viernes, 18 de septiembre de 2015

RPGs para comenzar en el género (2)

Aquí estamos una vez más con el repaso a los mejores videojuegos disponibles para que tanto niños como jugadores novatos en el género RPG descubran lo maravilloso que puede ser disfrutar de juegos de este estilo; en los que leer, comprender, elaborar tácticas y, sobre todo, divertirse con una historia fácil de comprender.

En la anterior entrada comentamos cinco títulos de subgéneros asociados a este género RPG que podrían servir como excelentes "iniciadores" antes de embarcarse en juegos más profundos o complejos de este estilo.

La ventaja de estos RPGs es que consiguen evitar que muchos padres, madres y demás familiares tengan que descubrir que los vástagos de su linaje solo parecen interesarse por juegos de dudoso valor narrativo, educativo y/o artístico... O por ver vídeos en YouTube con otros jugando a los mismos.

Sin embargo, un hombre llamado Adell decidió que era hora de hacer algo al respecto e inició esta serie de entradas para dar respuesta a los desesperados gritos de angustia de los progenitores y aconsejar sobre qué títulos pueden servir para iniciar a los chavales en otro tipo de juegos mientras se divierten. Por si aún no me habéis reconocido, soy el detective de primera anteriormente conocido como Luke Atmey (Luke para los amigos) y sustituiré a Adell en esta ocasión para hablaros brevemente de cuatro juegos con los que introducir a los más pequeños en el mundillo de los RPGs.

Así que sin más preámbulos, empecemos:
Y nada mejor para comenzar que la obra resultante de la cooperación de dos compañías especializadas en hacer productos de calidad para niños y no tan niños: Ni no Kuni: La ira de la bruja blanca (PS3). Las compañías en cuestión son la cada vez más importante Level-5, creadora de series como Profesor Layton o Inazuma Eleven, y el famosísimo Estudio Ghibli, madre de películas tan mágicas como Mi vecino Totoro, La Princesa Mononoke, El Viaje de Chihiro...

Con tan buen aval, los responsables de Ni no Kuni se arriesgaron… A no innovar. Y fue un tremendo acierto. Con un sistema JRPG de corte clásico, mundo abierto, gráficos “cell-shading” y con una mezcla de elementos de Final Fantasy y Pokémon (probablemente las dos sagas más conocidas del género RPG japonés). Una auténtica mezcla visionaria. Pero, ¿cómo se pueden mezclar Final Fantasy y Pokémon, Luke?  Calma. Primero una brevísima sinopsis:

La historia de Ni no Kuni es tremendamente infantil, las cosas como son, pero eso a un niño no debería importarle. Lamentablemente al resto sí, pero eso ya lo había comentado hace un tiempo Macrox. El título nos pone en la piel de Óliver, un feliz niño que tiene como sueño del momento construir un coche de carreras con un amigo. Pero, pronto, ese sueño se convertirá en una trágica pesadilla que le sumirá en una profunda desesperación de la que parece que no conseguirá salir... Hasta que su peluche cobra vida y le dice que hay otro mundo a través del cual puede resolver sus problemas. Mundo este fantástico (otra anomalía actualmente, donde las historias tienden más por lo realista) en el cual el malvado mago oscuro Shadar está “descorazonando” (arrebatándoles una de sus emociones) a sus habitantes. Curar a estos descorazonados se realiza con un planteamiento a la vez viejo e innovador: Buscar a otra persona a la que le sobre esa emoción y conseguir que le dé parte a Oliver. Bueno, pues a partir de aquí está claro por donde van a ir los tiros: Conocer a otros integrantes del grupo, ciudades mágicas, princesas, castillos, animales antropomórficos que son reyes, un casino y salvar el mundo, a la vez que resolvemos los problemas del pobre Oliver.

El argumento, como veis, es perfecto para los niños de menor edad. Lo típico. En realidad, si tenéis más de 10 años casi todo os sonará de haberlo visto ya.

 Esta es la reacción de muchos padres al enterarse de que va ese tal GTA que le han comprado a sus hijos

Y, sin embargo, en ningún momento eso molesta. Esto se debe, en parte, a la magnífica labor del Estudio Ghibli con los escenarios y personajes. Además, el juego sabe racionar perfectamente los hechizos, personajes y capacidades a lo largo de la aventura para que el jugador tenga siempre la sensación de que hay algo nuevo que hacer.

La mecánica es la clásica de un JRPG: Visitar ciudades, explorar mazmorras, misiones secundarias y demás cosas que tanto nos gustan a los mayores. En cuanto a la jugabilidad, se aprovecha de algo que encanta a niños y no tan niños por motivos desconocidos: Capturar monstruos/bichos/animales/plantas/cosas y luchar con ellas.

En este caso serán los únimos, adorables seres en su mayoría antropomórficos de los cuales se podrán capturar todos los que se quieran e incluso intercambiarlos. En las batallas, sin embargo, solo se podrán usar tres... Por personaje. A primera vista, los únimos podrían parecer bastante más complicados que los Pokémon: Tienen sus propias habilidades, parámetros, evoluciones (con diferentes opciones), afinidades, tipos, posibilidad de potenciar manualmente determinados parámetros y, encima, los propios “dueños” de los únimos también podrán participar en un combate, que será a tiempo real, con la posibilidad de cambiar el personaje que se maneja y darles órdenes simples al resto. ¿¡Y esto para un niño¡?

Tranquilos, en realidad mucha de estas cosas se quedan en lo superficial, los únimos acaban siendo bastante parecidos y es todo tremendamente sencillo. Lo peor a lo que va a tener que enfrentarse un niño con este juego es a una Inteligencia Artificial tremebunda, con compañeros que malgastan sus limitados Puntos Mágicos para curarse incluso cuando tienen más de 3/4 partes de la vida mientras que dejan agonizar tranquilamente al personaje que estamos manejando durante minutos (ríete tú de Donald). También sufren períodos de enajenación mental transitoria si al jugador se le ocurre cambiar a otro personaje distinto de Oliver y, a veces, llegan al extremo de poner a sus únimos a pasear tranquilamente por el escenario, todo en medio del fragor de la batalla.

La dificultad es a la carta y la duración más que correcta, aunque difícil de calcular debido a las más de 100 misiones secundarias (sí, muchas de ellas de “recadero”).

El juego está traducido al español, igual que todos los que voy a comentar, aunque en este caso concreto tal vez fue demasiado... Libre. Dejar frases enormes traducidas en tres palabras tiene un pase, pero meter citas de Chiquito de la Calzada en un intento de adaptarse al público español roza lo ofensivo. Vale, que casi nunca pasa, pero jamás tendríamos que haber tenido que leer en un juego japonés: “¡Pecadorrrl de la praderarrrl! ¡PLAS! ¡Que te via cortarl tol fistro! ¡Plas! ¡Por la gloria de mi madre! ¡¡¡PLAS!!!”.

En resumen, es un juego perfecto para todas las edades excepto la sensible que transcurre entre que se forma parte de la franja de edad a la que van dirigidas las historias infantiles y a la que ya no le importa lo que pensarán los demás al verle jugar a un juego con argumento infantil. Ah, y la banda sonora no solo es magnífica, si no que está interpretada por la filarmónica de Tokio.

Ni No Kuni está disponible para PlayStation 3 y puede ser encontrado con cierta facilidad (y a un precio accesible) tanto en tiendas como, sobre todo, en el servicio de descargas de Sony, PlayStation Network, que en periodo de ofertas coloca este producto a 5€. También hay una versión para Nintendo DS no localizada de forma oficial en occidente, pero que se puede disfrutar en español gracias al equipo de Gradienwords.

Cambiamos de juego pero no de compañía (Level-5). Esta vez, tenemos entre manos otra mezcla Final Fantasy/algo, esta vez para Nintendo 3DS y aún más atrevida: Final Fantasy con Animal Crossing.

