lunes, 11 de mayo de 2015

Desmontando a los RPGs.

"El mundo es imperfecto, igual que el corazón humano." Esta frase de Ni No Kuni: La ira de la Bruja Blanca sirve como ejemplo de esta entrada. Esas imperfecciones de la humanidad nos han regalado muchas de las obras maestras de la literatura y del cine: Desde El Conde de Montecristo, Almas Muertas o 1984 hasta Doce hombres sin piedad, Dersu Uzala o La vida es bella.

Por otro lado, una de las características de los RPGs en general y de los JRPGs en particular es poseer una trama más elaborada y profunda que la de otros géneros. O, al menos, intentarlo. Por ese motivo muchos juegos del género afrontan (de manera más o menos profunda) temas políticos, religiosos, personales o incluso filosóficos. Los ejemplos son innumerables y muy diversos: Desde el architópico imperialismo malvado hasta reinterpretaciones de obras de la literatura clásica, hemos podido ver de todo en la relativamente corta vida de este tipo de videojuegos. Analizar toda la simbología, referencias y metáforas que han aparecido en el género sería una tarea titánica, por lo que en estas fechas tan señaladas (con carteles electorales) me centraré solamente en la carga política de tres juegos de Squaresoft/Square Enix y de sus personajes más representativos a este nivel.

¡Pero me casi me olvido de presentarme! Soy Luke Atmey, aspirante a detective y a analista de primera. Esta será mi segunda entrada en este magnífico blog. Tranquilos, a pesar de tratar temas ideológicos esta entrada será breve, indolora y espero que hasta entretenida.

Aviso para navegantes: Esta entrada contiene spoilers del Bravely Default, Final Fantasy VII y Dragon Quest VIII, por ese orden. Si no habéis completado alguno de estos juegos, os recomendaría encarecidamente que os saltaseis dicha parte. También me gustaría dejar claro que solo voy a “deconstruir” los mensajes tras esos juegos, lo cual no quiere decir que los comparta. Yo siempre he sido de ir por libre, también ideológicamente. Aclarado esto, empecemos:
BRAVELY DEFAULT
Square Enix
Nintendo 3DS, 2013


"Es muy inmaduro pensar que las guerras son solo buenas o malas"
Kamiizumi

La historia oculta de Bravely Default, tras su tópica trama del despertar de cristales para regenerar el mundo, nos muestra tres maneras de afrontar los problemas de la vida. Estas están representadas claramente por tres personajes muy caracterizados: 

Por un lado tenemos a Edea Lee, que es una idealista inocente. A ella le dan igual los argumentos basados en consideraciones políticas, frías o racionales, solo se guía por lo que le enseñó su maestro: “Ayudar a los indefensos y enfrentarnos al enemigo sin dudar”. Al igual que su padre, hasta cerca del final del juego ve las cosas como algo bueno o algo malo, blanco o negro. Para ella no hay motivo que justifique el hacer sufrir a nadie, sea lo que sea que se pretende alcanzar. 

Por otro lado tenemos a su maestro Kamiizumi, representando una especie de realpolitik moderada por la moral. Él puede que luche por lo que considera correcto, pero no cree que haya una verdad absoluta, ni que nada sea completamente bueno o malo: “La vida no es una ciencia exacta. La justicia y la verdad tienen diferente significado para cada persona. Si solo intentas ver el mundo como blanco o negro, no verás su verdadera naturaleza”. Se mueve en la duda continua, en el que dañar a unas personas es legítimo si con eso se salva a otras. Sin embargo, tanto él como el siguiente personaje no se mueven por interés propio, sino por la máxima “Mis ideales mismos ya no me pertenecen. Mi vocación, no, mi deber mismo es proteger al mundo.”

“¡Tengo tal fe en mi causa que no la abandonaré por nada!”
Gran Mariscal Braev

Uno de los grandes aciertos de Bravely Default fue hacer a gran parte de sus antagonistas humanos; cada uno de ellos con personalidad, objetivos y hasta historia propia. Pero, sin duda, el más trabajado fue Braev, padre de Edea. Cuando le conocemos, él es el líder de las fuerzas de Eternia, la cabeza del Consejo de los Seis y un ferviente anticristalista. 

Irónicamente, de joven fue clérigo del cristalismo, pero tras contemplar el egoísmo de su iglesia ante la epidemia que azotaba su país (“¡Proclaman que son nuestra salvación, pero dejan morir a miles de personas solo para salvarse ellos mismos!”) decide alzarse en armas para derrocarles. Tiene un carácter fuerte, rígidos ideales y un espíritu firme igualado solo por su testarudez, como recordaréis.



Él bien podría recuperar el apodo de “el Incorruptible”, puesto que nada puede alterar su voluntad de alcanzar un bien mayor para el pueblo. Con la inquebrantable convicción de que está haciendo lo correcto para alcanzar un futuro mejor para la mayoría no le importa derribar viejas creencias o tradiciones, declarar guerras o sacrificarse él mismo o a su hija. No es casualidad que su nombre venga de la palabra "Brave", valiente.

En resumen, un idealista al que no le tiembla el pulso a la hora de hacer cualquier cosa necesaria para corregir las desigualdades, hacer el bien general y poner los recursos al servicio de todos. El conflicto político del juego será, así, una lucha entre el idealismo duro y desencantado del padre, las dudas y la fidelidad del maestro, frente al puro y optimista idealismo de la hija. En mi opinión, una historia muy acertada y preciosa.

FINAL FANTASY VII
Squaresoft
PlayStation, 1997

“Mi padre intentó controlar el mundo con dinero. Parece haber estado funcionando.”
Rufus

Si este juego hubiese surgido en plena Guerra Fría seguramente hubiese tenido los mismos problemas con la censura que afrontó Monsieur Verdoux. Afortunadamente, en 1997 ya poca gente se preocupaba de que en una obra cultural hubiese una crítica al capitalismo, y mucho menos en algo tan “infantil” como un videojuego. Sin embargo, lo que se nos presenta en Final Fantasy VII es una distopía despiadada basada, en lugar de en una dictadura de partido o política (lo normal en estos casos), en una dictadura de mercado. 

Esta entrada ya es larga de por sí, así que dejaré de lado temas que también se tratan como el terrorismo o la ecología (“Eso ha sido un grito del planeta. ¿No habéis oído? Como si dijera… Duele, sufro”. Bugenhagen) para centrarme en el anterior. Allé voy: 

Ya desde cerca del inicio de la trama se nos presenta a Shinra, la empresa dueña de los reactores que Avalancha quiere destruir. Pero... ¿Por qué? Bueno, pues porque esos reactores de los cuales se extrae la energía Mako, la base del poder de Shinra, están agotando la energía del planeta. Esta ya es de por sí una reprimenda suavecita a las empresas que solo piensan en el beneficio aunque sea a costa del medio ambiente, pero es solo el principio.

Puede que Shinra no sea muy ética, pero se presenta a sí misma como algo tan entrañable como un ancianito sonriente.

Conforme avanzamos, observamos que esta empresa ha conseguido alcanzar el monopolio de la energía, transportes, fuerzas de seguridad... Que ha sido capaz de realizar matanzas solo para ocultar la verdad, realizar secuestros y experimentos en humanos, invadir otros países y que hasta se ha apoderado del poder político… ¡Conservando una apariencia de normalidad con la figura de un alcalde sin poder de decisión real! 

Aunque el juego no cae en generalizaciones y hasta en Shinra hay hombres bondadosos (Reeve, por ejemplo), está claro que nos encontramos ante una críticas a las grandes mega-corporaciones que nos deja el capitalismo. Pero, ¿quiénes gobiernan Shinra y, por tanto, el mundo?

“He oído que nadie le ha visto nunca sangrar o llorar.” 

Aeris, sobre el presidente Rufus

Al presidente “senior” de Shinra no lo llegamos a conocer. Es más, ni siquiera llegamos a oír su verdadero nombre, a no ser que se llame Presidente. Luego, con la persecución de Sephirot y demás preocupaciones, su hijo y nuevo presidente, Rufus, pasa a un segundo plano. Sin embargo, sus diferentes concepciones políticas las resume el propio Rufus en su primera aparición:

“La población pensó que Shinra los protegería. Trabaja en Shinra, que te paguen. Si ataca un terrorista, la armada de Shinra os ayudará. Parece perfecto desde fuera. Pero yo hago las cosas de otra manera. Yo controlaré el mundo con el miedo. Se gasta demasiado en hacerlo como mi padre. Basta un poco de miedo para controlar la mente de las personas. No hay motivo para desperdiciar dinero en ellos.”

Quedan claras dos cosas: Por un lado que el presidente senior le daba gran importancia a la opinión pública, hasta tal punto que por todo el planeta podemos encontrar gente partidaria de Shinra y convencida de que hace lo mejor para ellos. Por otro, que Rufus es un sociópata al que solo le preocupa alcanzar su meta: Llegar el primero a la Tierra Prometida, apoderarse de ella y sacarle el máximo beneficio. Nada más le importa, al igual que no le importó la muerte de su propio padre. Es el peor lado de un capitalismo descarnado llevado a su extremo: Buscar siempre más dinero y poder sin que importe nada más.

DRAGON QUEST VIII
Level 5/Square Enix
2004/06

“¡El Sumo Pontífice, nuestros reyes, nuestra Diosa! ¡Todos ellos reinan sobre nosotros desde sus exaltados tronos! ¡Cada uno de ellos tan inútil como el anterior!”.

Marcello


¿Qué? ¿Este artículo termina con un juego con menos carga ideológica que Super Mario y con un personaje cuya comunidad de fans es menor que la del alcalde de Alhafra? Pues sí, porque aunque el mensaje es pequeño, es poco común en el género y bastante diferente a los anteriores.

Marcello era un hijo bastardo, creció odiando a su medio-hermano (Angelo, uno de los protagonistas) y, posteriormente, su resentimiento se extendió a todo el sistema medieval que clasifica a la gente en base a la familia en la que nace. Solo parece sentir lealtad por una persona: El abad que le acogió de niño. Muerto este, se alía con el cardenal Rollo para ocupar el puesto de Abad y posteriormente el de capitán de la guardia del Sumo Pontífice. 

Finalmente, traiciona al cardenal (“Usé a Marcello para eliminar toda oposición. Todo lo que tenía que hacer era esperar […] ¿Cómo pude permitir que ese mozuelo se deshiciese de mí”.) y él mismo alcanza el mayor rango de la iglesia… A la que odia. Esa es la particularidad de este personaje, es una serpiente con una mente retorcida que, en lugar de rebelarse contra el sistema, lo acepta y se pliega a él para ascender y cambiarlo desde arriba (en parte como Reeve, de Final Fantasy VII). El discurso de Marcello en su investidura es buena prueba de ello.

Sin embargo, en el camino a la cima se corrompe y parece dispuesto a convertirse en algo tan malo como los reyes a los que pretende destronar. Así, Dragon Quest VII nos ofrece un mensaje de conformidad, en el que más vale lo malo conocido que bueno por conocer y que alguien que busca el cambio puede ser tan malvado como los déspotas anteriores. A diferencia del anterior JRPG, éste se sitúa claramente en contra de quienes desean cambiarlo todo e intenta transmitir que aunque un sistema sea imperfecto puede ser mejor que el que instauren personas a las que les mueve el odio o la sed de poder. También que estos radicalismos pueden caer en el “conmigo o contra mí”, que se puede apreciar al final de su discurso.

Al margen de la dimensión política, hay que decir que su personaje sea seguramente el mejor construido del juego, y mantiene la coherencia hasta el final, siendo de los pocos personajes importantes de JRPGs con conflictos personales que no se “traicionan” a sí mismos para ofrecer un final feliz a los protagonistas.


Me gustaría recalcar que el autor no tiene que compartir los mensajes de los juegos analizados (y menos mal, porque entonces tendría múltiples personalidades). 

También añadir que estas interpretaciones de hechos objetivos son, sin embargo, subjetivas, así que sentiros libres de comentar si hay algo con lo que no estéis de acuerdo, veáis de distinta manera o, simplemente, si pensáis que hay algún juego en particular cuyo mensaje destaque entre el resto.

8 comentarios:

  1. Interesante artículo. Es cierto que es común encontrar este tipo de temas en los JRPG. Por poner un ejemplo, la saga "tales of" es un buen ejemplo, tratando temas como el racismo.
    Si no salimos de SE, Final Fantasy X es una gran crítica a la iglesia/religión. Mismamente el FF tactics advance que se está viendo en el VaJ del blog tiene varias críticas ahí metidas, pese a no destacar por su argumento XD

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  2. Me ha encantado el artículo, da gusto ver la comunidad tan buena que hay en este blog. Yo también quería comentar el Final Fantasy X, que además de la crítica a la religión también incorpora temas de ecologismo (es curioso ver cómo, a pesar de que las historias de los FF son muy distintas entre sí, hay una serie de temas recurrentes, clara muestra del "estilo de autor" característico de cualquier arte).

    Y bueno, a la hora de hablar de argumentos complejos y con temas religiosos y filosóficos yo creo que no debemos dejar de comentar a Xenogears, que daría para una entrada hablando sólamente de él. A ver si algún día alguien se anima (yo no me atrevo con juegos así) y nos trae un "Experiencias roleras" de él.

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  3. Casi todos los títulos de Matsuno comparten más o menos lo mismo: Clima político que necesita un cambio, iglesia corrupta, ideales frente a política de supervivencia... Esos también podrían dar para mucho juego.

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  4. Me alegro de que os haya gustado, temía que me hubiese quedado demasiado aburrido. Lo cierto es que la idea original era incluir el FFX abordando el culto a Yevon y la crisis de fe del pobre Wakka y el Golden Sun por el inmovilismo casi suicida de los lemurios, pero al final se quedaron fuera. Ya fuera del tema, el Xenogears es uno de esos grandes del género que tengo pendientes. Tal vez si alguien se animase y nos escribiera sobre él me animaría a afrontarlo ;)

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    1. Yo es que lo jugué hace tiempo y es un título muy complejo de citar por todas las connotaciones filosóficas que tiene. Pero, hey, con esta entrada te digo lo que le comenté a Saifogeo: Puedes haber abierto una puerta a futuras entradas de este mismo estilo en las que analicemos las implicaciones políticas/Religiosas/Morales que nos plantean muchos RPGs. ;)

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  5. A que te refieres con poca carga ideologica?

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  6. Pues a que en el argumento del juego no se encuentra un mensaje que trate temas relacionados con la sociedad, moral, política... y que tengan una cierta importancia en dicha trama. Que no te hacen exclamar ¡Zvarri!, para entendernos.
    Posdata:Perdón por la tardanza, pero he estado de viaje "de negocios" estos días.

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  7. Un articulo muy interesante y muy bien plateado, para pensar...

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