nos dejará con la boca abierta, ya que todo lo que parecía que sabíamos en el primer juego cobra una nueva dimensión en esta segunda parte: las luchas de poder, los secretos, las traiciones, los nuevos descubrimientos y personajes que controlamos... La trama alcanza un nuevo nivel en este título y no decepciona en ningún momento, aunque también hay que decir que quizás es algo menos trágico (O igual es que la ruta que yo he seguido ha permitido esto) en lo que se refiere a pérdida de personajes controlables y el final acaba con un cliffhanger mucho más evidente que el original. Te quedas con ganas de más, vamos.

El desarrollo del juego es básicamente igual que en el original, con dos grandes sistemas: el de llevar la caravana, con multitud de toma de decisiones, y el de combate.

Al igual que en el primer The Banner Saga, el avance de la caravana nos implicará llevar a personas comunes, que solo buscan huir de la muerte y sobrevivir (Con todo lo que implica llevar diferentes clanes, mujeres, niños, sus disputas, peticiones...), luchadores, que consumen más suministros pero serán claves en situaciones de guerra y los Varl, que consumen mucho, pero también son mucho más importantes para el combate... Además de que vienen en un número más limitado y, de hecho, uno de los logros del juego consiste en salvar a cuantos más mejor. En esta secuela esta faceta tiene un giro de tuerca clave que hace que los miembros del clan que no luchan hagan "algo por la patria" y no sean una simple rémora que tenemos que intentar alimentar y salvar... ¿Por gusto personal?

En The Banner Saga 2 los miembros del clan recogerán suministros para la caravana cada cierto tiempo (Alrededor de 5 días, creo) y, contra más sean, más suministros nos traerán, lo cual hace que, al contrario que en el original, lo de quedarse sin suministros e ir perdiendo a gente por falta de alimentación es bastante más complicado. De hecho, no sé si ha sido porque he estado cuidando ese aspecto de forma especial tras el juego original, pero en ningún momento me he visto muy agobiado con esta faceta, algo que era un problema constante (y casi imposible de evitar) en The Banner Saga.

También hay que añadir el factor del entrenamiento, ya que podemos convertir a miembros del clan en guerreros, sacrificando suministros, lo cual supongo que sería muy necesario en situaciones de guerra pero, al contrario que en el juego original, aquí no es algo tan común ni tiene las implicaciones de "¿Qué táctica quieres utilizar para que muera la menos gente posible?" -> (Tras ganar) "¿Quieres seguir luchando con tus personajes medio muertos para evitar que caigan más luchadores?", lo cual, sinceramente, se agradece.

Además, aunque el Renombre sigue siendo la única moneda para comprar alimentos, objetos Y subir de nivel a nuestros personajes, los requisitos por debajo del nivel 5 (El máximo del juego original) se han reducido una barbaridad, por lo que llegar al nuevo máximo (El nivel 10) sigue siendo complicado, pero por lo menos tendremos a un grupo algo más preparado para el combate.

Precisamente, esa faceta era la que podía haberse mostrado menos "evolutiva" en la secuela: con la cantidad de personajes que podíamos llevar desde el juego original, todos con habilidades conocidas, y buena parte de los dredge, principales enemigos del juego, también bastante controlados, quedaba por saber cómo lograban que este sistema fuese fresco con respecto al primer título.

Básicamente, todo el núcleo sigue estando ahí, los personajes tienen 5 estadísticas principales:
  • Fuerza: Indica el daño que causa cada personaje sobre la vitalidad del oponente y también sirve como nuestra vitalidad. Si nuestra Fuerza cae a 0, ese personaje será derrotado e, igualmente, un personaje que tenga pocos puntos de fuerza (por los ataques del enemigo, por ejemplo) también causará menos daño.
  • Armadura: La defensa contra la Fuerza. Cada ataque de Fuerza verá reducido su efecto por la Armadura restante del oponente, de forma que normalmente será necesario dañar previamente la Armadura antes de poder atacar a la Fuerza del contrincante.
  • Voluntad: Algo así como nuestros PM. La Voluntad nos permite desde avanzar casillas extra en cada turno a usar nuestras habilidades o aumentar el daño que causamos. Esta estadística se ve afectada por el humor de nuestra caravana.
  • Esfuerzo: La cantidad de Voluntad que podemos usar en cada turno, permitiendo por ejemplo que avancemos tres pasos extra, causar +3 de daño con nuestro siguiente ataque, aumentar el efecto de nuestras habilidades...
  • Rotura: El daño que nuestro personaje puede causar en la Armadura del enemigo. Este factor no se ve afectado por la Fuerza, por lo que un personaje medio derrotado podrá seguir aportando cosas al grupo gracias a esta característica.
Cada uno de nuestros aliados tendrá diferentes valores que podremos aumentar a nuestro gusto subiéndoles de nivel, lo cual implicará que tengan que matar ellos mismos a un número concreto de enemigos y gastar los puntos de Renombre (Que ganamos en combate) para dicho menester. El aumento del nivel máximo ha permitido que aunque las estadísticas máximas se mantengan invariables, podamos desarrollar aún más cada faceta que esté al máximo, cada una con dos factores a tener en cuenta entre los que podremos elegir.

Así, cada habilidad llevada al máximo tendrá tres niveles extra en una de las dos facetas que elijamos: la Armadura tendrá un % de regenerar 1 punto cada turno o de aguantar el daño que reciba si es menor de 1-3, podemos aumentar el % de Crítico en ataques de Fuerza o la posibilidad de esquivar esos ataques... En general, cada una de estas habilidades resulta interesante y, además, los nuevos objetos más allá del nivel 5 fortalecen esos porcentajes, por lo que podemos tener a personajes con un 50% de posibilidades de que sus ataques de Fuerza causen el doble de daño o con cerca del 50% de esquivar cualquier ataque, por lo que aprovechar bien estos factores resultará muy importante.