Nuevamente, esta obra cuenta con un diseño realmente adorable ideal para los más jóvenes, en la que lo primero que debe afrontar el jugador será crear su propio avatar (nombre, altura, cabello, color de piel, ojos, voz...) y, hecho esto, aparecerá un mensaje inolvidable: “Explora Reveria libremente”, el cual hará que un aturdido jugador tenga que buscar la ayuda de su casera virtual y otros personajes de la ciudad para descubrir qué es lo que tiene que hacer.

A continuación, comenzará inevitablemente la base de este divertido juego: Buscar un maestro gremial y elegir un oficio entre los 12 disponibles (A saber: Paladín, Cazador, Alquimista, Mago, Cocinero, Sastre, Pescador, Minero, Herrero, Leñador, Mercenario y Carpintero). Estos doce oficios se podrían combinar en tres ramas: Para combatir, para recolectar recursos y para crear objetos. Y lo mejor de todo: Se podrá cambiar libremente de oficio, conservando las habilidades ya adquiridas en los anteriores. Algo muy simple que los jugadores a los que no les guste que les torturen sin motivo (y a los más pequeño no les suele gustar) agradecerán.


En realidad Adell ya le dedicó una entrada a este juego explicándolo perfectamente, pero intentaré dar un pequeño resumen orientado a las preferencias del público de menor edad. Lo primero es decir que la historia es para todos los públicos (evidentemente, en caso contrario no estaría aquí). La trama principal no es que destaque precisamente, pero tampoco es su intención. La base del juego recae en los personajes que conoceremos en el juego y en el concepto de "explora Reveria libremente".

Los combates son extremadamente sencillos, en tiempo real, hasta el punto que al enfrentarse a un jefe varios niveles superior, sea mucho más probable que al jugador se le haga de noche a que le maten (¿He mencionado que el juego tiene ciclos Día-Noche cada ciertos minutos de juego que cambian personajes y enemigos que aparecen en cada zona? Pues los tiene). Sin embargo, la jugabilidad es bastante adictiva.

El sistema de combate es dinámico y entretenido. Si el jugador se cansa en algún momento de ser sastre o buscar vetas en las que picar, solo tiene que cambiar a alguno de los otros tres oficios "de combate" y ponerse a luchar contra los monstruos de la zona. ¿Que está harto de tanta lucha? Pues se hace minero, leñador o pescador para buscar y recopilar materiales o peces, en ocasiones mediante salvajes duelos con la naturaleza donde tendrá que pulsar (o aporrear) el botón de acción en el momento justo. ¿Cansado de eso también? Pues aprovecha lo recolectado y se hace alquimista, cocinero o herrero y les saca partido a sus objetos. Y si con todo eso aún no le vale, tiene el aspecto "animalcrosiano". Solo tiene que hacerse sastre para crear sus propias prendas (útiles también para la batalla) o carpintero para crear sus propios muebles. Para entonces ya volverá a tener ganas de combatir.

Y sí, los muebles tienen su función, pues si bien se empieza viviendo en una buhardilla encima de la agencia de la casera, pronto el jugador podrá comprar (previo ahorro, por supuesto), alguno de los encantadores inmuebles disponibles en su ciudad... Y uno más en cada uno de las otras dos ciudades que exploraremos. Vamos, que entre las numerosas opciones de compra y los numerosísimos objetos disponibles (comprados o hechos por uno mismo) tiene decoración para rato.

Pero eso no es todo, ni de lejos. Haciendo felices a la gente se obtendrá Dicha (no confundir con los Revis, que es el dinero) que se podrá intercambiar por numerosas y variadas mejoras: Desde aumentar el espacio en el inventario a poder montar en un fiel corcel (o tortuga) o una encantadora mascota también personalizable. Y eso sin olvidarnos de algo que entusiasma a la juventud y que está de moda: El juego tiene multijugador y online. Lo cual es ciertamente un acierto, multiplicando la duración del título al poder compartir la experiencia con amigos.

Todo ello acompañado de una banda sonora simple pero funcional (que me niego a creer que sea de Uematsu,como mucho prestó su nombre para hacer publicidad a cambio de una buena cantidad).

El juego es bastante fácil de adquirir hoy en día (fue lanzado a finales del pasado año) y Nintendo 3DS lo ofrece también en su sistemas de descargas digitales en la eShop, donde también se incluye contenido extra de pago que permitirá expandir un poco más, si cabe, la aventura disponible en el título.

Y así llegamos a dos de mis títulos preferidos y seguramente los mejores de esta entrada para iniciarse en el género de no ser por su antigüedad: Los Paper Mario de Nintendo 64 y Game Cube (también conocidos como Paper Mario y Paper Mario: La Puerta Milenaria). Trataré a ambos a la vez porque se parecen tanto como los dos primeros Golden Sun y, aunque estos juegos los pueden disfrutar también adultos (como los anteriores, en realidad), me centraré en los más jóvenes, que para eso son estas entradas.

Sobre el argumento, en primer lugar, debería decir que sus características son las propias de una historia estándar de Nintendo: Una trama simple con personajes entrañables y muchas dosis de humor que arrancarán una sonrisa o hasta una carcajada en numerosas ocasiones. Sin embargo, estos dos títulos les añaden una traducción original, unos escenarios de lo mejorcito de cualquier otro juego de Mario, infinidad de personajes secundarios y entretenidas tramas accesorias, además de un mimo en el detalle y en los extras (por poner un ejemplo: las hilarantes aventuras de Luigi en La Puerta Milenaria)

Respecto al diseño de los escenarios, son uno de los aspectos por los que, a mi entender, este título supera a los considerablemente parecidos Mario & Luigi: Aparte de ciudades y lugares rebosantes de originalidad, los "puzles" que hay que resolver para avanzar (al estilo de los ya citados Mario & Luigi o de la saga Zelda) no obligan a una exploración excesiva que pueda cansar al joven jugador como sí les ocurre a los primeros Mario & Luigi. Las maneras de ir avanzando, por su parte, son bastante más originales y divertidas, aunque simples y sencillas, y suelen implicar a los compañeros de Mario en su aventura.

Los personajes son un poco "planos", pero tendrán un papel crucial

Y esos compañeros son otro de los aspectos destacables de los juegos (y puede que el más importante), ya que el pobre Mario (que siempre va de un lado a otro como una hoja de papel mecida por el viento) no es el único que está hecho del papel de los héroes. Ante la escasez de títulos del género para Nintendo 64 y Game Cube, casi se podría decir que hay más personajes controlables entre estos dos títulos que en el resto del catálogo junto.  En sus dos aventuras para salvar a la princesa Peach  (a la pobre siempre le toca representar el mismo papel) y, de paso, al mundo se le unirán multitud de variados personajes.

Cada uno de ellos no solo tendrá una personalidad distinta, sino también habilidades únicas que se usarán tanto para avanzar en el juego como en movimientos únicos durante las batallas, desde una Toad arqueóloga y sabelotodo que proporciona información sobre los alrededores, los personajes y los enemigos a un fantasma que puede volverse a él ya los demás invisibles.

Pero los personajes no serán los únicos variopintos. La diversidad también destacará entre los malvados enemigos,  los capítulos y las medallas. ¡Ah, ya! Que aún no he dicho nada sobre ellas. Pues antes tengo que explicar un poco más el sistema de combate de manera muy general:

