jueves, 5 de octubre de 2017

Mario y Luigi - ¿Qué es y por dónde empezar?

Hace ya unos meses, lanzamos una encuesta para que los lectores de la página pudiesen opinar sobre la estructura, secciones y pedir libremente qué entradas les gustarían ver a continuación. Una de las peticiones era un “¿qué es y por dónde empezar?” de los “RPGs de Mario”. Como el deber de un detective de primera es ayudar, decidí escribir esta pequeña entrada sobre la mitad de la petición, porque una entera hubiese tenido una longitud claramente excesiva.

Como los títulos que forman la saga Mario y Luigi son breves y dinámicos, sin adornos, así será la entrada. Me consta que, de no haberla escrito yo, la hubiesen realizado dos miembros del fiel equipo, que seguramente la habrían hecho bastante más interesante añadiendo todos los RPGs en los que se ha metido el ya oficialmente ex-fontanero de Nintendo. Desgraciadamente para vosotros, queridos lectores, son demasiado considerados como para pasarme por encima, así que os ha tocado esta opción, conmigo al cargo.

Así, pues, sin más preámbulos, empecemos.


Pero antes de nada, retrocedamos algo más de 20 años para valorar superficialmente el origen de tan particular saga. En ese momento, Square ya disfrutaba de una buena cifra de ventas y gran prestigio en Japón, estaba totalmente consolidada en el género (solo un año antes de la fecha que nos importa habían lanzado el aclamado Final Fantasy VI) y tenía intenciones de extenderse más allá de las fronteras niponas. Por su parte, el genio creativo de Nintendo (también conocido como Shigeru Miyamoto, o el hombre que creaba videojuegos inspirándose en hormigas y triángulos amorosos con gorilas de por medio) quería un RPG de su personaje más emblemático (también conocido como Mario, o Luigi rojo). Evidentemente existía una coincidencia de intereses y ambas compañías eran muy buenas amigas en esos tiempos (todo cambiaría con la llegada de PlayStation), lo que llevó a que en 1995 se iniciase el desarrollo de Super Mario RPG: Legend of the Seven Stars por parte de Square y con la colaboración del propio Miyamoto, lanzado al público al año siguiente.

“Pero ese juego no es Mario y Luigi”, estará pensando algún ya aburrido lector no sin razón. Pero hay un motivo para que me haya molestado en escribir el párrafo anterior: ese título del que ya no diré más se puede considerar la base a partir de la cual se construyeron dos juegos que darían lugar a sendas sagas: Paper Mario (año 2000) y Mario & Luigi (2003). Y, como habréis supuesto, el segundo y sus sucesores son el objeto de esta entrada.

Antes de nada, esta saga tiene una serie de elementos tan típicos y conocidos de los RPGs con combates por turnos que ni me voy a molestar en desarrollar, seguro que el lector prefiere una enumeración a que se los expliquen por quincuagésima cuarta vez: parámetros clásicos en los personajes, equipamiento y objetos con sus funciones tradicionales, dinero al ganar combates y tiendas donde gastar lo tercero para conseguir lo segundo. Ahora que nos hemos desembarazado de lo aburrido, vamos a lo importante.

A diferencia de los Paper Mario, los Mario y Luigi han conservado una serie de características desde el ya mencionado Superstar Saga. En algunos de ellos el mapa estará claramente segmentado en zonas, mientras que en otros (como el primero) habrá un mundo formalmente abierto pero en el cual las zonas relacionadas con la historia estarán mayoritariamente “bloqueadas” desde el principio por uno u otro obstáculo. Siendo generosos, estos y los que encontremos dentro de los diferentes escenarios se podrían considerar puzles, pero consisten mayoritariamente en aplicar una serie de movimientos especiales que requerirán a ambos hermanos, que se aprenderán a lo largo de la aventura y que constituirán los ataques más potentes de su arsenal (aunque, por algún misterioso motivo, para la siguiente entrega los habrán olvidado completamente). 

Aparte de estos puzles con menos dificultad que un cubo de Rubik monocromo, la otra particularidad de los escenarios y compartida tanto con su saga hermana como con su antecesor común es la presencia de un componente “plataformero”. Llevan “Mario” en el nombre, al fin y al cabo. Otra característica representativa y compartida con los susodichos es la  importancia de la coordinación en los combates, pero antes permitidme un breve resumen de como funcionan.

En cualquier juego de la saga el jugador encontrará los enemigos deambulando despreocupadamente por el mismo escenario, y el combate se entablará tras entrar en contacto con ellos. Como es normal en este tipo de sistemas, se iniciará de distinta formas según sea el jugador o el rival quién le de un golpe al otro antes de la lucha, contando con una ventaja inicial quien lo consiga.

Una vez iniciada esta, los combates serán por turnos; con una serie de movimientos básicos consistentes siempre en atacar saltando o con el martillo y los ya mencionados ataques especiales (los cuales  consumen los que vendrían a ser los equivalentes a los “pms”). Nuevamente,  los creadores remarcan la importancia de ambos protagonistas, y si uno de ellos cae abatido durante el conflicto el otro tendrá que cargar con él durante el turno de los enemigos, complicando el esquivar o defenderse de sus ataques. Y es en este aspecto en el que esta saga se diferencia de la gran mayoría de JRPGs: la gran importancia de la coordinación. 