Eso sí, los grupos que llevaremos (Al igual que el original, nos moveremos entre diferentes protagonistas) son generalmente numerosos, por lo que será casi imposible ganar suficiente Renombre como para comprar objetos poderosos y, a la vez, mantener a todos los miembros del grupo en un alto nivel.

Con respecto a los enemigos, también tendremos multitud de sorpresas: los dredge tendrán nuevos miembros en sus filas que explotarán nuevas mecánicas: hay enemigos que se volverán invisibles para atravesar nuestras defensas o bloquear nuestros movimientos, otros que contraatacan, tenemos osos cuya armadura absorbe el daño causado en Fuerza (y que ocupan dos casillas, algo nuevo en la secuela), nuevos jefazos con mecánicas únicas, enemigos (y aliados) de nuevas razas con sus propias clases y habilidades...

Además, todas estas facetas se pueden aprender de una mejor forma que en el juego original, puesto que el Entrenamiento ha sido muy mejorado: ahora los enemigos que derrotemos ahí contarán para nuestros personajes, de forma que podemos tener un entorno adecuado para poder ir mejorando poco a poco a los personajes más débiles pero que consideremos interesantes. Los logros también aportarán renombre, al igual que cumplir ciertas tareas con cada clase, lo cual hace que nos merezca más la pena probar a cada uno. Por si fuese poco, también tendremos un sistema de entrenamiento donde se nos plantearán retos concretos para usar ciertas habilidades de cada personaje en su máximo esplendor, reportando también Renombre por cumplirlos.

Más y mejor en todas las facetas, manteniendo intactos los elementos básicos, pero evolucionándolos hacia unas nuevas mecánicas realmente interesantes y muy bien calibradas, algo realmente admirable.

Quizás este es el aspecto que menos ha evolucionado en la secuela, pero también es comprensible puesto que visualmente el juego original ya era bastante correcto y no tendría sentido alterarlo demasiado en este título. Los diseños de los personajes en combate y las escenas, mientras hablan, se mantienen más o menos iguales, aunque muchos han evolucionado y tenemos bastantes personajes nuevos, además de localizaciones que son realmente inolvidables. Los nuevos terrenos por los que nos tendremos que mover serán espectaculares y el esfuerzo visual se ha centrado en estos, además de en incluir muchas más escenas desarrolladas mediante un estilo de animación realmente correcto.

Las nuevas partículas y habilidades también lucen bien, aunque la verdad es que he experimentado ciertos problemas de parpadeo de unidades en ciertas zonas y contra determinados enemigos, seguramente algo que se corregirá mediante un parche.

Contar con nuevos enemigos, aliados, clases y escenarios ha hecho mucho por la variedad de este título, que ya no parece tan repetitivo como el original y luce bastante bien. Además, la nueva Banda Sonora conserva bien los factores del primer The Banner Saga y aunque no será inolvidable (Es demasiado mística-de ambientación, para mi gusto, claro) en ningún momento parecerá molesta e incluso, aunque no nos demos cuenta, acompañará cada situación que vivamos de una forma excelente.

Por supuesto, al igual que con el juego original, tendremos en la duración al principal problema del título: he necesitado unas 10 horas para completar la historia de The Banner Saga 2 y no tenemos nada más que hacer (fuera parte de logros, diferentes modos de dificultad o probar otras rutas de decisiones), así que si buscáis un título extenso por los 20 € que cuesta (Algo menos, si pilláis alguna oferta) no vais a encontrarlo aquí.

Este es, sin duda, uno de los peores factores del juego (Junto al combate final, que tiene una mecánica propia y es totalmente anticlimático) y el que puede echar más para atrás a los jugadores, junto con el tema de que, de momento, sólo está disponible en inglés, aunque en unos meses probablemente sea traducido a otros idiomas, español incluido.

The Banner Saga 2 es un ejemplo básico de cómo crear una entrega continuista que mejore en prácticamente todo a su predecesor (¿Esto ya lo dije de Bravley Second, verdad?) si bien en este caso los puntos positivos son incluso superiores a los del título de Square Enix. Si te gustó The Banner Saga, solo podrás quejarte de que en esta secuela ciertas cosas son algo más fáciles, que los gráficos tampoco han evolucionado una barbaridad, del cliffhanger del final y que el título no es más largo... Pero es poca cosa si tenemos en cuenta lo mucho que ha mejorado en todo lo demás.

La evolución del sistema de miembros del clan y luchadores es excelente, los nuevos personajes, enemigos, clases, habilidades y sistema de evolución resultan realmente interesantes, la trama no deja de dar sorpresas y nunca sabemos lo que nos esperará, dejándonos momentos que quedarán para el recuerdo durante varios días...

Este título es, sin lugar a dudas, todo un canto a los fans del primero y a todos los que disfrutamos a de los SRPGs. Solo nos queda esperar otros dos años (Crucemos los dedos) para ver el final de esta épica aventura, porque si ese tercer título logra evolucionar tanto como esta primera secuela, podremos estar ante una trilogía para el recuerdo.

1 comentario:

  1. Estupendo y rapidísimo análisis, claro que el producto también se presta a ello. Confirmas la mayoría de sospechas que tenía de antes y tras ver tu directo: más Banner Saga y mejor. Por lo tanto,adquisición obligada cuando lo rebajen, sin duda.

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