Aparte de los típicos parámetros que suben con nuestro nivel de ataque, defensa, puntos de vida y demás, estarán los Puntos Flor para utilizar habilidades, el Poder Estelar (para hacer la versión nintendera de los  archiconocidos “límites”) y la capacidad de equiparse más medallas (pues habrá un límite). Los enemigos serán visibles en el mapa y, dependiendo de la manera de “chocar con ellos”, los contendientes partirán con ventaja, desventaja o lucharán normalmente. Una vez iniciado el combate, el jugador controlará a Mario y un compañero de su elección (que se podrá cambiar a voluntad gastando un turno). Dejando de lado los diferentes ataques y habilidades de los compañeros, el propio Mario también tiene diversas formas de atacar: Con objetos, saltando, con un martillo... A todo esto hay que añadirle que para que los ataques sean verdaderamente efectivos o la defensa mayor, habrá que pulsar un botón en el momento justo, o reiteradamente, o dejarlo pulsado... Variedad ante todo, que hará las delicias de los más pequeños y les servirá para aprender a temporizar sus movimientos.

Pues bien, las medallas sirven simplemente para incrementar parámetros, proporcionar aún más habilidades o cambiar la manera de interactuar para mejorar la eficacia de los ataques.

Y para terminar, destacaré un aspecto de los que me pareció más original del Paper Mario y la Puerta Milenaria: El papel del público. Y es que los combates serán vistos por una cantidad de espectadores que aumentará si la “actuación es buena” y se marcharán si se aburren. A más público, más Poder Estelar se recargará. Además, el público lanzará de vez en cuando algún objeto útil como regalo... O nos lanzarán cosas para hacernos daño. Por ello aparecerá un aviso en forma de “X” cuando esto vaya a ocurrir, lo que permite golpear al indeseable matón oculto entre el público o a algún pobre espectador que solo pretendía ayudar.

También existen Super Paper Mario para Wii y Paper Mario: Sticker Star en Nintendo 3DS pero... como fan de la saga no son precisamente de mi predilección. Eso sí, probablemente son los más fáciles de adquirir, ya que los juegos de Nintendo 64 y Game Cube, aparte de estar sólo disponibles en sistemas descatalogados (aunque se puede descargar el de N64 en la tienda virtual de la Wii U al módico precio de 10 euros) son juegos bastante raros (se pueden encontrar fácilmente de segunda mano, pero a precios desorbitados).


Y eso es todo, amigos. Soy consciente de que no tengo la gracia de Adell y que lo mío es escribir de manera grandilocuente, pero espero que la entrada os haya gustado igualmente. Me dejo muchísimos títulos en el tintero, tanto de rol (Golden Sun, Fire Emblem, Dragon Quest IX...) como incluso otros que podrían servir fuera del género y para iniciarse en los videojuegos en general (principalmente de Nintendo: Mario Kart, Pikmin, Kid Icarus: Uprising, Profesor Layton...).

Claro está, todo ello sin contar los títulos que tengáis a bien proponer vosotros en los comentarios. Pero eso ya se lo dejo a quién decida tomar el relevo en esta serie de entradas. Así que ya sabéis, en la próxima fiesta consumista abrid un poco los horizontes de un niño;  ya sea con un RPG,  otro estilo de juegos o un libro entretenido. Pero sobre todo que se diviertan al mismo tiempo, que para algo son niños. Regaladles una sonrisa.

2 comentarios:

  1. Bastante bueno el tema que expones en lo que es iniciarse en el genero, lo único que no comparto es lo de Nino Kuni, ya que realmente fue un buen RPG en la pasada generación y de cierta forma como mencionaste en un Mix de muchas historias pasadas es un excelente juego, especialmente para los tiempos de PS3 que no nos dejo nada muy bueno en el generno (Sólo recordar el gran giro que tuvieron los RPG con Final Fantasy XIII y sus posteriores, que sin ser malos dejaron bastantes decepciones), fue algo bastante diferente para sus años y bastante bueno para cualquier persona que desee iniciarse en el género, hay que dar gracias a la distribuidora que hayan arriesgado tanto en traer el juego a America latina o Europa, ya que sino solo hubiese sido un juego más de los que nunca llegaron...

    ResponderEliminar
  2. Los paper son una buena opción. Son RPG muy divertidos pero con unas mecánicas fáciles de aprender y no muy complejas, lo que no quiere decir que sean menos disfrutables por ello :P

    ResponderEliminar