Pulsando (o manteniendo pulsado) uno de los botones de la consola en el momento oportuno, el jugador podrá esquivar, defenderse o incluso utilizar el ataque dirigido contra sus fontaneros a su favor, dependiendo del ataque y del juego. Este sistema también se aplica cuando sea el turno del jugador, aumentando el daño que producen los movimientos de los hermanos si lo hace bien y siendo imprescindible en el caso de los antes mencionados ataques especiales. Por esto, cada enemigo y jefe tendrá sus propios patrones a la hora de atacar y, varios de ellos, “debilidades” que podrán ser utilizadas en su contra.

Poco más queda por decir en este apartado, salvo que la mayoría de títulos suelen incluir los típicos minijuegos, extras y desafíos para volver a combatir con los jefes ya derrotados.

También en este apartado los diferentes títulos que componen la saga poseen una serie de características comunes (con la excepción del Paper Jam, que solo conserva las dos primeras).

Para empezar, siempre son juegos argumentalmente independientes entre ellos, aunque es común que incluyan guiños o personajes de juegos anteriores. Además, sus argumentos siempre serán simples y superficiales (¿alguien esperaba otra cosa?), aunque sin llegar al extremo de un Super Mario tradicional. Hablando de los cuales, muchos personajes (secundarios y antagonistas) serán exclusivos de la saga y ajenos a su universo (lo cual es de agradecer, sobre todo en el caso de los antagonistas). El diseño artístico también será bastante parecido entre entregas, y en todos intentarán hacer reír al jugador con numerosos momentos humorísticos.

Para no comentarlo en otro sitio, también podemos comentar el gran trabajo de ambientación que logran los temas musicales de cada entrega, ya que aunque suelen ser sencillos son muy acordes con el estilo de los juegos. Tanto, que en los combates los aliados y enemigos se moverán al ritmo de la música. La responsable de este apartado es Yōko Shimomura, muy conocida en el mundillo principalmente por su trabajo para la saga de Kingdom Hearts.
Todos los juegos de esta serie están traducidos al castellano. Sin embargo, permitidme daros un consejo de primera que seguramente sea exclusivo de este análisis: si vuestro nivel es bueno, jugadlos en inglés. ¿Todos? Bueno, el 2 no es necesario, pero el resto es altamente recomendable. La cantidad de bromas y juegos de palabras aumenta con los textos en el idioma de Shakespeare.

"¡Y este combate será la deliciosa mostaza en ese pan! ¡La mostaza de vuestra perdición!" que se quedó en un "¡Y a vosotros os borraremos del mapa!" en nuestra versión.

Ojo, que no niego el buen nivel de la traducción al castellano de la saga, pero comparadas con las de la edición inglesa son mucho más aburridas, simples y carecen de personalidad. Por poner un ejemplo, tomemos el caso de los antagonistas. En inglés, varios de ellos tendrán particularidades en su forma de hablar, ya sea un acento eslavo para alguien de aspecto vampiresco o una forma de hablar “excéntrica” y con metáforas cada vez más absurdas para un genio loco. En nuestra versión, se optó por eliminar este tipo de detalles tan complicados de traducir, facilitando el proceso pero arrebatandoles parte de su carisma a dichos personajes en el proceso y eliminando, de paso, escenas humorísticas. Esto será, sin duda alguna, la causa de que exista un personaje bastante querido en los países de habla inglesa y generalmente denostado en los de habla hispana. Para que pongáis en duda la importancia de la traducción. 

Como ya se ha mencionado, los juegos son independientes entre sí. Por lo tanto, se podría empezar por cualquiera y seguir el orden que cada cual considere oportuno. El cronológico, por orden, de lanzamiento sería:
  • Mario & Luigi: Superstar Saga (GBA)
  • Mario & Luigi: Compañeros en el Tiempo (DS)
  • Mario & Luigi: Viaje al Centro de Bowser (DS)
  • Mario & Luigi: Dream Team Bros. (3DS)
  • Mario & Luigi: Paper Jam (3DS) (crossover con la serie Paper Mario)
  • Mario & Luigi: Superstar Saga + Bowser's Minions (3DS) (remake del primero, con algunos extras y modos exclusivos)
Desde el segundo, cada uno de ellos intenta aportar algo especial que lo diferencie de los demás, pero como ya habréis leído las bases son siempre las mismas. Sin embargo, por aportar algo, diré que Superstar Saga y Viaje al Centro de Bowser son los que suelen gustar a casi todos mientras que el resto son más criticados. Y, ya que justamente acaba de salir a la venta el remake del primero, seguramente sería el más apropiado para comenzar. En cuanto a su duración, tienden a ser cortos (para sus detractores) y dinámicos (para sus partidarios), rondando todos como mucho las 20 horas excepto el Dream Team Bros, que fácilmente duplica o incluso cuadruplica la duración de los anteriores y que ha sido acusado de hacerse largo.


En resumen: si no le habéis dado nunca una oportunidad a esta encantadora saga, este es muy buen momento para ello. Para dudas, comentarios y declaraciones de amor, por favor, diríjanse a la sección de comentarios. Muchas gracias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario